miércoles, 19 de octubre de 2016


       la Palabra Engrandecida
         de Dios        
Estudios sobre la vida Abundante
Volumen  IV
Victor Paul Wierwille



 CAPÍTULO UNO


Un Reposo para el Pueblo de Dios


Una gran clave para un próspero vivir gira alrededor de la habilidad de una persona para descansar: relajarse, sentirse sereno y seguro. Los atletas profesionales, como los boxeadores, deben saber cómo tomar descansos mientras están en la faena. Un hombre que corre en una competencia debe saber cómo marcarse el ritmo. Las personas que juegan al fútbol americano deben aprender cómo dirigirse despacio con el propósito de conseguir algunos descansos necesarios antes de volver con furia a la carga. Una persona de negocios o un profesional con prosperidad estable también tiene que poder saber "vivir tranquilamente." Tiene que aprender a tener confianza y disminuir el ritmo cuando está comprometido en las responsabilidades enormes y en las actividades que recaen sobre él.

De acuerdo con Génesis 2:2, cuando Dios había terminado todas sus obras, dice: “…y reposó el día séptimo* de toda la obra que hizo.

Hebreos 4 habla acerca del mismo evento,

Hebreos 4:4  
4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

Existe asimismo un descanso para la gente de Dios. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día:” Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día." En este mismo contexto encontramos una verdad tremenda de Dios de que tenemos que reclamar para nosotros mismos, en Hebreos.

Hebreos 4: 9
9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

"Por tanto, queda un reposo para la gente de Dios." Éste es el secreto para un tranquilo vivir; aún, muy pocos Cristianos saben la realidad y la profundidad de esto. En el libro de I Reyes, Dios habla de este reposo para toda una nación.

I Reyes 8:56
56 Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel [a toda la Nación], conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.

*Génesis 2:2:Y acabó Dios en el día séptimo [sexto] la obra que hizo; y reposó el día séptimo de    
       toda la obra que hizo.”

El Pentateuco Samaritano y el texto de la Septuaginta  lee: “sexto día”, también ver 

  Éxodo 20:9 y 10:Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;  mas el séptimo día es reposo* para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.

Dios no falló ni siquiera con ninguna de Sus palabras en Sus promesas, y la promesa aquí era que la Nación entera de Israel debía tener descanso. De esta forma fue como Dios bendijo a su gente.
Dios también prometió un descanso para una ciudad entera si ellos regresaban a Su Palabra. Porque a Jerusalén, Dios dijo, averigüen cual era el buen camino "… y andad por él, y hallaréis descanso..."

Jeremías 6:16
16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas  
     antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para            
     vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.

En cierto momento Israel como Nación encontró el descanso; Dios también prometió el descanso a la ciudad de Jerusalén cuando dijo allí que busquen "... el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso..." Sin embargo, las personas por su propia volición  decidieron no caminar de acuerdo con la Palabra de Dios y, por lo tanto, se les fue negada el resto de la promesa.
Hay otro descanso en la Palabra, y ése es el reposo encontrado en una relación marital. Noemí dijo a Orfa y a Rut, sus nueras, así como está documentado en Rut 1:9:” Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido.
Y así pasó con Ruth justo cuando se casó con Booz. Así que puede haber descanso en la vida de casado.
En el período de los Evangelios, Jesucristo prometió el descanso a aquellos que serían sus discípulos.

Mateo 11:28 y 29
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de  
     corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

Venid a mí… y yo os haré descansar “. Todavía se puede encontrar descanso para las almas. Otra gran promesa para el descanso se encuentra en el Libro de Salmos.

Salmos 37:4-7
4  Deléitate asimismo en Jehová,
       Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
5  Encomienda a Jehová tu camino,
       Y confía en él; y él hará.
6  Exhibirá tu justicia como la luz,
       Y tu derecho como el mediodía.
7  Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
       No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
       Por el hombre que hace maldades.

No le preste ninguna atención a aquellos que parecen prosperar en sus propios caminos, sino descanse en el Señor y espérelo pacientemente. Esta es la gran clave para un tranquilo vivir. No podemos estar condicionados por las personas y por las situaciones alrededor de nosotros y todavía esperar encontrar el reposo. Mirando al Señor y esperándolo pacientemente, deleitándonos nosotros mismos en el Señor, comprometiendo nuestro caminar con Él, confiando en Él - esto es lo que nos da el descanso.
Después que Dios había terminado su creación, descansó. La palabra “reposo” tiene el mismo significado de la palabra “sentado” ¿Por qué las personas se sientan? Para descansar, cuando Dios había terminado su obra, descansó, se sentó. Todo estaba terminado. Cuando Jesucristo había terminado su trabajo para nosotros, ascendió al cielo y se sentó.1 El derecho del creyente de descansar es el resultado de la obra terminada de Cristo. Cuando Cristo había terminado su trabajo, se sentó a la mano derecha de Dios porque todo había estado terminado para el hombre - para aquellos que eligen creer.
Otra gran ocurrencia para “sentarse” ocurre cuando el día de Pentecostés había llegado a su culminación.

Hechos 2:3
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose [espíritu santo]  sobre cada uno de ellos [los doce Apóstoles].

