miércoles, 19 de octubre de 2016

       la PalabraEngrandecida
         de Dios        
Estudios sobre la vida Abundante
Volumen  IV
Victor Paul Wierwille

CAPÍTULO DOS


Los Beneficios de Dios


El Salmo103 es un tremendo ejemplo de conocimientos y elogio. Tan sólo leerlo emociona el corazón de alguien que ama a Dios. La belleza con la que esto está colocado sólo de un punto de vista humano, sin incluso la idea de su impacto espiritual, debe establecer al alma de cualquier hombre o mujer la paz. Para nosotros como creyentes convertidos hay verdades espirituales tremendas escondidas en este Salmo que elevará y enriquecerá nuestras vidas cuando de él aprendamos.

                          SALMOS 103

       Alabanza por las bendiciones de Dios
                        Salmo de David.

1  Bendice, alma mía, a Jehová,
    Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2  Bendice, alma mía, a Jehová,
    Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3  El es quien perdona todas tus iniquidades,
    El que sana todas tus dolencias;
4  El que rescata del hoyo tu vida,
    El que te corona de favores y misericordias;
5  El que sacia de bien tu boca
    De modo que te rejuvenezcas como el águila.
6  Jehová es el que hace justicia
    Y derecho a todos los que padecen violencia.
7   Sus caminos notificó a Moisés,
     Y a los hijos de Israel sus obras.
8   Misericordioso y clemente es Jehová;
     Lento para la ira, y grande en misericordia.
9   No contenderá para siempre,
     Ni para siempre guardará el enojo.
10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,
     Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
     Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
12 Cuanto está lejos el oriente del occidente,
     Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13 Como el padre se compadece de los hijos,
     Se compadece Jehová de los que le temen.
14 Porque él conoce nuestra condición;
     Se acuerda de que somos polvo.
15 El hombre, como la hierba son sus días;
     Florece como la flor del campo,
16 Que pasó el viento por ella, y pereció,
     Y su lugar no la conocerá más.
17 Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la
     eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
18 Sobre los que guardan su pacto,
     Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19 Jehová estableció en los cielos su trono,
     Y su reino domina sobre todos.
20 Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles,
     Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,
     Obedeciendo a la voz de su precepto.
21 Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos,
     Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
22 Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras,
     En todos los lugares de su señorío.
     Bendice, alma mía, a Jehová.

Para entender las riquezas de este Salmo, veámoslo versículo a versículo.

Versículo 1 y 2
1 Bendice, alma mía, a Jehová,
   Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2 Bendice, alma mía, a Jehová,
   Y no olvides ninguno de sus beneficios.

Con todo mi ser, quiero bendecir al Señor y consagrar su sagrado nombre. Y no olvidemos ninguno de Sus beneficios. ¿No sería demasiado abrumador si el versículo 2  dijera, "Bendice, alma mía, a Jehová, Y recuérdate de todos Sus beneficios?"¿Que uno de nosotros podía posiblemente empezar a recordar y luego enumerar todas las bendiciones, todos los beneficios, que hemos recibido de Dios a través de los años? Ninguno de nosotros podría. Por lo tanto, en este tremendo Salmo Dios no nos dice que recordemos todos los beneficios; sólo nos pide que no los olvidemos. "Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios", Hay indudablemente algunas veces que podemos recordar cuando nos ha beneficiado. Nos ha llamado desde la oscuridad a la luz maravillosa del evangelio de la redención y la salvación; Dios ha hecho Su Palabra viviente y verdadera para nosotros; nos ha enseñado las claves que están escritas  tan perfectamente en Su Palabra como estas. Su Palabra es Su voluntad. ¡Qué tremendo es tan sólo no olvidar donde estábamos una vez y lo que Él  nos ha hecho hoy! Qué placer es darse cuenta de la gracia con la que Dios nos ha llevado y querido con un afecto eterno, poniendo su mano sobre nosotros para brindarnos una vida que muchos de nosotros habríamos considerado imposible de algún modo. Hemos tenido respuestas para la oración; hemos tenido el privilegio de atender a las personas y ver el rescate tan fuerte que Dios ha llevado a cabo en sus vidas; hemos visto las vidas de las personas cambiar cuando les hemos enseñado la Palabra de Dios, cuando esta Palabra de Dios empezó a tener el sentido otra vez cuando vieron cuán perfectamente encaja todo junto.
"Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios”.
Sólo piense en algunos de ellos y su corazón borboteará con la acción de gracias. El entusiasmo dentro de su alma de saber que Dios tiene forjadas estas cosas dentro de su vida y le inspirarán a usted "consagre efectivamente Su santo nombre."¡Qué benditos somos!”

Versículo 3
“3 El es quien perdona todas tus iniquidades [pecados]…”

Ahora, hay mucha gente que cree en parte de la promesa de este versículo, pero de alguna manera cuando llegan a la segunda parte comienzan a dudar.
“…El que sana todas tus dolencias;…
 Ahora de manera lógica, si una persona tiene derecho de sacar una parte de una estrofa en la Palabra de Dios, entonces todas las personas tienes derecho de elegir qué escoger. Pero, cuando una persona elimina o anula una estrofa y otra persona elimina otra estrofa, no tenemos más la Palabra de Dios. O es la Palabra de Dios o no lo es.
 Es tan simple como eso. Sólo porque una estrofa o pasaje no coinciden con su teología no invalida o hace menos a la Palabra de Dios. La pregunta no es si la verdad de la Palabra de Dios coincide con nuestra teología; la pregunta es cuando o no coincidimos con la Palabra de Dios.

