viernes, 25 de octubre de 2013

57 - UN NUEVO ENCUENTRO CON DIOS
Dios está siempre dispuesto a hablarle a su vida. ¿Está usted listo para escuchar?

Sal 25:14  La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,                                                   Y a ellos hará conocer su pacto.

Comunión intima : sod
de H3245; sesión, i.e. compañía de personas (en deliberación estrecha); por impl. intimidad, consulta, secreto: compañía, comunicar, comunión, congregación, consejo, consultar, entrar, favor, íntimo, reunión, (consejo) secreto.
Temen : yaré
de H3372; temer; moralmente reverente: medroso, temer, temoroso, temor.
Conocer : yadá
raíz primaria; conocer (propiamente asegurar al ver); usado en una gran variedad de sentidos, figurativamente, literalmente, eufemismo y inferencia (incluído observación, cuidado, reconocimiento; y causativo instrucción, designación, castigo, etc.) [como sigue]: aparecer, caso, castigar, célebre, comprender, concernir, conocer, conocido, conocimiento, considerar, contar, contestar, cuidar, dar, declarar, desconocer, descubrir, diestro, diligente, dirigir, discernimiento, discernir, distinguir, docto, doler, echar, elocuente, encontrar, enseñar, entender, entendido, enterar, entrar, examinar, experimentado, experimentar, experto, familiar, hallar, ignorante, ignorar, informar, inquirir, insaciable, llegar, manifiesto, mostrar, notar, notificar, notorio, pariente, pensar, percibir, preocupar, príncipe, pronosticar, quebrantar,reconocer, responder, saber, a sabiendas, sabio, señalar, sentir, tener, ver.
Pacto: berít
de H1262 (en el sentido de cortante [como H1254]); pacto (porque se hace pasando en medio de pedazos de carne): aliado, confederación, convenir, hacer alianza, pacto, prometer.   (Concordancia Strong)

El agobio de la vida es capaz de embotar nuestros sentidos espirituales. En vez de anhelar una comunión más cercana, muchos creyentes encuentran placer y satisfacción en las cosas del mundo. El resultado es que nos movemos día tras día, y semana tras semana, sin la alegría y la satisfacción que son posibles por medio de una relación estrecha con el Señor.

La triste verdad es que algunos cristianos se conforman con tener una relación distante con Dios. Lo que ellos no entienden es que Dios anhela realmente relacionarse con ellos, y también con usted.

¿Qué significa tener un encuentro con Dios?.
Aunque el Señor normalmente se comunica con nosotros por medio de la oración, la Biblia, y la intervención del Espíritu Santo, a veces viene a nosotros de una manera más dramática, como lo hizo con el profeta Isaías (Is 6). Tales momentos… Son inesperados. La palabra encuentro transmite la idea de una reunión inesperada.

Cuando Isaías fue al templo cierto día, no tenía idea de que algo trascendental sucedería. Era un día normal como todos, hasta que el Señor se le apareció con un despliegue deslumbrante de su gloria.
Son provocados por Dios. No podemos manipular esta clase de experiencias. 
Nuestra responsabilidad es mantener abiertos nuestros oídos espirituales y ser receptivos. Luego, cuando Dios tenga algo que decirnos, estaremos listos para escucharle.
Stg 1:19  Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;
Siguen sucediendo hoy. Los relatos de la Biblia describen a Dios teniendo comunicación inesperada con las personas. Puesto que el Señor nunca cambia, Él sigue tratando con la humanidad de maneras grandiosas e imprevistas.
¿Qué impide tener un encuentro con el Señor?
Esta clase de experiencia no está reservada solo para los pastores o los personajes de la Biblia. Dios quiere comunicarse con todos sus hijos, pero a veces estamos demasiado ocupados y preocupados, que no lo escuchamos. Si usted no puede recordar algún encuentro con el Señor, tal vez se deba a que sus oídos están en sintonía con los sonidos y las voces del mundo.
Para subrayar lo que digo, piense en cuánto silencio experimenta usted en un día normal. ¿Hay un tiempo cuando está callado y receptivo al Señor, o está su día lleno de voces y agitación desde la mañana hasta la noche? Cuando Dios tiene que competir con toda la actividad y el bullicio que hay en nuestra vida, su voz es ahogada.

Si usted se siente desconectado y distante del Señor, no tiene que seguir así. Él desea relacionarse, pero usted tendrá que aquietar su espíritu, acercarse a Él y escuchar la voz de Dios hablándole por medio de su Palabra. Luego, cuando Él venga con un mensaje especial, estarán dadas las condiciones para que se abra una puerta de comunicación. El momento de comenzar a acercarse a Él es ahora mismo, no cuando usted necesite desesperadamente escucharlo.

¿Qué puede usted esperar de un encuentro con Dios?
Aunque el Señor quiere hablar con usted cada día en comunión constante, a veces tiene algo tan importante que transmitir, que entrará en su vida de una manera más dramática. La experiencia de Isaías muestra lo que puede esperarse cuando el Señor nos hace una visita no anunciada (Is 6.1-9).
Una abrumadora conciencia de su presencia: Un encuentro con Dios puede suceder en cualquier lugar: en el hogar, la iglesia, durante una caminata, o mientras conduce su automóvil; pero dondequiera que Él se presente, usted sentirá siempre una abrumadora sensación de su presencia. Isaías dijo: "Vi al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo" (v. 1). A pesar de que la experiencia suya probablemente no será tan dramática, en cualquier momento que Dios quiera llamar su atención, Él hará evidente su presencia.