El cumplimiento de todos los requisitos acerca de la dádiva del espíritu santo a todos aquellos que creyeron había sido cumplido totalmente y, se asentó, se sentó, descansó, sobre cada uno de ellos.
Este secreto para vivir tranquilamente es expresado dentro de la obra terminada de Cristo para el creyente. Sabemos que somos lo que Dios dice que somos, que tenemos que Dios dice que tenemos.
Que seremos lo que Dios dice que seremos. Sabemos que hemos pasado de muerte a vida. Sabemos que somos una parte de la familia de Dios, el Cuerpo de Cristo. Sabemos que hemos sido circuncidados con Cristo, hemos sido bautizados con él, hemos sido enterrados con él, hemos sido resucitados con él, cuando ascendió, de acuerdo con la Palabra de Dios, ascendimos con él y estamos sentados con él a la mano derecha de Dios.2 Por esto es que tenemos una vida que es más que abundante. Por esto es que podemos tener una gran tranquilidad.

Con este conocimiento de la Palabra de Dios en nuestras vidas, hemos llegado al fin de  nuestras peleas; el fin de todo miedo, de la preocupación, y de la ansiedad porque tenemos el conocimiento completo de que Dios es el todo y en todo. Cuando Dios nos mira, nos ve como de Él debido a lo que Cristo forjó por nosotros: Dios en Cristo en nosotros. Usted y yo hemos entrado en ese descanso espiritualmente por lo que Jesucristo hizo para nosotros. Ahora se hace parte de nuestras vidas cuando caminamos literalmente sobre esa Palabra y reclamamos que esas promesas son nuestras. Mire la confianza que tenemos si caminamos de acuerdo con el consejo de Filipenses.

Filipenses 4:6
6  Por nada estéis afanosos [ansiosos], sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

No tenemos preocupación cuando vivimos en el conocimiento de lo que Cristo logró para nosotros. El próximo versículo en Filipenses 4 continúa amonestándonos.

Filipenses 4:7
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará [absolutamente]
    vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

1Hebreos 10:12: “pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los  
        pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

Ver también Hebreos 1:3, Efesios 1:20, y Romanos 8:34

2Efesios 2:5 y 6: “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, “.

¿Eso no es un descanso hermoso? Ése es el secreto de vivir serenamente. Espiritualmente somos lo que la Palabra de Dios dice que somos y tenemos lo que la Palabra de Dios dice que tenemos. Cristo lo pagó; lo compró. ¿Entonces, luego ¿por qué hay Cristianos que están  nerviosos, frustrados, y frecuentemente llenos de miedo? Porque no han aprendido el secreto del vivir, el secreto de descansar en ese reposo que  ya es suyo y fue pagado por Cristo Jesús. Cuando tenemos confianza en las promesas de Dios debido a los logros de Cristo Jesús, tenemos la paz de Dios en nuestros corazones y mentes.

Cuando creemos en el Señor Jesucristo, él toma su morada dentro de nosotros. Y entonces por nuestra aplicación de la Palabra, podemos vivir en él: él en nosotros; y nosotros en él. Cuando hablamos la Palabra de Dios, se convierte en vivo y real para nuestras vidas. Así como creemos la Palabra de Dios, ella se manifiesta. La práctica de la Palabra de Dios trae paz como resultado para nuestras vidas.

I Pedro 5:7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Esta estrofa dice, "echando toda....", y la palabra " toda" representa todo. Confiar en la Palabra de Dios es tan simple, pero el adversario trata de disuadirnos de ello. Satanás se mantiene haciendo su máximo esfuerzo para apartarnos de creer en la totalidad de la palabra "toda," y hace esto tan furtivamente que no nos damos cuenta que está ocurriendo hasta que nuestras vidas estén deshilachadas y gastadas.

I Pedro 5:8
8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

En cuanto usted y yo hayamos entrado en el reposo de Dios, entonces podemos estar menos perturbados por el rugir del adversario. Le hemos puesto atención a Dios. El adversario sólo está rugiendo, y no puede morder cuando está rugiendo. La razón para hacer un alboroto fuerte y feroz es para asustarnos, enfriarnos y seguir nuestras huellas con el propósito de que nos pueda asaltar luego. Pero no nos molestará más por el rugido de lo que dice la gente. Las preguntas que nuestros mejores amigos puedan hacernos, no nos derrotan. Las dudas que las otras personas tienen sobre Dios y Su Palabra, no nos consternan, porque estamos en Su reposo. Hemos llegado al lugar en que confiamos en la Palabra de Dios. Esto es por que no somos más llevados por circunstancias condicionadas; somos condicionados por la Palabra de Dios. La mayoría de las personas pasan por la vida dejándose llevar y están acostumbrados a sus circunstancias - junto a las personas, lugares, cosas. Así que un día pueden sentirse muy alegres y el día siguiente son temperamentales melancólicos. Las personas que están perfectamente condicionadas por la Palabra de Dios tienen una garantía, están seguros y tranquilos.
Ahora una escritura diferente para encajar en el contexto de este estudio sobre el descanso, y es:

Filipenses 4:11
11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

Ésa es la  versión de Reina Valera, y es erróneo. Este versículo expresa la idea de que, por ejemplo, si usted está enfermo, usted sólo debe disfrutar el estar enfermo – que esté contento y satisfecho de su condición. Si usted está moribundo, esté contento de que usted está muriendo. Si alguien se monta sobre su pie y lo aplasta con un tractor, esté contento. No, ¡no! Usted ve, esta enseñanza de que usted tiene que estar contento con el sufrimiento es sólo un truco del adversario. ¿Cómo puede tener confianza y sentirse descansado cuando usted está miserable? Dios no necesita que el adversario lo ayude a realizar su vida y la mía. Hemos conseguido algo mucho mejor en Cristo Jesús. El texto correcto de Filipenses 4: 11 reza así: "No hablo con respecto a la escasez; porque  he aprendido que en cualquier condición que esté, yo soy autosuficiente, soy capaz."¡Qué revelación tan tremenda! Somos autosuficientes. Porque Dios nos hizo suficientes. Eso es por qué las circunstancias no nos condicionan.  Dios nos hizo capaces y suficientes - y Dios lo debe saber. Mire las próximas dos estrofas más adelante

Filipenses 4:12 y 13
12 [en mi idoneidad] Sé [Pablo] vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
13 Todo lo puedo [yo lo puedo hacer porque yo tengo ese reposo, yo he aprendido el secreto de la vida] en Cristo que [quien]  me fortalece.

La Biblia Amplificada traduce el versículo 13 de la siguiente manera: "Estoy listo para cualquier cosa de lo que sea a través de el que me infunde de fuerza interior [es decir soy autosuficiente con la suficiencia de Cristo]." Nuestra habilidad viene de una inyección; es una alimentación  intravenosa espiritual: Cristo en nosotros la esperanza de gloria. Esa es la cualidad espiritual que se fortalece, ¿no? ¿Por qué necesitamos esta inyección?

Colosenses 1:10
10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

 Caminamos como es digno para el Señor, siendo productivos - no solamente productivos, sino creciendo en ese conocimiento de Dios. Mientras más conocimiento de la Palabra de Dios tengamos, más productivos  en cada buen trabajo podemos ser, el conocimiento de la Palabra de Dios y su aplicación conllevarán fruto. Condicionando nuestras mentes a la Palabra de Dios y caminando en Su verdad, entramos en el gran reposo. Este reposo es un resultado de creer en la integridad de la estupenda e incomparable Palabra de Dios. ¡Qué realidad tan magnífica! Realmente, queda  un reposo para la gente de Dios cuando pongamos nuestras preocupaciones sobre Él, cuando no estemos preocupados por nada, cuando aceptemos lo que Dios a través de Cristo Jesús nos ha dado.





sábado, 20 de agosto de 2016

Los errores de un deprimido

( 1 R. 19:1-18) 1Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. 3Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.
4Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
5Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. 6Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. 7Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. 8Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.
9Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 10El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
11El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. 13Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? 14El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 15Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. 16A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. 17Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. 18Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.
En el mundo occidental se está viviendo un fenómeno que aparece con inusitada frecuencia: la depresión, síndrome caracterizado por una tristeza profunda. La persona deprimida ve de color oscuro todas las cosas. Nada la motiva. Todo le es indiferente. Lo mismo le da vivir que morir. En los casos extremos, cuando la depresión adquiere un carácter marcadamente patológico, incluso la idea del suicidio se presenta como una posibilidad no descartable.
En estos casos la ayuda del especialista es del todo aconsejable. Pero son muchos los casos en que, sin llegar a tales extremos, se cae en la indiferencia hacia todo; todo le es igual al deprimido.
Su situación es comparable a la de alguien que cae en un pozo oscuro y profundo. ¿Hay alguna posibilidad de salir de él?
El profeta Elías nos ayuda a encontrar la respuesta (léase el capítulo 19 del primer libro de Reyes). El relato bíblico es sumamente aleccionador. Elías es uno de los más grandes profetas en uno de los periodos más difíciles de la historia de Israel. Aparece súbitamente, como un rayo en la oscuridad, como una flecha de Dios dirigida a la conciencia del rey Acab y de todo el pueblo de Israel. La situación del reino es deplorable. El pueblo está siendo seducido por el politeísmo; las divinidades paganas de Baal y Aserá, reguladoras de la fertilidad, atraen de modo creciente la fe de los israelitas. Elías combate la apostasía con todo su coraje. En un reto impresionante desafía a los sacerdotes de Baal a participar en una prueba decisiva en el monte Carmelo.

El profeta de Yahveh triunfa clamorosamente, y el pueblo exclama: «Yahveh es el Dios! ¡Yahveh es el Dios!»
( 1 R. 18:20-40) 20Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. 21Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.
22Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. 23Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo. 24Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho. 25Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo. 26Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho. 27Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. 28Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. 29Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase. 30Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 31Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, 32edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. 33Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. 34Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, 35de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.36Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 37Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. 38Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. 39Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios! 40Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló..
Lo acaecido desata las iras de la corte real ( 1 R. 19:1-2) 1Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. ,    y Elías, dominado por el temor, decide huir. Su valentía de pronto se convierte en depresión irreprimible.
Brillante en muchos aspectos, Elías también tuvo sus puntos oscuros. Fue, como diría Santiago, «hombre de pasiones semejantes a las nuestras» ( Stg. 5:17) 7Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.. Y de semejantes errores.