Versículo 3
3 El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas [sin excepción] tus dolencias;

¿Dios perdona sus pecados? ¿Entonces cuando?, ¿Dios lo sana? Debe ser o es un mentiroso; pero Dios no es ningún mentiroso. Las personas pueden entonces preguntar, "Bien, ¿por qué Dios no cura a todo el mundo?"La sanidad  para todos es la voluntad de Dios. Pero cuando fallamos a levantarnos hacia nuestros privilegios legítimos y legales, es atribuible a una variedad de causas - la causa más grande es que siendo esta  una sociedad negativa en  donde las personas hablan, esperan, y se acoplan con las cosas negativas – fallamos para ser sanados. Para alegar y manifestar la sanidad de Dios en la que debemos creer sobre los positivos de Su Palabra, no las respuestas negativas del mundo. Si nos sumergimos en la Palabra y empezamos a vivir, descubriríamos que Dios todavía puede calmar los nervios; Dios todavía puede brindar salud y paz sin antibióticos, sedantes, o alcohol.

Versículo 4
4 El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;

Dios nos salva de la destrucción que está constantemente por aquí para destruirnos. ¿Usted consigue el impacto de esta verdad? Eso que nos rodea todos los días, eso que se esfuerza por matarnos prematuramente - Dios ha salvado nuestras vidas de ese tipo de destrucción. Y añade a esta seguridad la calidez y el amor que es lo hace la vida placentera.

Versículo 4b y 5a
4b El que te corona de favores y misericordias;
5ª El que sacia de bien tu boca

Somos salvados de una vida de destrucción, de una vida de negativos - las frustraciones, los miedos, las preocupaciones. Nos salva de todo esto. Luego nos corona con favores y misericordias y satisface nuestras bocas con las buenas cosas. Esto es una diferencia tremenda de lo que algunas personas tienen en sus bocas. Algunos tienen todos los negativos mientras los otros tienen positivos. Y cuando usted cubre el segundo tipo, el momento en que estrechan su mano usted intuye su calidad y solidez.

Versículo 5
5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.

Aquí la Palabra de Dios no está hablando de la fuente de la juventud de Ponce de León en Florida. Si usted tiene 75, usted no puede creer para tener 20. Dios colocó la ley del tiempo. Por lo tanto, en cuanto usted tiene 21, usted no puede volver a ser de 20 en el juicio físico porque ése es un derecho natural. Estableció esa ley del tiempo, pero también fijó la ley espiritual. Esto es en el contexto de este tremendo Salmo que contiene esta estupenda verdad espiritual ". . . de modo que te rejuvenezcas como el águila”.
Esta expresión quiere decir que, no importa cuántos años tenga usted, usted puede tener vigor juvenil constantemente y mantener esas habilidades mentales; usted no es cargado y derrumbado con las respuestas negativas de otras personas de la misma edad. Las personas jóvenes son vivaces; siéntase como que si puede conquistar el mundo, como si pueden aplastar cualquier problema que se presente.
Hasta que el Obispo Bishop K.C. Pillai de la  India enseñó el renovar de la juventud, de cómo el águila se renueva y la grandeza de esto, esta figura retórica no tenia sentido para mi. ¿Qué el águila renueva su fuerza, y cómo se relaciona esto con nosotros? Bien, este pasaje se refiere a un águila encontrada en el Oriente. Esta clase de águila se levantará periódicamente subiendo a unas alturas tremendas, y luego repentinamente, cerrará sus alas, y recta de cabeza, hacia abajo, y se bombardeará en el mar con tanta velocidad como pueda generar. Cuando el águila surge a la superficie, no tiene ninguna de las plumas en la espalda, por eso deben flotar hacia la orilla y a paso de tortuga entre los arbustos hasta que sus plumas hayan crecido. ¿No dice algo esto?
Dios renueva nuestra juventud como la del águila. Renueva nuestra juventud permitiendo que nosotros quedemos libres de todo nuestro lastre – todas esas  plumas viejas y sucias, todos esos negativos , esos miedos, esos temores, esas preocupaciones, todas las cosas que nos han derrumbado.

Esta renovación, como la del águila, es un beneficio que no debemos olvidar. ".. y no olvides ninguno de sus beneficios.”
Piense cómo ha permitido que caigan esas cosas que en cierto momento nos perturbaron y nos vencieron, en muchos casos. Debe ser como lo que escribió el apóstol  Pablo.

Filipenses 3:13
13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,

Yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado”. Corresponde a la misma verdad general escrita en este Salmo: ". . . de modo que te rejuvenezcas como el águila”.