Una conciencia de su santidad: Cuando el Señor se le apareció a Isaías, estaba acompañado de seres angelicales que cubrían sus rostros con total reverencia por su absoluta pureza y perfección, mientras clamaban: "¡Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos!" (v. 3). Este atisbo en el dominio espiritual abrumó a Isaías con una conciencia de la gloria y la santidad de Dios.
El hecho de vivir en un mundo caído nos impide comprender verdaderamente cuán inmensa es la diferencia entre el Señor y nosotros. Con demasiada frecuencia intentamos bajarlo a nuestro nivel, pero un encuentro con Dios abre nuestros ojos para reconocer su superioridad inalcanzable.
Una sensación de nuestra indignidad. Uno de los resultados de tener un encuentro con Dios es una conciencia inmediata de nuestra condición pecaminosa. Es por eso que Isaías exclamó: "¡Ay de mí que soy muerto!" (v. 5). En la presencia de Dios se magnifica el contraste entre su santidad y nuestro pecado, no para condenarnos, sino para ayudarnos a ver lo malo que hay en nosotros desde su perspectiva, para que lo confesemos y nos arrepintamos.

La visión del Señor le recordó inmediatamente a Isaías su propia área de debilidad: Dijo que era un "hombre inmundo de labios" (v. 5). Aunque los creyentes hemos sido perdonados totalmente en Cristo, nuestras vidas nunca deben ser dominadas por el pecado. A medida que crecemos en nuestra fe, el Espíritu nos revela cada vez más las conductas y las actitudes que no se ajustan a nuestra nueva identidad en Cristo.

Una conciencia del misericordioso perdón de Dios: Después de tener un encuentro con el Señor y enfrentar nuestros pecados, tenemos que saber que hemos sido perdonados. Para limpiar los labios de Isaías, uno de los serafines tocó su boca con un carbón encendido del altar. El carbón encendido simbolizaba el sistema de sacrificios de expiación por medio del cual Dios concedía su perdón al pueblo. Para los creyentes de hoy día, el perdón ha sido logrado de una vez por todas, por el sacrificio de Cristo en la cruz.
Esta ha sido la acción más grandiosa en la historia humana, pero a veces no apreciamos verdaderamente el sacrificio del Salvador. Hemos oído hablar de ese sacrificio y lo hemos alabado, pero ¿hemos derramado lágrimas de gratitud? Si pensar en el Hijo de Dios colgado en una cruz no le conmueve, algo anda mal en su relación con Él. Cuando la familiaridad ha hecho que nuestros corazones se enfríen, un encuentro con Dios despierta de nuevo nuestro amor y agradecimiento por la magnitud de su sacrificio.

Efe 2:8  Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;            Efe 2:9  no por obras, para que nadie se gloríe.   Efe 2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Un llamamiento a la acción. Cuando el Señor se le apareció a Isaías, le preguntó: "¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?" (v. 8). Tenía un trabajo para Isaías, así como Él tiene tareas para cada uno de nosotros. A veces, para movernos en la dirección correcta, Dios tiene que interrumpir nuestras vidas con una abrumadora sensación de su presencia.       ¿Cómo debe usted responder?
Aunque los contextos, las ocasiones y las situaciones han cambiado, , cada vez que tengo la sensación de la presencia del Señor, espero en silencio para escuchar lo que quiere decirme. Por lo general, me revela algo muy concreto que Él quiere que yo haga.

Si usted anhela tener un encuentro con Dios, comience hoy a cultivar una relación íntima con Él. El Señor le ama muchísimo y quiere que usted esté consciente de su presencia, pero debe tener la disposición de estar con Él.

Dedique tiempo cada día para leer la Biblia y orar, para que sus oídos espirituales se acostumbren a la voz de Dios. Pídale que le hable a su corazón, y espere después sus instrucciones. Luego, cuando Él venga a usted con una dirección muy clara, responda de la manera que lo hizo Isaías:  "Heme aquí, envíame a mí”.   jca.

miércoles, 2 de octubre de 2013

 LA SANIDAD ES LA VOLUNTAD DE DIOS
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Isaías 53:4-5
El punto de partida para recibir la sanidad es saber que Dios lo quiere sano, entonces: Comprenda que la voluntad de Dios es que usted sea sano.
No sólo perdonó todas nuestras iniquidades sino también “sanó todas nuestras dolencias” no dejó ni siquiera un dolor de cabeza. No diga: “- quizás me pueda sanar de una gripe, pero no del cáncer -”. Él se llevó toda enfermedad, hasta el cáncer. Se llevó todas nuestras enfermedades y sufrió todos nuestros dolores.

Ahora sería bueno saber ¿por qué es la voluntad de Dios querer que estemos sanos?  Todo forma parte del propósito divino. Jesús vino a esta tierra a pregonar las buenas nuevas del reino de Dios. Vino a establecer el reino. Él declaró al empezar su ministerio en esta tierra lo siguiente:

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.                        Mateo 4:17

Es por ello que la voluntad del Padre es que seamos sanos y saludables, llenos de energía y vitalidad. Somos parte de un propósito divino. Por desconocimiento de esta verdad algunos llevan años cargando enfermedades y dolencias en sus cuerpos alegando que es una prueba del Señor. ¡NO! ¡Esto no es así! Dios no es el autor de las enfermedades. Él no iría en contra de su propósito. No está en Su naturaleza el mal.
Vuelva a leer atentamente el versículo. ¿Para qué murió Jesús? ¿Para qué pasó por la cruz? ¿Qué obtuvo? Déjeme decírselo: su SALVACIÓN pero también su SANIDAD.
“… y por su llaga fuimos nosotros curados”.