1. El error de olvidar la soberanía de Dios

El fugitivo Elías llega al desierto al Sur de Beerseba. Acurrucado a la sombra de un enebro, se compadece de sí mismo. «Se deseó la muerte y dijo: ¡Basta ya, Señor! Quítame la vida» ( 1 R. 19:4) 4Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres..
Curiosa contradicción. Desea la muerte uno que huye de ella. Pero ¿quién era él para decir «Basta ya»? Nuestra vida y está siempre en las manos de Dios. Sólo él sabe cuándo llega nuestra hora. Antes de esa hora, nada ni nadie podrá estorbar los planes que el Altísimo tiene para la vida de cada uno de sus hijos. Jezabel era poderosa y malvada; pero Dios era infinitamente más poderoso.
Nuestra mayor preocupación debiera ser siempre la misma que tuvo el Señor Jesucristo:  Jn. 9:4 4Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar..
En ese quehacer hemos de perseverar, sin huidas ni deserciones. Todos los acontecimientos de nuestra vida están bajo el control del Todopoderoso. Y todos responden a una finalidad positiva, sabia y buena. Así pudo comprobarlo Elías tras sus experiencias en el desierto.

2. El error de infravalorar su obra

«No soy yo mejor que mis padres» dijo Elías, amargamente decepcionado. Así, en su fuero interno, anulaba los efectos de su espectacular victoria lograda en el monte Carmelo. Piensa que no ha tenido más éxito que sus predecesores. Pese al triunfo sobre los sacerdotes de Baal, la persecución desatada contra el profeta le hace pensar que el resultado final es un fracaso. ¿Qué sentido tenía ya su vida? Suele ser frecuente en el deprimido un sentimiento de baja autoestima injustificado.
Elías tenía durante su depresión una visión incompleta de su ministerio. Como consecuencia de su amonestación no vio la «conversión» del pueblo en masa, pero su labor contribuyó a robustecer la fe de una importante minoría que se mantendría fiel a Yahveh.
También nosotros caemos en el mismo error. Valoramos nuestra obra por los resultados visibles, no por nuestra sumisión al propósito de Dios. Olvidamos que el Señor no nos pide éxito, sino fidelidad a él y a su dirección. En realidad nuestra obra no es nuestra; es de Dios; y él la dirige conforme a los dictados de su sabia voluntad.
Afortunadamente para Elías, mientras llamaba a la muerte, hizo acto de presencia el primo de la muerte: el sueño.  1 R. 19:5 5Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.
El sueño tiene excelentes efectos reparadores en el deprimido. Por eso Dios le hace dormir y le da de comer. Una vez repuesto, le manda caminar hasta Horeb (Sinaí), lugar de resonancias sagradas que evocaba el ministerio no siempre exitoso de Moisés. También él, Elías, allí encontró a Dios, que no le abandonaba. Sus errores no movieron a Dios a desecharlo como ineficaz.

3. El error de aislarse totalmente

«Se metió en una cueva» ( 1 R. 19:9) 9Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?.      ¿Seguía temiendo que los soldados de Acab le dieran alcance?
Si al anochecer se hubiese quedado fuera de la cueva, posiblemente la luna o las estrellas, la amplitud del espacio abierto y la brisa, habrían infundido serenidad a su espíritu. Pero no, Elías se mantuvo en el interior de la cueva, sin más compañía que la de su amargura y su frustración. En un estado de incontrolable ansiedad.
¿Y nosotros? ¿No pasamos gran parte de nuestra vida en alguna de nuestras «cuevas», inmersos en una sombría introspección, viendo fantasmas donde habríamos de ver ángeles, desastres inminentes donde está a punto de manifestarse la soberanía y el poder de Dios?
Pero el aislamiento nunca puede ser total. Dios siempre puede revelar de modo inconfundible su presencia alentadora. Tal fue la experiencia de Jacob en Betel. Y la de Moisés en el desierto. Ahora el Señor penetra en la soledad del profeta y le interpela con una pregunta que va a sacarlo de su ensimismamiento: «¿Qué haces aquí?» ( 1 R. 19:9) 9Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?.
La pregunta ¿es una reprensión o una incitación a la reflexión? Posiblemente ambas. Elías se había distinguido por ser un hombre de acción valeroso e incansable; pero ahora ¿qué hacía? Hundir su cabeza en el pecho, deplorando su fracaso en su acción profética. No obstante, Dios, con su pregunta, quiere librarlo de su introspección. Quiere que su siervo vea su situación y su ministerio con nuevos ojos, pese a que aún quedan errores que Elías ha de abandonar.