Versículos 6 y 7
6 Jehová es el que hace justicia
   Y derecho a todos los que padecen violencia.
7 Sus caminos notificó a Moisés,
   Y a los hijos de Israel sus obras.

¿No es maravilloso? , ¿No es excelente? ¿Usted ha leído en el Antiguo Testamento cómo trabajó Dios con Moisés? Aarón fue dado a Moisés por boca a Moisés. Así que Dios dio la información a Moisés, Moisés se la dijo a Aarón la cual dijo a faraón y a los hijos de Israel por turno "Sus caminos [de Dios]  notificó a Moisés,…” por turno. Con una cuidadosa lectura del Antiguo Testamento, notamos que Dios le dijo a Moisés por qué hizo ciertas cosas, cuales eran sus propósitos, sus intenciones. Pero Dios nunca se explicó completamente a los hijos de Israel. Hizo saber sus caminos a Moisés, pero los hijos de Israel nunca vieron todas las obras de Dios. Creyeron a Dios debido a las obras que vieron y no porque Dios estuvo explicándoles donde estaban sus obras.

Versículos 8-10
8   Misericordioso y clemente es Jehová;
     Lento para la ira, y grande en misericordia.
9   No contenderá para siempre,
     Ni para siempre guardará el enojo.
10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,
     Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.

No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo.”, (la figura de dicción es anthropopatheia, atribuyéndole a Dios la característica humana de la cólera).
No nos pagó deacuerdo con nuestros pecados; ni nos recompensó de acuerdo con nuestras maldades.
Este versículo diez contiene otra figura de dicción llamada exergasia. Aquí tenemos lo mismo con la misma expresión dicha en dos maneras diferentes que establecía la verdad como inalterable.* Que Dios no nos pague conforme a nuestras pecados también incluye que no nos recompense deacuerdo con nuestras maldades. Esa verdad queda establecida.

Versículos 11 y 12
11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
     Engrandeció su misericordia sobre los que le temen [los que tienen respeto por         
     El, quienes lo aman, quienes lo veneran.]
12 Cuanto está lejos el oriente del occidente,
     Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.

¿Qué lejos el este es del oeste? ¿Usted sabe que el este nunca se encuentra con el oeste? No pudo decir del norte y del sur? Gente, cuando empezamos a ver la grandeza de la Palabra de Dios y creer la manera en la que Dios se las arregló con nosotros cuando nos dio remisión y perdón de los pecados, entonces en esto no podemos ayudar pero si estar  agradecidos para estar vivos y ser una parte del amor y poder estupendo de Dios hoy.  Dios es misericordioso en la medida en que lo respeten.

Versículos 13 y 14
13 Como el padre se compadece [ama] de los hijos,
     Se compadece Jehová de los que le temen [respetan].
14 Porque él conoce nuestra condición;
     Se acuerda de que somos polvo.

Dé gracias a Dios por que nos recuerde de que somos polvo. Seriamos miserables si no nos recordara y comprendiera. Si Dios no nos hubiera conocido, nunca habría instituido los medios por los que Cristo tuvo que venir para salvarnos y darnos la victoria a nuestras vidas en última instancia. Dios conoce nuestra condición. Sabe que somos como hierba. Sabe que el viento pasa y su lugar no será recordado más.

*Génesis 41: 32: “Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.


Versículos 15-19
15 El hombre, como la hierba son sus días;
     Florece como la flor del campo,
16 Que pasó el viento por ella, y pereció,
     Y su lugar no la conocerá más.
17 Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre   
     los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
18 Sobre los que guardan su pacto,
    Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19 Jehová estableció en los cielos su trono,
     Y su reino domina sobre todos.

Dios tendrá la voz final. Es quien tiene la declaración final. Y su piedad abunda para aquellos que guardan sus mandamientos, Su Palabra.

Entonces viene este tremendo versículo 20.

Versículo 20:
20 Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles [mensajeros],
     Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,

Este versículo habla de cómo Dios nos ha redimido, de cómo Él nos ha rescatado del pecado y lo ha colocado tan lejos así como el este del oeste, y Él ha preparado Su trono.
Su reino gobierna sobre todos. Por lo tanto, "Bendigan al Señor, sus mensajeros [no ángeles, sino personas que hablan su Palabra] que se destacan por la fortaleza....". Nuestra fortaleza destacada proviene de haber echado las cosas que nos ataban y nos tenían cautivos, entonces con humildad y sencillez de corazón ponemos nuestra mira en las cosas de Dios y nos movemos hacia delante con la grandeza de su Palabra. Ésa es Su fortaleza en nosotros.

Otra escritura, que corrobora lo que estamos diciendo es Filipenses  4: 13: “Todo lo puedo en Cristo que [quien] me fortalece”.

La fortaleza de Dios en Cristo en nosotros es nuestra fortaleza.

Versículos 21 y 22
21 Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos,
     Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
22 Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras,
     En todos los lugares de su señorío.
     Bendice, alma mía, a Jehová.