Curado significa sanado, hecho completo, bendecido, restablecido. El Señor Jesús en la cruz del calvario pagó el precio por la obra completa: la sanidad del ser humano tanto en el espíritu, alma como en el cuerpo.
Toda esa bendición está disponible para el hombre y la mujer completamente. Esto es parte del plan divino, es la voluntad de Dios.
No piense que porque usted no lo ve todavía esto quiere decir que no pueda ser suyo, porque lo suyo es lo que dice la Biblia, nada más ni nada menos.
Que la obra de Cristo no sea en vano para usted. Él ya lo hizo, Él ya lo sanó. Ahora usted debe recibir por medio de la CREENCIA  esta sanidad.
Él llevó nuestras enfermedades. ¿Para qué va a sufrir si ya Él se las llevó? Ciertamente lo hizo.
Diga: Yo tengo el derecho a estar saludable, fuerte y lleno de la sabiduría de Dios.
Levante los brazos y comience este proceso de sanidad confesando esta palabra: Se llevó mis enfermedades, no hay más dolor en este cuerpo. El Señor lo sufrió por mí porque me ama, me ama, me ama. Declare: “Ya estoy curado. ¡Mi cuerpo estás sano! Es el pacto de la salud, de la bendición, gracias Dios.”
Para que la voluntad del Padre fuese llevada a cabo, Jesús tuvo que morir en la cruz como nuestro sustituto y pagar por los pecados, la miseria, las enfermedades y la maldición.                Romanos 8:32
  El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”

Nuestro Padre es un Padre generoso, en amor nos dio todo a través de Jesús. Jesús pagó el precio del pecado para que nosotros no tuviéramos que hacerlo y pudiéramos, por medio de él, volver al propósito original (establecer el reino) y a su comunión, donde no hay falta de ningún bien, hay buena salud, vida abundante, paz y amor sobreabundante. En Él no nos falta absolutamente nada y es el deseo de nuestro Padre que esto lo vivamos aquí en la tierra y lo impartamos a los que nos rodean. Él nos eligió para extender su reino, para ser portadores de su Espíritu, manifestando su gloria y amor.
Sepa que a usted no le falta nada para ser sano. La provisión de sanidad ya fue hecha, ¿Donde? En la Cruz.

¡Recíbalo ahora por la fe, CREENCIA  en el nombre del Señor Jesucristo!

Dios dice en esta escritura que nos dio a Jesucristo, ¿cómo no nos dará con él todas las cosas? Entonces, crea que lo recibe ahora. No piense que esto es para otro, ¡es para usted! No viva como un sobreviviente cuando la voluntad de Dios es su sanidad completa. Usted es digno de Jesucristo, usted es digno de recibir su sanidad.)

Fortaleza en medio de la soledad, si usted se siente solo, Dios esta para sanar esta dolencia del alma que enferma también.

Cuando nadie le ofrezca ayuda, DIOS estará con usted.
La soledad es una de las experiencias más dolorosas de la vida. Puesto que Dios nos creó para relacionarnos, la falta de compañía puede ser muy angustiosa. Es probable que en algún momento, todos hayamos luchado con sentimientos de aislamiento. Es especialmente difícil cuando estamos atravesando una situación penosa, y no hay nadie que pueda darnos ánimo
Fortaleza para soportar la soledad, Lo que queremos en ese momento es compañía, apoyo y aliento, para que nuestro dolor emocional se vaya.
Pero, a veces, la situación persiste, y el aislamiento parece que seguirá para siempre. En momentos así, necesitamos fortaleza para soportar.
Cuando estamos solos y otros no pueden o no quieren ayudarnos, Él es quien nunca nos deja.
El apóstol Pablo conocía el dolor de la soledad. Después de muchos años de fiel servicio al Señor, fue a parar a una prisión en Roma. Su última carta a Timoteo nos da una idea de su actitud durante los últimos días de su vida terrenal.
A pesar de que se había entregado al servicio a los demás, Pablo estaba solo al final de su vida; solamente Lucas lo acompañaba (2 T 4.9-16.). Demas, uno de sus primeros compañeros, lo había abandonado, y otros colaboradores se habían mudado. Y tristemente, en su primera defensa ante el tribunal romano, Pablo dijo: "Nadie estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon" (v. 16).
Veremos las maneras como Dios obró en su vida, cómo puede hacerlo en nosotros. Pablo era de carne y hueso, con debilidades humanas. Luchó con sentimientos, frustraciones y dificultades.
Pablo experimentó la soledad de muchas maneras. Extrañaba la compañía de quienes amaba, y sentía el dolor de haber sido abandonado por Demas. Las limitaciones y las privaciones de su vida en la cárcel aumentaban su sensación de aislamiento. Ya no era libre para hacer lo que más amaba: ir a todo el mundo para anunciar el evangelio, Y conforme avanzaban los días, él sabía que su muerte era inminente.
La ayuda del Señor en nuestra soledad
Pero la vida en la cárcel no fue la única situación de aislamiento que enfrentó Pablo.
Cuando fue llamado ante las autoridades romanas para defenderse, nadie lo apoyó. Pero no estuvo solo, Dios estuvo con él y lo fortaleció para que pudiera cumplir los propósitos del Señor (v. 17).
La seguridad de la presencia de Cristo. Aunque los romanos dominaban el mundo, el Rey del universo permanecía junto a Pablo.
Un hombre con Cristo es más poderoso que cualquier autoridad terrenal.
Cuando Pablo se enfrentó al tribunal, su valentía creció al recordar cuando el Señor había estado con él.
Aunque nuestras experiencias personales con el Señor son de un valor incalculable, nuestra mayor fuente de seguridad es la Biblia. Dios le dice a su pueblo en sus páginas, que Él está con ellos. Antes de que Cristo ascendiera al Padre, prometió a sus seguidores: "Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mt 28.20). 

Efectivamente, los creyentes tienen al Espíritu Santo dentro de ellos, y Él permanecerá allí para siempre (Jn 14.16, 17). En tiempos de debilidad, soledad o temor, recuerde que el Señor está siempre con usted, aunque no pueda percibirlo.
La realidad de la presencia constante de Dios con nosotros es un hecho cierto, sobre todo en períodos de soledad.¿Por qué me siento tan solo? Cuando su presencia no es perceptible, nuestro valor para enfrentar el aislamiento y las dificultades se debilita. En momentos así, necesitamos depender de la verdad, no de los sentimientos. Confíe en la realidad de que Él nunca desamparará ni dejará a quienes han sido salvos (He 13.5).
La ayuda de la fortaleza divina. 