4. El error de distorsionar los hechos

La declaración del versículo 10 («...los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida») es una verdad a medias. Es cierto lo que Elías dice en las tres primeras frases, pero no la siguiente: «Yo solo he quedado».
Esta aseveración no sólo es falsa; es también injusta. ¿No era nadie el intrépido Abdías que, arriesgando su vida, había escondido en cuevas a cien de los profetas de Yahveh cuando eran perseguidos por el idólatra Acab? ( 1 R. 18:13) ¿No ha sido dicho a mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehová; que escondí a cien varones de los profetas de Jehová de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve con pan y agua?.
Es innoble exaltar nuestros méritos y virtudes subestimando los de personas próximas a nosotros. Olvidamos lo positivo de la obra de Dios en manos de nuestros hermanos. Y perdemos de vista la posibilidad de que incluso nuestras virtudes estén mezcladas con móviles poco santos. Jehú fue radical en su acción contra la idolatría imperante en Israel.
Pero no cabe duda que su actuación tenía un móvil de presunción: «Ven conmigo y verás mi celo por Yahveh» ( 2 R. 10:16) 16y le dijo: Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová.   Lo pusieron, pues, en su carro. , al que se unía una exacerbada crueldad     ( 2 R. 10:17) 7Y luego que Jehú hubo llegado a Samaria, mató a todos los que habían quedado de Acab en Samaria, hasta exterminarlos, conforme a la palabra de Jehová, que había hablado por Elías..  En el caso de Elías, ¿no se unía a su presunción un sentimiento de autocompasión desmesurada?
Siempre será saludable orar como el salmista y pedir a Dios: «¿Quién puede discernir sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.» Sal. 19:12.  Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.

5. El error de creer que Dios le estaba fallando

Las palabras de Elías en 1 R. 19:10 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
Suenan a reproche, como si Dios hubiese perdido el control de la situación. ¿Por qué Dios no había destruido a Jezabel? ¿Por qué no había inflamado el celo del pueblo de modo que se hubiese amotinado y destronado a Acab? Cuando Israel, siglos antes, había estado en este lugar, tenía fresco en su mente el recuerdo de los prodigios obrados por Yahveh. No menos sorprendente era lo que Elias había visto en el monte Carmelo; pero él parece haberlo olvidado. Ve en él un Dios paralizado. El Dios de los ejércitos parecía en aquel momento el Dios de los silencios. Y de la inacción.
En ese momento crítico Dios da a Elías una gran lección: Yahveh no es sólo el Dios del poder y del juicio. Es también el Dios de gracia y de misericordia. Esta lección es admirablemente ilustrada por el Señor. Un viento «grande y poderoso, que rompía los montes y quebraba las peñas sopló sobre el monte Horeb, pero Yahveh no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto, pero Yahveh no estaba en el terremoto. Tras el terremoto, un fuego, pero Yahveh no estaba en el fuego. Y tras el fuego se oyó un silbo apacible y delicado.» (en el original hebreo, literalmente, «un sonido de suave silencio») ( 1 R. 19:11-12) 11El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado..
Dios había actuado en otras ocasiones con la fuerza del ciclón o de temible tempestad. Pero ahora lo que Elías necesitaba era «el silbo apacible», el susurro de una voz que calmara su espíritu atormentado y pusiera fin a las voces tristes de su alma sumida en la depresión. Era lo que muchos de nosotros necesitamos cuando la oscuridad nos envuelve y nuestro espíritu se hunde en el desaliento.
Dios sabe cuándo ha de actuar con el furor de su justicia y cuándo ha de templar sus juicios con su misericordia ( Éx. 34:6-7) 6Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; 7que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación..
Y Dios no defrauda a Elías. No le falla. Por el contrario, amorosamente lo restaura y le abre la cautivadora perspectiva de un ministerio renovado, básico en la realización de sus planes divinos ( 1 R. 19:15-16) 5Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. 16A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar..


Aprendamos las lecciones derivadas de los errores de Elías:
1. Dios es soberano, pese a los misterios de su providencia.

2. La obra que nos ha encomendado no quedará sin fruto.

3. La realidad de nuestras circunstancias oscuras no es tan terrible como nos parece.
4. Dios jamás nos falla.

5. Dios no es sólo Dios de juicio y poder; también lo es de gracia y misericordia.
Conclusión: Salgamos de nuestras cuevas y volvamos a nuestro puesto de servicio en la familia, en la iglesia, en la sociedad. Sólo de ese modo seremos librados de la depresión para vivir en las alturas de la comunión con Dios y de servicio para su gloria.
   Sal. 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?

Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

sábado, 2 de julio de 2016

85  - Cuatro clases de amor.

Hay cuatro palabras griegas para amor que es importante que los cristianos comprendan. Son agape, fileo, storge, y eros. Tres de ellas aparecen en la Biblia.

Si vamos a comprender la Biblia y el mundo bíblico, es importante que comprendamos lo que significan estas palabras y cómo difieren.
La palabra griega para amor sexual o amor apasionado es eros, de la cual obtenemos palabras tales como “erótico.” Cuando eros era utilizado como nombre propio, se refería al dios griego del amor. La palabra griega eros no aparece en el texto bíblico.