Cuando sabemos de la grandeza de la Palabra de Dios y como trabaja, cuando sabemos que esta  Palabra de Dios es exacta y dadora de vida – No hay mas nada por hacer sino decir: "Bendice al Señor por su grandeza incomparable. No me olvidaré de ninguno de sus  beneficios para mí. Le agradezco por perdonar mis defectos y por sanar todas mis enfermedades. Dios es el que me ha coronado con benignidad  y cálida piedad y nos ha apartado de la destrucción del mundo; Dios es el que ha satisfecho mi boca con las buenas cosas y me ha dado vida renovada de juventud. Que todos los mensajeros de Dios, todos los Ministros de Dios, todos los anfitriones de Dios, que todas las obras en todos lugares del dominio de Dios elogien su nombre. Bendice alma mía, a Jehová." ¡Qué salmo tan seguro, edificante! ¡Qué agradecido y benditos somos cuando consideramos a Dios cuando el gran salmista que lo hizo!





       la Palabra Engrandecida
         de Dios        
Estudios sobre la vida Abundante
Volumen  IV
Victor Paul Wierwille



 CAPÍTULO UNO


Un Reposo para el Pueblo de Dios


Una gran clave para un próspero vivir gira alrededor de la habilidad de una persona para descansar: relajarse, sentirse sereno y seguro. Los atletas profesionales, como los boxeadores, deben saber cómo tomar descansos mientras están en la faena. Un hombre que corre en una competencia debe saber cómo marcarse el ritmo. Las personas que juegan al fútbol americano deben aprender cómo dirigirse despacio con el propósito de conseguir algunos descansos necesarios antes de volver con furia a la carga. Una persona de negocios o un profesional con prosperidad estable también tiene que poder saber "vivir tranquilamente." Tiene que aprender a tener confianza y disminuir el ritmo cuando está comprometido en las responsabilidades enormes y en las actividades que recaen sobre él.

De acuerdo con Génesis 2:2, cuando Dios había terminado todas sus obras, dice: “…y reposó el día séptimo* de toda la obra que hizo.

Hebreos 4 habla acerca del mismo evento,

Hebreos 4:4  
4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

Existe asimismo un descanso para la gente de Dios. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día:” Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día." En este mismo contexto encontramos una verdad tremenda de Dios de que tenemos que reclamar para nosotros mismos, en Hebreos.

Hebreos 4: 9
9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

"Por tanto, queda un reposo para la gente de Dios." Éste es el secreto para un tranquilo vivir; aún, muy pocos Cristianos saben la realidad y la profundidad de esto. En el libro de I Reyes, Dios habla de este reposo para toda una nación.

I Reyes 8:56
56 Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel [a toda la Nación], conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.

*Génesis 2:2:Y acabó Dios en el día séptimo [sexto] la obra que hizo; y reposó el día séptimo de    
       toda la obra que hizo.”

El Pentateuco Samaritano y el texto de la Septuaginta  lee: “sexto día”, también ver 

  Éxodo 20:9 y 10:Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;  mas el séptimo día es reposo* para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.

Dios no falló ni siquiera con ninguna de Sus palabras en Sus promesas, y la promesa aquí era que la Nación entera de Israel debía tener descanso. De esta forma fue como Dios bendijo a su gente.
Dios también prometió un descanso para una ciudad entera si ellos regresaban a Su Palabra. Porque a Jerusalén, Dios dijo, averigüen cual era el buen camino "… y andad por él, y hallaréis descanso..."

Jeremías 6:16
16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas  
     antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para            
     vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.

En cierto momento Israel como Nación encontró el descanso; Dios también prometió el descanso a la ciudad de Jerusalén cuando dijo allí que busquen "... el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso..." Sin embargo, las personas por su propia volición  decidieron no caminar de acuerdo con la Palabra de Dios y, por lo tanto, se les fue negada el resto de la promesa.
Hay otro descanso en la Palabra, y ése es el reposo encontrado en una relación marital. Noemí dijo a Orfa y a Rut, sus nueras, así como está documentado en Rut 1:9:” Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido.
Y así pasó con Ruth justo cuando se casó con Booz. Así que puede haber descanso en la vida de casado.
En el período de los Evangelios, Jesucristo prometió el descanso a aquellos que serían sus discípulos.

Mateo 11:28 y 29
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de  
     corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

Venid a mí… y yo os haré descansar “. Todavía se puede encontrar descanso para las almas. Otra gran promesa para el descanso se encuentra en el Libro de Salmos.

Salmos 37:4-7
4  Deléitate asimismo en Jehová,
       Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
5  Encomienda a Jehová tu camino,
       Y confía en él; y él hará.
6  Exhibirá tu justicia como la luz,
       Y tu derecho como el mediodía.
7  Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
       No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
       Por el hombre que hace maldades.