La segunda manera cómo el Señor ayudó a Pablo a enfrentar solo a las autoridades romanas, fue fortaleciéndolo (v. 17). Años antes, Pablo había escrito una carta a los filipenses, en la que les decía: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4.13). Ahora estaba practicando lo que predicaba.
La poderosa presencia del Señor le dio la valentía que necesitaba para proclamar a Cristo en esta amenazadora situación.
En su caminar con Cristo, Pablo había aprendido que sus tiempos de debilidad eran la invitación de Dios para que dependiera de Él. Cuando el apóstol estuvo luchando con un "aguijón en su carne", el Señor le dijo: "Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad" (2 Co 12.9 NVI). No deje de sentir esperanza en su soledad.
Cuando usted está emocional, física o espiritualmente débil, se encuentra en posición privilegiada para ser testigo del poder de Dios obrando en usted. Él le dará la fortaleza y el valor necesarios para soportar cualquier cosa por la que esté pasando.
El cumplimiento del llamado de Dios. Una cosa en la que podemos confiar, es en la fidelidad de Dios. Él siempre nos dará el poder para realizar su plan. Pablo dijo que el Señor lo fortaleció "para que por [él] fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen" (2 Ti 4.17). Él sabía que este lugar era donde Dios quería que él fuera; su prisión y su juicio eran parte integral del cumplimiento de su llamado.
En efecto, antes de su primera prisión en Roma, el Señor le dijo claramente a Pablo que este era su destino. Cuando los judíos de Jerusalén trataron de matarlo, el Señor Jesús estuvo a su lado, y le dijo: "Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma" (Hch 23.11). Y durante una tormenta rumbo a Roma, un ángel se paró delante de él, diciendo: "Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César" (Hch 27.24).

Ya que el deseo de Pablo era hacer la voluntad de Dios, podemos estar seguros de que aprovechó esta oportunidad en la cárcel para anunciar a Cristo a los gobernantes romanos de su época. No fue complaciente ni suavizó su mensaje para salvar su vida. Cuando tenemos la convicción de que estamos haciendo el trabajo que Dios nos ha dado, nos llenamos de celo y coraje que las fuerzas del mal no pueden destruir.
Esta no fue la primera demostración de coraje de Pablo; su historia anterior de valentía había moldeado su respuesta actual. Cada vez que defendemos lo que creemos, Dios usa eso como una oportunidad para fortalecernos para el próximo desafío, que puede muy bien ser más difícil y más costoso. La vida de Pablo estuvo siempre en peligro, pero él no la estimaba preciosa para sí mismo. Su meta era terminar el ministerio que había recibido del Señor Jesús (Hch 20.24).
El temor a la muerte puede hacer que perdamos el ánimo, pero el saber que Dios tiene nuestros días en su mano, nos da la confianza para seguir adelante. El Señor ha trazado una ruta para cada uno de nosotros, y Él guarda nuestro camino cuando buscamos cumplirlo.
Aunque Pablo estaba dispuesto a morir como resultado de su testimonio ante el tribunal, los propósitos del Señor para él no se habían consumado; por tanto, preservó su vida (2 Ti 4.17).

A sus ojos, un creyente postrado en la cama de un hogar de ancianos todavía tiene un propósito y un llamado de Él. Tenga la seguridad de que, si todavía respira, el Señor sigue teniendo planes para usted.
La respuesta a la soledad
Mantener un enfoque en la eternidad. Durante toda su experiencia en la cárcel, Pablo fue capaz de responder de manera agradable, pues su meta era terminar lo que el Señor le había llamado a hacer, y recibir el galardón celestial guardado para él (2 Ti 4.6-8). Sin esta clase de perspectiva, estamos propensos a caer en la amargura.
Seguir testificando. Pablo nunca mantuvo su enfoque en sí mismo. Hasta su último aliento, buscó las maneras de compartir el evangelio de la esperanza. Su última carta está llena de preocupación por los demás, y de consejos para su querido amigo Timoteo. Las limitaciones de su situación no le impedían servir y ocuparse de otras personas.

Dejar los resentimientos. A pesar de haber sido abandonado, Pablo no guardó resentimientos. Cuando nadie lo apoyó, dijo: "No les sea tomado en cuenta" (v. 16). Tampoco tuvo amargura contra Dios por su soledad. Aunque una prisión no era el final apropiado para un siervo tan fiel, Pablo la consideraba la última fase de la misión que recibió del Señor.
Permanecer en la Palabra. En la conclusión de su carta, Pablo le pide poco a Timoteo: solo un abrigo y "los libros, especialmente los pergaminos" (v. 13). La capa era, sin duda, para su bienestar físico, pero el material de lectura era para su aliento espiritual. Los pergaminos eran, probablemente, copias del Antiguo Testamento; ellas habían guiado su corazón y su mente durante tantos años, y anhelaba su consuelo y aliento en la fría y solitaria prisión.
Para todos nosotros, habrá momentos en que nos sentiremos solos, cuando otros no podrán o no desearán ayudarnos. Pero pensar en nuestra situación o en los agravios de los demás, solo conduce al resentimiento y a la autocompasión.


En cambio, si buscamos al Señor y confiamos en la verdad de su Palabra, descubriremos el consuelo y la fortaleza de su presencia. Nuestras almas se llenarán de valor, dándonos el poder para soportar la soledad y terminar la carrera. Dios también nos sana el alma de la soledad, porque no estamos solos El y el señor Jesucristo están con uno.  Amen.    A CREER Y VIVIR EN SANIDAD.    Jca.

domingo, 15 de septiembre de 2013

TOMANDO RIESGOS PARA AVANZAR – (saca lo que te limita)
 Siempre hay riesgos, por eso la mejor decisión para avanzar es aprender a tomar esos riesgos   Nada se logra sin riesgo.
- Jueces 1:12 Y dijo Caleb: El que atacare a Quiriat-sefer y la tomare, yo le daré Acsa mi hija por mujer.