La palabra griega que se refiere al amor de Dios, una de las clases de amor que debemos tener hacia las personas, es agape. Agape es la naturaleza misma de Dios, porque Dios es amor          1  Juan 4:7-   Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.   1Jn 4:12  Nadie ha visto jamás a Dios.(A) Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.   , 16b). 1Jn 4:16  Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 

La gran clave para comprender agape es darse cuenta de que puede ser reconocido a partir de la acción que inspira. De hecho, hablamos a veces del “modelo de acción” del amor agape. La gente de hoy está acostumbrada a pensar del amor como un sentimiento, pero ése no es necesariamente el caso con el amor agape. Agape es amor a causa de lo que hace, no debido a cómo se siente.
Dios de tal manera “amó” (agape) que dio a Su Hijo. No se sintió bien Dios al hacer eso, pero fue lo que por amor debía hacerse. Cristo de tal manera amó (agape) que dio su vida. Él no quería morir, pero él amó, así que hizo lo que Dios requirió. Una madre que ama a su bebé enfermo permanecerá despierta toda la noche cuidándolo, lo cual no es algo que ella desea hacer, pero es un acto verdadero de amor agape.
El punto es que el amor agape no es simplemente un impulso generado por sensaciones. Más bien, el amor agape es un ejercicio de la voluntad, una decisión deliberada. Esta es la razón por la cual Dios puede ordenar que amemos a nuestros enemigos

Mateo 5:44;   Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
Ex. 23:1-5). 1  No admitirás falso rumor.(A) No te concertarás con el impío para ser testigo falso. :2  No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios; :3  ni al pobre distinguirás en su causa.(B) :4  Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo. :5  Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo.(C) 

Él no nos ordena que “tengamos buenos sentimientos” para con nuestros enemigos, sino a tener una actitud amorosa hacia ellos.
El amor agape se relaciona con la obediencia y el compromiso, y no necesariamente con el sentimiento y la emoción. “Amar” a alguien es obedecer a Dios en favor de otra persona, buscando para él o ella, la bendición y beneficio a largo plazo.

La manera de saber que amamos (agape) a Dios es que obedezcamos Sus mandamientos.   Jesús dijo: Juan 14:21 “¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece”. Hay cristianos que dicen que aman a Dios, pero su forma de vida es contraria a la voluntad de Dios. Estas personas confunden sus sentimientos de afecto por Dios y creen que ese es el verdadero amor agape. Jesús hizo la siguiente aclaración:      (Juan 14:24 a). “El que no me ama, no obedece mis palabras”

El amor es el carácter distintivo de la vida cristiana en lo referente a otros cristianos y a toda la humanidad. Lo que “por amor” debe hacerse, puede no ser siempre fácil, y el amor verdadero no es “sentimentalismo exagerado”. El amor genuino a menudo conlleva un costo. Por ejemplo, castigar a los criminales para mantener a la sociedad segura, es amar, pero no fácil o agradable. Y pedir que alguien deje tu reunión bíblica porque persiste en pecar intencionadamente, es amor, pero nunca fácil
1Corintios 5:1-5  De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.(A) :2  Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? :3  Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. :4  En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, :5  el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.
  
Esto no quiere decir que el amor agape no tenga sentimientos asociados, y la situación ideal ocurre cuando lo que debe hacerse por amor, también es lo que deseamos hacer. Los cristianos deben ser conocidos por su amor los unos a los otros      Juan 13:35  En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

La tercera palabra para “amor” que necesitamos examinar es fileo, que significa “tener un interés especial en alguien o algo, con frecuencia enfocado en una asociación cercana; tener afecto por, gustar, considerar a alguien un amigo.”  Sería probablemente provechoso si fileo nunca fuera traducido “amor” en el Nuevo Testamento, porque se refiere a un fuerte agrado o a una fuerte amistad.
Por supuesto, vemos cómo a fileo se lo traduce “amor”, porque en la cultura moderna decimos que “amamos” cosas que nos agradan mucho: “yo amo el helado”, “yo amo mi automóvil”, “yo amo la manera en que tu cabello se ve”, etc. La palabra fileo implica una conexión emocional fuerte, y por lo tanto se utiliza para “amor” o amistad profunda, entre amigos. Usted puede agape a sus enemigos, pero usted no los puede fileo.
La diferencia entre agape y fileo queda muy clara en Juan 21:15ss, pero desafortunadamente se obscurece en muchas traducciones. Después de ser levantado de los muertos, Jesús se encontró con Pedro. Aquí está la versión corta de lo que se dijeron el uno al otro.

Jesús: Simón…¿tú me amas (agape) más que a éstos?
Pedro: Sí, Señor; tú sabes que te amo (fileo).
Jesús: Simón…¿me …amas (agape)?
Pedro: Sí, Señor, tú sabes que te amo (fileo).
Jesús: Simón…¿tú me amas (fileo)?
Pedro: [afligido] Señor…tú sabes que te amo (fileo).