No le preste ninguna atención a aquellos que parecen prosperar en sus propios caminos, sino descanse en el Señor y espérelo pacientemente. Esta es la gran clave para un tranquilo vivir. No podemos estar condicionados por las personas y por las situaciones alrededor de nosotros y todavía esperar encontrar el reposo. Mirando al Señor y esperándolo pacientemente, deleitándonos nosotros mismos en el Señor, comprometiendo nuestro caminar con Él, confiando en Él - esto es lo que nos da el descanso.
Después que Dios había terminado su creación, descansó. La palabra “reposo” tiene el mismo significado de la palabra “sentado” ¿Por qué las personas se sientan? Para descansar, cuando Dios había terminado su obra, descansó, se sentó. Todo estaba terminado. Cuando Jesucristo había terminado su trabajo para nosotros, ascendió al cielo y se sentó.1 El derecho del creyente de descansar es el resultado de la obra terminada de Cristo. Cuando Cristo había terminado su trabajo, se sentó a la mano derecha de Dios porque todo había estado terminado para el hombre - para aquellos que eligen creer.
Otra gran ocurrencia para “sentarse” ocurre cuando el día de Pentecostés había llegado a su culminación.

Hechos 2:3
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose [espíritu santo]  sobre cada uno de ellos [los doce Apóstoles].

El cumplimiento de todos los requisitos acerca de la dádiva del espíritu santo a todos aquellos que creyeron había sido cumplido totalmente y, se asentó, se sentó, descansó, sobre cada uno de ellos.
Este secreto para vivir tranquilamente es expresado dentro de la obra terminada de Cristo para el creyente. Sabemos que somos lo que Dios dice que somos, que tenemos que Dios dice que tenemos.
Que seremos lo que Dios dice que seremos. Sabemos que hemos pasado de muerte a vida. Sabemos que somos una parte de la familia de Dios, el Cuerpo de Cristo. Sabemos que hemos sido circuncidados con Cristo, hemos sido bautizados con él, hemos sido enterrados con él, hemos sido resucitados con él, cuando ascendió, de acuerdo con la Palabra de Dios, ascendimos con él y estamos sentados con él a la mano derecha de Dios.2 Por esto es que tenemos una vida que es más que abundante. Por esto es que podemos tener una gran tranquilidad.

Con este conocimiento de la Palabra de Dios en nuestras vidas, hemos llegado al fin de  nuestras peleas; el fin de todo miedo, de la preocupación, y de la ansiedad porque tenemos el conocimiento completo de que Dios es el todo y en todo. Cuando Dios nos mira, nos ve como de Él debido a lo que Cristo forjó por nosotros: Dios en Cristo en nosotros. Usted y yo hemos entrado en ese descanso espiritualmente por lo que Jesucristo hizo para nosotros. Ahora se hace parte de nuestras vidas cuando caminamos literalmente sobre esa Palabra y reclamamos que esas promesas son nuestras. Mire la confianza que tenemos si caminamos de acuerdo con el consejo de Filipenses.

Filipenses 4:6
6  Por nada estéis afanosos [ansiosos], sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

No tenemos preocupación cuando vivimos en el conocimiento de lo que Cristo logró para nosotros. El próximo versículo en Filipenses 4 continúa amonestándonos.

Filipenses 4:7
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará [absolutamente]
    vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

1Hebreos 10:12: “pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los  
        pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

Ver también Hebreos 1:3, Efesios 1:20, y Romanos 8:34

2Efesios 2:5 y 6: “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, “.

¿Eso no es un descanso hermoso? Ése es el secreto de vivir serenamente. Espiritualmente somos lo que la Palabra de Dios dice que somos y tenemos lo que la Palabra de Dios dice que tenemos. Cristo lo pagó; lo compró. ¿Entonces, luego ¿por qué hay Cristianos que están  nerviosos, frustrados, y frecuentemente llenos de miedo? Porque no han aprendido el secreto del vivir, el secreto de descansar en ese reposo que  ya es suyo y fue pagado por Cristo Jesús. Cuando tenemos confianza en las promesas de Dios debido a los logros de Cristo Jesús, tenemos la paz de Dios en nuestros corazones y mentes.

Cuando creemos en el Señor Jesucristo, él toma su morada dentro de nosotros. Y entonces por nuestra aplicación de la Palabra, podemos vivir en él: él en nosotros; y nosotros en él. Cuando hablamos la Palabra de Dios, se convierte en vivo y real para nuestras vidas. Así como creemos la Palabra de Dios, ella se manifiesta. La práctica de la Palabra de Dios trae paz como resultado para nuestras vidas.

I Pedro 5:7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Esta estrofa dice, "echando toda....", y la palabra " toda" representa todo. Confiar en la Palabra de Dios es tan simple, pero el adversario trata de disuadirnos de ello. Satanás se mantiene haciendo su máximo esfuerzo para apartarnos de creer en la totalidad de la palabra "toda," y hace esto tan furtivamente que no nos damos cuenta que está ocurriendo hasta que nuestras vidas estén deshilachadas y gastadas.