Si hablas corres el riesgo de parecer un desubicado, si te callas corres el riesgo de confirmarlo. Si te casas corres el riesgo de divorciarte, si te divorcias corres el riesgo de no volver a casarte.
Cuando una persona dice yo no me quiero arriesgar y no me gusta el riesgo, es la decisión mas tonta que puede tomar, porque siempre hay riesgo.
Tenemos a Otoniel, el es un muchacho que se interesa por Acsa, entonces el papá dice “yo no le puedo dar a mi hija a este sinvergüenza”, entonces le dice “anda y conquista ese monte y te doy a mi hija”, que traducido es anda que te revienten ahí. (Jueces 1:12)
Otoniel estaba tan enamorado que va y conquista el monte donde estaban los gigantes, se casa con Acsa y le dice que le pida a su padre no solamente las tierras que les regalo por el casamiento si no también  los manantiales: Otoniel representa a la gente arriesgada.
1.  Nos vamos a arriesgar a pensar abundantemente
El gran problema es que tenemos pensamientos chiquitos, pensamientos de miseria. 
Efesios 3:20  Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
- “Pensamiento de si, pero no: Hay personas que borran con el codo lo que escriben con la mano, quieren la bendición pero cuando la consiguen la pierden. Stg 1:8  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
- “Dios no es bueno”: si Dios no me bendice, si no me sana es porque no es bueno.
Esa fue la misma tentación que hizo Satanás en el huerto del Edén, Satanás le dijo a Eva: Dios no quiere que comas de ese fruto porque el sabe que el día que comas vas a ser como el. Dios tiene una bendición pero no te la quiere dar.

Cuando Eva mordió el fruto no mordió una manzana, mordió un pensamiento. Cuando se te instala en la cabeza que Dios no es bueno, todo tu mundo va a ir directamente a la pobreza.

- “No me apoyan”: Tenés que saber que el Espíritu Santo te habita, la persona que resucito a Cristo de entre los muertos. Si el espíritu santo esta dentro nuestro, no necesitamos que nadie nos apoye, que nadie nos reconozca y que nadie nos abrace, porque si tenemos la vida de Dios dentro nuestro, estamos habilitados para lograr todo lo que Dios nos ha prometido.
Pedro era pescador, ¿que hacia con el pez? Lo vendía ¿y a cambio que le daban? Una moneda.
Pero un día Jesús le dijo “anda pescar un pez y abrilo y ahí adentro vas a encontrar una moneda”, entonces Pedro tenia la moneda y el pez. Jesús le dijo que con las monedas pagara las deudas, y se quedo con el pez, cual es la enseñanza? Dios te va a dar la moneda para que canceles y te va a dar de mas para que te sobre.

Los discípulos le preguntan a Jesús donde van a cenar, y El les dice “vallan a la otra aldea y van a ver a un tipo con un cántaro con agua”, el tipo era raro, porque los hombres no llevaban los cantaros, eso lo hacían las mujeres, y ellos lo siguieron, cuando entraron a la casa dijeron ahí vamos a tener la cena.

Fíjate lo que dijo Jesús sigan a un hombre en la otra aldea. Ya hay un lugar preparado para tu abundancia por el Señor, ya hay alguien raro, una situación rara, extraña que si tomas el riesgo de tomarla y seguirla, tenes que arriesgarte, ir a la otra aldea porque en la otra aldea, ya Dios puso algo raro, que te va a bendecir, porque seguimos a un Dios de abundancia.
Pensamientos de abundancia. Me voy a arriesgar a pelear por mi bendición
Otoniel le dijo a Caleb que le diera a su hija, y Caleb le dijo anda y tómame ese monte. Ese monte se llamaba felicidad, felicidad nunca va a venir a tu vida, felicidad es algo que vos tenes que salir a pelear.
1.  Me voy a arriesgar a ser sagas
Todos conocemos gente que no conoce del Señor, que no va a la iglesia y que le va excelente, entonces te preguntas como puede ser posible. También le paso a Jesús: Lucas 16. Había una vez un hombre, el trabajaba para un gran empresario, este hombre era bruto y el jefe lo iba a echar, el hombre se dijo me van a echar, pedir limosna me da vergüenza, ya se lo que voy a hacer, entonces fue y les dijo a unos hombres vos cuantos barriles de aceite le debes a mi feje? 100, anota que le debes 20, y vos cuantos le debes 200, anota que le debes 20, porque el tipo dijo si me echan mis amigos me van a dar trabajo porque me deben un favor.
Y Jesús dice “haced amigos a través de las riquezas porque los hijos de las tinieblas son más sagaces”.
Hay tres métodos para prosperar el tipo dice cavar no puedo, pedir me da vergüenza, entonces me voy a hacer amigos.
Hay tres métodos:
- Cavar representa esfuerzo. Trabajar no te alcanza porque a fin de mes no llegas, entonces te buscas otro trabajo
- El segundo método es pedir limosna
- El tercer método por el que Jesús alabó, no alabo la mentira, si no el método, es invertir en relaciones, en conocer gente.
Festejó el método de buscar conexiones, en la iglesia nos enseñaron otra cosa, no te juntes con “los de afuera”, no les hables, y nos quedamos solos. Tenés que ser sagas: conocer gente, Jesús dice haced amigos a través de las riquezas, no busques gente para sacarle si no para bendecirla, hay que cuidar las relaciones, cuidar gente.

Mi trato con Dios es distinto al trato tuyo, tenes que invertir tiempo en conocer como Dios te trata a vos, porque si no siempre vas a estar buscando que alguien te diga como actuar. Tenemos que saber que hay una forma en que Dios nos va a tratar. 