¿Por qué hay una diferencia en las palabras que se utilizan para “amor” en esta conversación? ¿Por qué Jesús utilizó agape y Pedro utilizo fileo? Jesús le preguntaba a Pedro si él lo amaba con el amor de Dios, un amor que puede requerir sacrificio. Después de todo, Jesús acababa de pasar por una horrenda tortura por la salvación de Pedro (y la nuestra), algo que él no deseaba hacer pero que hizo de todos modos debido a su amor agape. En cambio, Pedro evitó una posible tortura negando a Jesús.
Jesús dos veces le preguntó a Pedro “¿tú me agape?” (Es decir ¿estás deseoso de hacer por mí aquellas cosas que tú no deseas hacer?). Pedro, por otra parte, todavía se sentía atormentado por haber negado a Jesús, y tenía esperanzas de que su amistad siguiera intacta. ¿Le recriminó Jesús a Pedro que lo hubiera negado? ¿Lo seguiría tratando como a un socio y compañero cercano? Pedro no estaba seguro dónde estaba parado en su relación con Jesús, así que intentaba hacerle saber a Jesús que en él seguía teniendo a un amigo verdadero, y que tenía amor fileo por Jesús.

La tercera vez que Jesús le habló a Pedro, descendió al nivel de Pedro y le preguntó si Pedro era, de hecho, un amigo verdadero (fileo), lo cual afligió a Pedro. Sin embargo, era importante porque Jesús sabía lo que Pedro no sabia: que Jesús ascendería al cielo, y Pedro y los otros quedarían para realizar su trabajo en la Tierra, lo cual requeriría que todos ellos fueran sus buenos amigos e hicieran su voluntad aun cuando significase adversidad.

La cuarta palabra griega que necesitamos comprender es storge, que es el amor y el afecto que ocurre naturalmente entre padres e hijos, que puede existir entre hermanos, y que existe entre maridos y esposas en un buen matrimonio. Ocurre en Romanos 12:10   Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.  en la palabra filostorgos, que es una palabra compuesta por filos (la forma sustantiva de fileo) y storge. Romanos 12:10 es un versículo muy importante, que nos guía a ser muy cariñosos y amables unos con otros.

Romanos 12:10 (traducción expandida del autor)    En cuanto a su amor fraternal, que haya entre ustedes una profunda amistad y afecto familiar.

Si hemos de tener una vida cristiana maravillosa, obediente a la voz de Dios, y a tener una enriquecedora comunión con otros cristianos, necesitaremos ejercitar todas estas tres clases de amor. Necesitamos amor agape porque algunas de las cosas que Dios requiere de nosotros no son ni divertidas ni fáciles, pero necesitan ser hechas.
Necesitamos tener amor fileo porque necesitamos amigos verdaderos que se mantengan a nuestro lado, gente que esté conectada emocionalmente con nosotros y con quien podamos compartir nuestros pensamientos y sensaciones más íntimas.
Finalmente, los cristianos necesitamos brindarnos amor storge unos a otros, un afecto familiar profundo que nos conforte y nos ayude a sentirnos conectados a toda nuestra familia espiritual.
(traducción de Daniel de Oliveira)



Para vuestra consideración:
El amor no es un sentimiento

Quizás el más común dolor humano proviene de confundir amor con sentimiento.
AGENTES DE CAMBIO   AUTOR Óscar Margenet  10/04/16 
La diferencia que hay entre el significado humano y el significado divino del verbo amar.
El amor es central en la Revelación de Dios al hombre. El estudiante de la Biblia sabe que sin Dios no hay amor, porque Dios es amor. Sin embargo, hay escritos de autores respetados por su coherencia científica que nos ayudan a entender cuáles mecanismos humanos son los que nos llevan a errar tanto en nuestra vida diaria cuando de amar se trata.

‘La nueva psicología del amor’  título en castellano de ‘El camino menos transitado’, me ayudó en la búsqueda de respuestas a preguntas no siempre bien respondidas en mi iglesia local.
Dr. Scott Peck  Para el cristiano bien informado leer a Peck no será tiempo perdido ya que mucho de su pensamiento deriva de pasajes bíblicos conocidos. Abordaremos su explicación sobre el amor.
Ya he mencionado que el amor es una acción, una actividad. Esta premisa cuestiona el principal concepto falso que hay acerca del amor y que es preciso rectificar, que el amor es un sentimiento.
Muchas personas tienen un sentimiento amoroso y, sin embargo, actúan de manera destructiva y nada afectuosa. Por otro lado, un individuo que ama con sinceridad a menudo procede de manera constructiva con respecto a una persona que conscientemente le disgusta y por la que, no sólo no siente ningún amor, sino que puede llegar a sentir hasta repugnancia.
El sentimiento amoroso es la emoción que acompaña la experiencia de la catexis . Como se recordará, la catexis es el resultado de un proceso por el cual invertimos nuestra propia energía a un objeto al que previamente hemos concedido gran importancia, convirtiéndolo en lo que suele llamarse ‘objeto de amor’.
Una vez ‘catectizado’, el objeto - al que comúnmente nos referimos como ‘objeto de amor’- se carga con nuestra energía y establecemos una relación subjetiva y unilateral de íntima identificación con él como si fuese parte de nosotros mismos, y es precisamente esta relación entre nosotros y el objeto, a lo que llamamos catexis. Dado que es posible tener muchas relaciones de este tipo al mismo tiempo, es lícito referirse a nuestras catexis.
El hecho de retirar nuestra energía de un objeto de amor, de forma que éste pierda su importancia para nosotros, es el proceso contrario al que nos hemos referido.
El concepto erróneo de que el amor es un sentimiento, se debe a la confusión entre la noción de catexis y la de amor. La confusión es comprensible, puesto que se trata de procesos semejantes, aunque también presentan notables diferencias.
En primer lugar, como ya hemos señalado, podemos catectizar cualquier objeto, animado o inanimado, con espiritualidad o sin ella; por ejemplo, una persona puede concentrar sus emociones en las acciones de una compañía o una joya, llegando a sentir amor por ellas.
En segundo lugar, el hecho de catectizar a otro ser humano no significa que nos importe su desarrollo espiritual, ya que, precisamente, la persona independiente suele temer el desarrollo espiritual de un cónyuge al que haya catectizado.