I Pedro 5:8
8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

En cuanto usted y yo hayamos entrado en el reposo de Dios, entonces podemos estar menos perturbados por el rugir del adversario. Le hemos puesto atención a Dios. El adversario sólo está rugiendo, y no puede morder cuando está rugiendo. La razón para hacer un alboroto fuerte y feroz es para asustarnos, enfriarnos y seguir nuestras huellas con el propósito de que nos pueda asaltar luego. Pero no nos molestará más por el rugido de lo que dice la gente. Las preguntas que nuestros mejores amigos puedan hacernos, no nos derrotan. Las dudas que las otras personas tienen sobre Dios y Su Palabra, no nos consternan, porque estamos en Su reposo. Hemos llegado al lugar en que confiamos en la Palabra de Dios. Esto es por que no somos más llevados por circunstancias condicionadas; somos condicionados por la Palabra de Dios. La mayoría de las personas pasan por la vida dejándose llevar y están acostumbrados a sus circunstancias - junto a las personas, lugares, cosas. Así que un día pueden sentirse muy alegres y el día siguiente son temperamentales melancólicos. Las personas que están perfectamente condicionadas por la Palabra de Dios tienen una garantía, están seguros y tranquilos.
Ahora una escritura diferente para encajar en el contexto de este estudio sobre el descanso, y es:

Filipenses 4:11
11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

Ésa es la  versión de Reina Valera, y es erróneo. Este versículo expresa la idea de que, por ejemplo, si usted está enfermo, usted sólo debe disfrutar el estar enfermo – que esté contento y satisfecho de su condición. Si usted está moribundo, esté contento de que usted está muriendo. Si alguien se monta sobre su pie y lo aplasta con un tractor, esté contento. No, ¡no! Usted ve, esta enseñanza de que usted tiene que estar contento con el sufrimiento es sólo un truco del adversario. ¿Cómo puede tener confianza y sentirse descansado cuando usted está miserable? Dios no necesita que el adversario lo ayude a realizar su vida y la mía. Hemos conseguido algo mucho mejor en Cristo Jesús. El texto correcto de Filipenses 4: 11 reza así: "No hablo con respecto a la escasez; porque  he aprendido que en cualquier condición que esté, yo soy autosuficiente, soy capaz."¡Qué revelación tan tremenda! Somos autosuficientes. Porque Dios nos hizo suficientes. Eso es por qué las circunstancias no nos condicionan.  Dios nos hizo capaces y suficientes - y Dios lo debe saber. Mire las próximas dos estrofas más adelante

Filipenses 4:12 y 13
12 [en mi idoneidad] Sé [Pablo] vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
13 Todo lo puedo [yo lo puedo hacer porque yo tengo ese reposo, yo he aprendido el secreto de la vida] en Cristo que [quien]  me fortalece.

La Biblia Amplificada traduce el versículo 13 de la siguiente manera: "Estoy listo para cualquier cosa de lo que sea a través de el que me infunde de fuerza interior [es decir soy autosuficiente con la suficiencia de Cristo]." Nuestra habilidad viene de una inyección; es una alimentación  intravenosa espiritual: Cristo en nosotros la esperanza de gloria. Esa es la cualidad espiritual que se fortalece, ¿no? ¿Por qué necesitamos esta inyección?

Colosenses 1:10
10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

 Caminamos como es digno para el Señor, siendo productivos - no solamente productivos, sino creciendo en ese conocimiento de Dios. Mientras más conocimiento de la Palabra de Dios tengamos, más productivos  en cada buen trabajo podemos ser, el conocimiento de la Palabra de Dios y su aplicación conllevarán fruto. Condicionando nuestras mentes a la Palabra de Dios y caminando en Su verdad, entramos en el gran reposo. Este reposo es un resultado de creer en la integridad de la estupenda e incomparable Palabra de Dios. ¡Qué realidad tan magnífica! Realmente, queda  un reposo para la gente de Dios cuando pongamos nuestras preocupaciones sobre Él, cuando no estemos preocupados por nada, cuando aceptemos lo que Dios a través de Cristo Jesús nos ha dado.





sábado, 20 de agosto de 2016

Los errores de un deprimido

( 1 R. 19:1-18) 1Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. 3Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.
4Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
5Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. 6Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. 7Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. 8Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.
9Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 10El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
11El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. 13Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? 14El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 15Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. 16A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. 17Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. 18Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.
En el mundo occidental se está viviendo un fenómeno que aparece con inusitada frecuencia: la depresión, síndrome caracterizado por una tristeza profunda. La persona deprimida ve de color oscuro todas las cosas. Nada la motiva. Todo le es indiferente. Lo mismo le da vivir que morir. En los casos extremos, cuando la depresión adquiere un carácter marcadamente patológico, incluso la idea del suicidio se presenta como una posibilidad no descartable.
En estos casos la ayuda del especialista es del todo aconsejable. Pero son muchos los casos en que, sin llegar a tales extremos, se cae en la indiferencia hacia todo; todo le es igual al deprimido.
Su situación es comparable a la de alguien que cae en un pozo oscuro y profundo. ¿Hay alguna posibilidad de salir de él?
El profeta Elías nos ayuda a encontrar la respuesta (léase el capítulo 19 del primer libro de Reyes). El relato bíblico es sumamente aleccionador. Elías es uno de los más grandes profetas en uno de los periodos más difíciles de la historia de Israel. Aparece súbitamente, como un rayo en la oscuridad, como una flecha de Dios dirigida a la conciencia del rey Acab y de todo el pueblo de Israel. La situación del reino es deplorable. El pueblo está siendo seducido por el politeísmo; las divinidades paganas de Baal y Aserá, reguladoras de la fertilidad, atraen de modo creciente la fe de los israelitas. Elías combate la apostasía con todo su coraje. En un reto impresionante desafía a los sacerdotes de Baal a participar en una prueba decisiva en el monte Carmelo.