Dios le dijo a Abraham que vaya a Egipto, el fue y prosperó en Egipto. Tuvo un hijo, Isaac. Cuando Isaac pasó hambre dijo voy a Egipto porque Dios prosperó a mi papa ahí. Cuando Isaac esta yendo, Dios le dice “No, no vas a ir a Egipto, yo te voy a prosperar acá. Porque vos sos Isaac, sos distinto”
Dios te trata de manera distinta.
Hay cosas que nos tenemos que arriesgar:
- A vivir un amor, Otoniel se arriesgo por su novia, es hora que te juegues por tu familia, seas fiel a tu esposa o a tu esposo, que tengas una familia bendecida.
- Segundo: arriésgate por tomar tu monte, tu sueño es tu felicidad.
Dios esta buscando gente arriesgada, ser valiente no es ser impulsivo, ni un loco que dice yo dejo todo porque me arriesgo. Es gente que piensa en abundancia, gente sabia.
¿Cuando fue la ultima vez que hiciste algo por primera vez? Arriésgate por hacer algo.      
Un poema que Borges adapto:                                           si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer mas errores, no trataría de ser tan perfecto, me relajaría mas, seria mas tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad, seria mas desprolijo, correría mas riesgos, haría mas viajes, contemplaría mas atardeceres, subiría mas montañas, nadaría mas ríos, iría a mas lugares que no he ido, comería mas helados, tendría mas problemas reales y menos imaginarios, yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida, claro que tuve momentos de alegría pero si pudiera volver a tras, trataría de tener solamente buenos momentos por si no lo saben de eso esta hecha la vida, solo de momentos, no te pierdas el ahora,
yo era uno de esos que nunca iba a ningún lado sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas, si pudiera volver a vivir viajaría mas liviano, comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño, daría mas vueltas en calesita, contemplaría mas atardeceres, jugaría con mas niños, pero ya ven tengo 85 años y se que me estoy muriendo.
Yo le agregue si pudiera volver a vivir, adoraría mas a Dios, me jugaría por el Señor.  Sabes de que se arrepiente uno en la vida, no de lo que hizo, si no de lo que no hizo, ¿porque no abrace a mi hijo? ¿Porque no dije que lo quería, porque no me jugué? Estamos a tiempo de jugarnos, de arriesgarnos, de parecer un loco, de que nos critiquen.
Derriba los pensamientos limitantes
  No hay nada ni nadie que pueda impedirnos servir a Dios, tener propósito y alcanzar nuestros sueños.
Si piensas: “No tengo estudios y eso me limita” Recuerda que  Juan y Pedro eran llamados hombres sin letras y del vulgo (Hechos 4:13)  Sin embargo esto no fue una limitación para ellos porque Dios los levantó y capacitó.
Si piensas que eres pobre y eso no te dejará alcanzar cosas y sueños, recuerda que Jesús nació en un lugar pobre, pero él nunca fue pobre, desde el mismo momento de su nacimiento le trajeron presentes de mucho valor y nunca jamás le hizo falta nada. Los israelitas estaban pobres y esclavos en Egipto, sin embargo cuando Dios los libero se llevaron consigo toda la riqueza de los egipcios. También recuerda la promesa de Dios en Filipenses 4:19: “mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús” y Deuteronomio 8:18 “(…) acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas”
Si piensas: “No puedo porque ya soy viejo” Recuerda que:
• Caleb conquisto a los 80 años con la misma fuerza de los 40. (Josué 14:11)
• Abraham recibió la promesa a los 100 años (Génesis 21:5)
• Moisés comenzó su gran labor de liderazgo recién a los 80 años. (Éxodo 7:7)
• El apóstol Juan recibió las revelaciones más impresionantes del futuro de la humanidad cuando era muy anciano. (Apocalipsis 1)
Si piensas: “Soy temeroso” Recuerda que cuando Dios llamó a Gedeon él se sentía inútil y temeroso, sin embargo Dios le dijo: “Varón esforzado y valiente” porque Dios llama las cosas que no son como si fueran. (Jueces 6:11)
Luego el creyó en el respaldo del Señor y fue un vencedor. No importa el sentimiento que tenga, sino en el Dios que me respalda.
Si piensas: “Nadie me conoce” Recuerda que el más destacado rey del pueblo de Dios fue David, de quién vino Cristo; y a él ni siquiera su familia lo tenia en cuenta. Trabaja detrás de las ovejas (2 Samuel 7:8)
siendo un perfecto desconocido para la mayoría del pueblo, sin embargo Dios miró su corazón y levanto su nombre y le dio fama.
“Y la fama de David fue divulgada por todas aquellas tierras; y Jehová puso el temor de David sobre todas las naciones”.1 Crónicas 14:17
No importa que la gente no te reconozca, es Dios quien te promueve, como dice su promesa:
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Mateo 6:6 – Es Dios quien nos recompensa en público.
Si piensas: “He cometido terribles pecados” Recuerda que el apóstol Pablo. “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”. 1 Timoteo 1:15.
Si piensas: “No tengo nada para Dar” Recuerda que estás creyendo una de las más grandes mentiras, porque Dios a todos nos creo con capacidades y talentos. No eres una casualidad, Dios permitió tu vida, no importan las condiciones en las que hayas nacido. En el momento que Dios te formo en el vientre de tu madre también creo un plan para ti; por eso debes comenzar a soñar con todo lo que quieras lograr, esto de renovará, te desafiará y te impulsará a una vida llena de felicidad. Fuimos hechos para que nuestra vida glorifique a Dios con nuestra conducta y resultados victoriosos.
“Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice”. Isaías 43:7
Cree esta palabra y recíbela, no hay impedimentos imposibles de vencer si puedes creer. CREER A DIOS Y SU PALABRA ES LA CLAVE

Si tienes ganas de servir al Señor, de crecer, de avanzar y de alcanzar sueños en tu vida, entonces adelante, hazlo ¡¡Dios esta contigo!! –

Jos 1:8  Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.                                Jca.