En tercer lugar, la intensidad de estas transmisiones de sentimientos, a menudo no tiene nada que ver con la sabiduría o la dedicación. Un hombre y una mujer pueden conocerse en un bar y establecer entre sí un proceso catéctico de tal manera que, a pesar de no haber entre ellos ni citas previas ni promesas, ni siquiera estabilidad familiar, lo que más les importe en ese momento sea la consumación de un acto sexual.
Así pues, podemos concluir que nuestras catexis pueden ser momentáneas y fugaces. Inmediatamente después de haber consumado el acto sexual, los miembros de esta pareja pueden percibirse mutuamente como seres indeseables y poco atractivos. Podemos ‘descatectizar’ las cosas con la misma rapidez con que las ‘catectizamos’.

Por otro lado, el verdadero amor implica dedicación y ejercicio de la sabiduría. Cuando estamos interesados en impulsar el desarrollo espiritual de alguien, sabemos que una falta de dedicación puede resultar dañina y que es muy probable que la otra persona sienta la necesidad de que nosotros le manifestemos nuestro interés.
En un matrimonio, las cosas no son diferentes, pues en un matrimonio constructivo, de igual manera que en una terapia constructiva, los participantes deben prestarse una sistemática atención el uno al otro y, al mismo tiempo, velar por su relación.
Como ya hemos dicho, tarde o temprano las parejas dejan de estar enamoradas, y es en ese momento cuando empieza a surgir la ocasión de encontrar el amor de verdad. Su amor va poniéndose a prueba y podrá establecerse si existe o no, cuando los cónyuges ya no sientan la necesidad de estar siempre juntos, cuando sean capaces de pasar algún tiempo separados.
Esto no significa que los miembros de una relación estable y constructiva como el matrimonio o la psicoterapia intensiva no ‘catecticen’ entre sí y, de alguna manera, también con la relación que los une, pues lo hacen. Lo que quiero decir es que el verdadero amor trasciende la catexis. Cuando hay amor, lo hay con catexis o sin ella, con sentimientos cariñosos o sin ellos.
Es mejor —y ciertamente más placentero— amar de esta manera, pero es posible amar sin catexis y sin sentimientos cariñosos. Es en este caso cuando el amor sincero y trascendente se distingue de la simple catexis.

La palabra clave es entonces ‘voluntad’. He definido el amor como la voluntad de extender nuestro ser con el fin de promover el desarrollo espiritual propio o ajeno. El amor puro es volitivo antes que emocional.
La persona que ama, si lo hace de verdad es porque así lo ha decidido; se ha comprometido a amar, con independencia de sus sentimientos amorosos. Siempre es mejor que los experimente, pero si no es así, el compromiso y la voluntad de amar aún permanecen y pueden ser aplicados.
Por el contrario, no sólo es posible, sino también necesario, que una persona que ama evite actuar movida por sentimientos de amor solamente. debo elegir a la persona en quien concentraré mi capacidad de amar, hacia quien dirigiré mi voluntad de amar.
El verdadero amor no es un sentimiento que nos sobrecoja. Es una decisión reflexiva, de dedicación.
La tendencia habitual a confundir el amor con el sentimiento de amor, hace que la gente se engañe de múltiples maneras. Un alcohólico cuya mujer e hijos necesiten desesperada y urgentemente de su atención, puede estar sentado en un bar diciéndole al camarero con lágrimas en los ojos: ‘Quiero de verdad a mi familia’. Las personas que descuidan a sus hijos de manera tan inaceptable, generalmente se auto consideran padres amantísimos.
Claro está que puede haber un interés personal en la tendencia a confundir el amor con el sentimiento de amor, es fácil y no del todo desagradable encontrar la prueba del amor en los sentimientos que uno experimenta, mientras que puede ser difícil y doloroso buscarla en las propias acciones, pero como el verdadero amor es un acto de voluntad que trasciende con frecuencia los efímeros sentimientos de amor o la catexis, podemos afirmar que amar es proceder con amor’. El amor y el desamor, como el bien y el mal, son fenómenos objetivos y no puramente subjetivos.
Hasta aquí, lo que nos enseña este libro. No puedo menos que concluir encuadrando lo que hemos leído, en el contexto de la carta del apóstol Pablo a los cristianos en Corinto 9:

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”