El profeta de Yahveh triunfa clamorosamente, y el pueblo exclama: «Yahveh es el Dios! ¡Yahveh es el Dios!»
( 1 R. 18:20-40) 20Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. 21Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.
22Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. 23Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo. 24Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho. 25Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo. 26Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho. 27Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. 28Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. 29Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase. 30Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 31Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, 32edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. 33Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. 34Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, 35de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.36Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 37Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. 38Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. 39Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios! 40Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló..
Lo acaecido desata las iras de la corte real ( 1 R. 19:1-2) 1Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. ,    y Elías, dominado por el temor, decide huir. Su valentía de pronto se convierte en depresión irreprimible.
Brillante en muchos aspectos, Elías también tuvo sus puntos oscuros. Fue, como diría Santiago, «hombre de pasiones semejantes a las nuestras» ( Stg. 5:17) 7Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.. Y de semejantes errores.

1. El error de olvidar la soberanía de Dios

El fugitivo Elías llega al desierto al Sur de Beerseba. Acurrucado a la sombra de un enebro, se compadece de sí mismo. «Se deseó la muerte y dijo: ¡Basta ya, Señor! Quítame la vida» ( 1 R. 19:4) 4Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres..
Curiosa contradicción. Desea la muerte uno que huye de ella. Pero ¿quién era él para decir «Basta ya»? Nuestra vida y está siempre en las manos de Dios. Sólo él sabe cuándo llega nuestra hora. Antes de esa hora, nada ni nadie podrá estorbar los planes que el Altísimo tiene para la vida de cada uno de sus hijos. Jezabel era poderosa y malvada; pero Dios era infinitamente más poderoso.
Nuestra mayor preocupación debiera ser siempre la misma que tuvo el Señor Jesucristo:  Jn. 9:4 4Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar..
En ese quehacer hemos de perseverar, sin huidas ni deserciones. Todos los acontecimientos de nuestra vida están bajo el control del Todopoderoso. Y todos responden a una finalidad positiva, sabia y buena. Así pudo comprobarlo Elías tras sus experiencias en el desierto.

2. El error de infravalorar su obra

«No soy yo mejor que mis padres» dijo Elías, amargamente decepcionado. Así, en su fuero interno, anulaba los efectos de su espectacular victoria lograda en el monte Carmelo. Piensa que no ha tenido más éxito que sus predecesores. Pese al triunfo sobre los sacerdotes de Baal, la persecución desatada contra el profeta le hace pensar que el resultado final es un fracaso. ¿Qué sentido tenía ya su vida? Suele ser frecuente en el deprimido un sentimiento de baja autoestima injustificado.
Elías tenía durante su depresión una visión incompleta de su ministerio. Como consecuencia de su amonestación no vio la «conversión» del pueblo en masa, pero su labor contribuyó a robustecer la fe de una importante minoría que se mantendría fiel a Yahveh.
También nosotros caemos en el mismo error. Valoramos nuestra obra por los resultados visibles, no por nuestra sumisión al propósito de Dios. Olvidamos que el Señor no nos pide éxito, sino fidelidad a él y a su dirección. En realidad nuestra obra no es nuestra; es de Dios; y él la dirige conforme a los dictados de su sabia voluntad.
Afortunadamente para Elías, mientras llamaba a la muerte, hizo acto de presencia el primo de la muerte: el sueño.  1 R. 19:5 5Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.
El sueño tiene excelentes efectos reparadores en el deprimido. Por eso Dios le hace dormir y le da de comer. Una vez repuesto, le manda caminar hasta Horeb (Sinaí), lugar de resonancias sagradas que evocaba el ministerio no siempre exitoso de Moisés. También él, Elías, allí encontró a Dios, que no le abandonaba. Sus errores no movieron a Dios a desecharlo como ineficaz.

3. El error de aislarse totalmente

«Se metió en una cueva» ( 1 R. 19:9) 9Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?.      ¿Seguía temiendo que los soldados de Acab le dieran alcance?
Si al anochecer se hubiese quedado fuera de la cueva, posiblemente la luna o las estrellas, la amplitud del espacio abierto y la brisa, habrían infundido serenidad a su espíritu. Pero no, Elías se mantuvo en el interior de la cueva, sin más compañía que la de su amargura y su frustración. En un estado de incontrolable ansiedad.
¿Y nosotros? ¿No pasamos gran parte de nuestra vida en alguna de nuestras «cuevas», inmersos en una sombría introspección, viendo fantasmas donde habríamos de ver ángeles, desastres inminentes donde está a punto de manifestarse la soberanía y el poder de Dios?
Pero el aislamiento nunca puede ser total. Dios siempre puede revelar de modo inconfundible su presencia alentadora. Tal fue la experiencia de Jacob en Betel. Y la de Moisés en el desierto. Ahora el Señor penetra en la soledad del profeta y le interpela con una pregunta que va a sacarlo de su ensimismamiento: «¿Qué haces aquí?» ( 1 R. 19:9) 9Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?.
La pregunta ¿es una reprensión o una incitación a la reflexión? Posiblemente ambas. Elías se había distinguido por ser un hombre de acción valeroso e incansable; pero ahora ¿qué hacía? Hundir su cabeza en el pecho, deplorando su fracaso en su acción profética. No obstante, Dios, con su pregunta, quiere librarlo de su introspección. Quiere que su siervo vea su situación y su ministerio con nuevos ojos, pese a que aún quedan errores que Elías ha de abandonar.