domingo, 1 de septiembre de 2013

ADORAR EN ESPÍRITU Y VERDAD UNA ORACIÓN PODEROSA

La adoración y la alabanza NO es solo cantar, DIOS no recibe tu canto, ÉL recibe tu vida.
La alabanza tienen que ver con decir algo bueno de alguien  como una forma de agradecimiento y lo utilizamos mucho para referirnos a Dios;  nadie merece ser adorado  solo Dios, por lo tanto la adoración hace que nuestro enfoque se dirija a la persona correcta, es decir a DIOS, la adoración nos enfoca en EL que es el único merecedor de toda adoración y alabanza.
Hay un principio: DIOS  siempre viene al encuentro de sus adoradores, esto no lo podemos evitar. La adoración y la alabanza NO es solo cantar, DIOS no recibe tu canto, ÉL recibe tu vida, por lo tanto, si tu vida no es muy buena pero tu canto si lo es, DIOS no lo recibe; pero si tu vida es muy buena y tu canto no es muy bueno, DIOS lo recibe.
Adoración tiene que ver no solo con cantar, adoración tiene que ver con tu estilo de vivir diariamente, para que DIOS acepte tu ofrenda de canto.
Hay un orden de prioridades de la cual depende la eficacia de tu ministerio
El ministerio prioritario es DIOS, el adorar a DIOS: La palabra de DIOS nos enseña amarás al Señor tu DIOS con todo tu corazón.
Cuando la iglesia no tiene en cuenta sus prioridades pierden su hogar, su matrimonio y sus hijos, por que no saben cual es su prioridad.
Algunos piensan que su prioridad es la iglesia o su ministerio y dejan tirados sus hijos, pero cuando hay un orden de DIOS el hombre debe dedicarse en este orden a: Su esposa,  Sus hijos,   Su iglesia, Ministerio.
Pero cuando no llevamos este orden, no vemos estos frutos personales ni ministeriales y cuando no enseñamos ni practicamos esto, la iglesia entra en un naturalidad y no hay fluir espiritual.
La alabanza provoca algo en el alma, es decir provoca algo en los pensamientos, sentimientos y en la voluntad de las personas.

La adoración es del Espíritu y requiere de un conocimiento de DIOS, por eso la palabra de DIOS dice que:
Él busca adoradores en espíritu y en verdad (Juan 4: 23).

La adoración es en espíritu y verdad, y es atravez del hablar en lenguas, la llave que nos permite adoración verdadera. Es una de las manifestaciones del espíritu santo de Dios, todo hijo renacido puede hacerlo, y es un gran privilegio y responsabilidad.

Salmo 100. Algunas personas pierden la perspectiva de quien es DIOS. La principal adoración es la vida que yo llevo como persona, en el diario vivir que la adoración te sature, te eleve, como un altar de adoración, con una adoración continua, porque si dejamos que la adoración a DIOS  inunde nuestra casa va a suceder lo que ocurrió con la llegada del Arca de Dios a la casa de Obed –Edom (2 Samuel 6:12). Es comprender que al establecer adoración en tu casa, los enemigos de la presencia de DIOS huyen.
2 Samuel 6:6-7,  Uza (representa la fuerza humana), él murió después de tocar el Arca de Dios, porque no es con fuerza humana que se hacen las cosas, no es con conocimiento humano, no es con “mi yo”, ni con mi habilidad que yo voy a traer la presencia de DIOS.
Obed es un siervo, cuando él probó la presencia de DIOS  en su casa, fue impactado por la presencia de DIOS y fue prosperado en todo. Obed vivía en forma honorable; DIOS nos bendecirá como a Obed, cuando nos dejemos impregnar de Su  Presencia, entonces ÉL  bendecirá nuestra forma de vivir.
La Gloria de DIOS  estuvo mucho tiempo en la casa de Obed-Edom, DIOS  se asentó ahí, trajo un llamado para él  y para su descendencia para cuidar el Arca de Dios.
Vemos en esta historia que David escudriñó la Palabra de DIOS para saber en que punto del camino no hicimos lo que la Palabra  nos enseña y trajimos muerte. David sabía que su mal proceder no venía de DIOS. Muchas de las cosas que suceden no son culpa de DIOS,  sino que son el resultado de nuestros errores, porque recogemos la cosecha de lo que sembramos por nuestro proceder.
David a la siguiente vez que tuvo que transportar el Arca de DIOS,  hizo lo que la Palabra de DIOS enseña sobre la forma adecuada de transportarla; en 2 Samuel 6:13, nos muestra como David sacrificó dos animales como símbolo de planificación de las obras del hombre, esto representa el santificar simbólicamente el proceder y el caminar de todo el pueblo para que DIOS se manifestara con Gloria.
Hermanos lo mismo debemos hacer nosotros, verificar según las Escrituras para saber que es lo que estamos haciendo mal y empezar hacer las cosas conforme las Escrituras nos enseñan.
David y salomón fueron hombres con muchos errores, pero prepararon un pueblo para entender que la adoración no es trabajo de 5 personas. David entendió que si él lograba que DIOS descendiera y lograba mantener la Gloria de DIOS  en Israel, no habría enemigo que los venciera y los derrotara. Pero David  no podía hacerlo solo, por ello preparó cantores (miles de cantores), trompetistas , salmistas proféticos  que se turnaban, gente ordenada que se mantenían junto al Arca adorando a DIOS 24 horas, 7 días de la semana, 365 días al año durante 30 años.                                David vivió para que a DIOS se le diera honra y gloria todos los días en Israel.
En Juan 4, Cuando la Samaritana le preguntó a Jesús, Él le respondió: “Se ha de adorar al padre en Espíritu y en verdad, por que tales adoradores ÉL busca”. 
La protección de DIOS  viene cuando el pueblo se convierte en un pueblo  adorador  por que la nube de DIOS se establece sobre esa nación adoradora.
Adorar a Dios en espíritu y en verdad es, por el espíritu santo de Dios en nosotros, es   HABLAR EN LENGUAS,
Hablemos mucho en lenguas, porque hablaremos las maravillas de Dios y nos edificaremos,  y oraremos perfectamente.
1Co 14:5  Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación.
Hch 2:11  cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.
1Co 14:4  El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.
Rom 8:26  Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Rom 8:27  Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
Fundamentos de una oración poderosa

Para que Dios nos escuche, basta que vayamos a Su presencia con la actitud correcta, confiando en Su poder que no tiene límites.

1. Estar a cuentas con Dios
Muchas personas buscan a Dios en procura de respuestas. “Normal, ¿quién no lo haría?”, dirá usted. El asunto es que esa búsqueda se realiza cuando lo necesitan, en los momentos difíciles, porque es su única alternativa.
Igual, es previsible”, me dirá. Pero añado algo más: procuran un hecho milagroso aún cuando caminan en pecado.
¡Esa es la diferencia! Buscar a Dios como aquél que nos resuelve los problemas, pero una vez resolvemos el asunto, distanciarnos de Él. Es una filosofía signada por la ingratitud que prima hoy día.
Cuando vamos a las Escrituras, descubrimos que es esencial que estemos a cuentas con Dios. No puede ser de otra manera. Puede que hayamos pecado, y mucho, pero si pedimos perdón a Dios, Él nos permite estar en el centro mismo de su voluntad. Es algo maravilloso porque recibiremos respuesta a nuestras oraciones, como escribe el salmista:     “Si no hubiera confesado el pecado de mi corazón, mi Señor no me habría escuchado.”   (Salmo 66:18, Nueva Traducción Viviente)
2. Deje de lado toda sombra de duda
¿Ha visto barreras que impiden a las personas avanzar en un camino? Es frecuente. ¿Qué impide recibir respuesta a sus oraciones? Uno de los obstáculos más comunes es la incredulidad. Impide las enormes bendiciones que Dios nos tiene.
 “De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.”(Hebreos 11:6, Nueva Traducción Viviente) También el apóstol Santiago escribió:
“Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro...”(Santiago 1:6, Nueva Traducción Viviente)
 
Si aplicamos la lógica al mover de Dios, no ocurrirá nada. Dios obra por encima de la racionalización humana.
Tal vez evalúe que su mayor problema es pensar, una vez le pide un milagro al Padre celestial, ¿cómo va a hacer Él para responder? Ese no es problema suyo sino de nuestro Supremo Hacedor. Él es quien responde, a su manera.
3. Unirnos a otras personas en oración
Compartir nuestras peticiones de oración con otros hermanos en la fe, resulta altamente eficaz. Es un principio que nos ayuda, de un lado a crecer en la fe y de otro, a tocar el corazón de Dios. Así lo enseñó el Señor Jesús: “También les digo lo siguiente: si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo lo hará.”(Mateo 18:19, Nueva Traducción Viviente)
Además de perseverar, unimos fuerzas. Es algo esencial y poderoso. Encontrará que los obstáculos a sus oraciones, se desmoronarán. Las barreras caerán a tierra. ¡Dios responderá con poder!
4. Asumir el principio de la intercesión
Recuerde siempre que la oración se orienta en dos direcciones: la primera, por nosotros. Es aquí donde concentramos el alabar y exaltar a Dios, procurar respuesta a nuestras necesidades, crecimiento espiritual. Otras oraciones, se encaminan a pedir por los demás. Es lo que llamamos intercesión.
Los creyentes del primer siglo tenían claras instrucciones de interceder por los demás, tal como escribe el apóstol: “Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados.”(Santiago 5:16 a. Nueva Traducción Viviente)
La respuesta del Señor producirá hechos que rebasan toda lógica y la sanidad, en el caso que alguien padezca alguna enfermedad, incluso aquellas que la medicina considera incurables.
5. Reconozca el poder ilimitado de Dios
Con frecuencia me escriben diciendo: “Pídale a Dios por tal o cual asunto, ya que Dios a usted sí lo escucha”. ¡Tremendo error! Dios nos oye a todos. Basta que vayamos a Su presencia con la actitud correcta, confiando en Su poder que no tiene límites.
Quítese de la cabeza la idea de que el Señor oye a unos más que a otros. Eso no es así, como nos enseña la Biblia: “…La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos.”(Santiago 5:16 b, Nueva Traducción Viviente)

Si clamamos, confiando plenamente en el poder de Dios, no hay límites. Todo cuando le pidamos, podrá ocurrir. Basta que confiemos y creamos que Su poder va mucho más allá de nuestra comprensión humana.
6. Pedir en la voluntad de Dios
El apóstol Santiago explicó que esta era la razón fundamental para que nada ocurriera en la vida de muchas personas:     “Aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.” (Santiago 4:3, Nueva Traducción Viviente)
El problema radica, entonces, en que nos enfocamos en nosotros mismos y no en que Dios haga su voluntad. Muchos de los tropiezos que enfrentamos en la oración cambiarán sustancialmente si cambia nuestra actitud. De lo contrario, es decir si seguimos pidiendo para satisfacer nuestros deseos, ocurrirá lo que advirtió el propio apóstol Santiago:        “Esas personas no deberían esperar nada del Señor.”(Santiago 1:7, Nueva Traducción Viviente)
7. Perseverancia en la oración
Quien no persevera, jamás alcanza la cima. Es un principio que aplica también en la oración. No podemos pretender que las respuestas se produzcan ya, como si Dios fuera nuestro mandadero. Él tiene su propio tiempo y su propia manera de obrar.
En alguna oportunidad hizo particular énfasis a este principio. “Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos.”(Lucas 18:1, Nueva Traducción Viviente)
Evalúe hasta qué punto usted es un creyente que sigue insistiendo por ese milagro. O tal vez es de aquellos que renuncian fácilmente. Cambie sus oraciones

Si duda reviste importancia que cambiemos nuestra forma de orar. Probablemente ni estemos clamando en la voluntad de Dios, ni con fe o perseverancia, sino en nuestras propias fuerzas. Eso determina que no haya respuesta.
Oremos hasta obtener resultados, no nos demos por vencidos, tenemos la oración con el entendimiento y también la oración en el espíritu. Y por las cosas que no sabemos oremos en el espíritu por el hablar en lenguas, como dice:Rom 8:26  Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Jca.