4. El error de distorsionar los hechos

La declaración del versículo 10 («...los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida») es una verdad a medias. Es cierto lo que Elías dice en las tres primeras frases, pero no la siguiente: «Yo solo he quedado».
Esta aseveración no sólo es falsa; es también injusta. ¿No era nadie el intrépido Abdías que, arriesgando su vida, había escondido en cuevas a cien de los profetas de Yahveh cuando eran perseguidos por el idólatra Acab? ( 1 R. 18:13) ¿No ha sido dicho a mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehová; que escondí a cien varones de los profetas de Jehová de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve con pan y agua?.
Es innoble exaltar nuestros méritos y virtudes subestimando los de personas próximas a nosotros. Olvidamos lo positivo de la obra de Dios en manos de nuestros hermanos. Y perdemos de vista la posibilidad de que incluso nuestras virtudes estén mezcladas con móviles poco santos. Jehú fue radical en su acción contra la idolatría imperante en Israel.
Pero no cabe duda que su actuación tenía un móvil de presunción: «Ven conmigo y verás mi celo por Yahveh» ( 2 R. 10:16) 16y le dijo: Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová.   Lo pusieron, pues, en su carro. , al que se unía una exacerbada crueldad     ( 2 R. 10:17) 7Y luego que Jehú hubo llegado a Samaria, mató a todos los que habían quedado de Acab en Samaria, hasta exterminarlos, conforme a la palabra de Jehová, que había hablado por Elías..  En el caso de Elías, ¿no se unía a su presunción un sentimiento de autocompasión desmesurada?
Siempre será saludable orar como el salmista y pedir a Dios: «¿Quién puede discernir sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.» Sal. 19:12.  Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.

5. El error de creer que Dios le estaba fallando

Las palabras de Elías en 1 R. 19:10 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
Suenan a reproche, como si Dios hubiese perdido el control de la situación. ¿Por qué Dios no había destruido a Jezabel? ¿Por qué no había inflamado el celo del pueblo de modo que se hubiese amotinado y destronado a Acab? Cuando Israel, siglos antes, había estado en este lugar, tenía fresco en su mente el recuerdo de los prodigios obrados por Yahveh. No menos sorprendente era lo que Elias había visto en el monte Carmelo; pero él parece haberlo olvidado. Ve en él un Dios paralizado. El Dios de los ejércitos parecía en aquel momento el Dios de los silencios. Y de la inacción.
En ese momento crítico Dios da a Elías una gran lección: Yahveh no es sólo el Dios del poder y del juicio. Es también el Dios de gracia y de misericordia. Esta lección es admirablemente ilustrada por el Señor. Un viento «grande y poderoso, que rompía los montes y quebraba las peñas sopló sobre el monte Horeb, pero Yahveh no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto, pero Yahveh no estaba en el terremoto. Tras el terremoto, un fuego, pero Yahveh no estaba en el fuego. Y tras el fuego se oyó un silbo apacible y delicado.» (en el original hebreo, literalmente, «un sonido de suave silencio») ( 1 R. 19:11-12) 11El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado..
Dios había actuado en otras ocasiones con la fuerza del ciclón o de temible tempestad. Pero ahora lo que Elías necesitaba era «el silbo apacible», el susurro de una voz que calmara su espíritu atormentado y pusiera fin a las voces tristes de su alma sumida en la depresión. Era lo que muchos de nosotros necesitamos cuando la oscuridad nos envuelve y nuestro espíritu se hunde en el desaliento.
Dios sabe cuándo ha de actuar con el furor de su justicia y cuándo ha de templar sus juicios con su misericordia ( Éx. 34:6-7) 6Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; 7que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación..
Y Dios no defrauda a Elías. No le falla. Por el contrario, amorosamente lo restaura y le abre la cautivadora perspectiva de un ministerio renovado, básico en la realización de sus planes divinos ( 1 R. 19:15-16) 5Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. 16A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar..


Aprendamos las lecciones derivadas de los errores de Elías:
1. Dios es soberano, pese a los misterios de su providencia.

2. La obra que nos ha encomendado no quedará sin fruto.

3. La realidad de nuestras circunstancias oscuras no es tan terrible como nos parece.
4. Dios jamás nos falla.

5. Dios no es sólo Dios de juicio y poder; también lo es de gracia y misericordia.
Conclusión: Salgamos de nuestras cuevas y volvamos a nuestro puesto de servicio en la familia, en la iglesia, en la sociedad. Sólo de ese modo seremos librados de la depresión para vivir en las alturas de la comunión con Dios y de servicio para su gloria.
   Sal. 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?

Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.