domingo, 6 de enero de 2013


Hebreos 11:1  1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.


La fe no es la unción, la unción no es la gloria, la gloria no es la fe.
Lo opuesto de no tener revelación es no tener conocimiento… cuando tienes conocimiento de Dios tienes luz.  La luz te hace libre.
Toda área en la cual seamos ignorantes es el área donde el diablo va a formar en nuestra cabeza una fortaleza.  Donde no hay conocimiento, luz, revelación… hay tinieblas.  El diablo anda en tinieblas.
Yo no sólo les doy el pescado, sino que también les enseño a pescar.

¿Qué NO es Fe?
Fe no es presunción, no es esperanza, no es conocimiento [cuando vez, oyes, hueles ya no es fe; es conocimiento natural], no es una habilidad natural [Fe es una habilidad sobrenatural].
Dios creo en este universo dos dimensiones, la natural y la sobrenatural.  La natural se accesa por los sentidos; la sobrenatural o espiritual se accesa por la fe.

Si Dios hubiese querido que el hombre viviera en la dimensión natural, por los sentidos, entonces no le hubiera dado fe.

Habacuc 2:4  4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Justo = aquel que se le han perdonado todos sus pecados, se le ha declarado justo cuando no lo merecía, y ha sido limpiado por la sangre de Cristo.  Justo no significa perfecto.  Justo significa que un día cuando dijiste” ROMANOS 10:9,10 , Dios dijo “yo te perdono”… y es como que nunca hayas pecado; eso es un justo, como si nunca hayas pecado… eso nos hizo creyentes, cristianos.

“El justo vivirá por su fe”.  Vivir significa comer, dormir, levantarse, trabajar, servir, todo es por fe.
2 Corintios 5:7  (porque por fe andamos, no por vista);

¿Qué significa caminar por vista?
Significa caminar por medio de nuestros sentidos… si oímos o vemos algo que nos molesta, nos afecta… y hacemos decisiones por esas cosas.  También se le puede llamar vivir por el medio ambiente.  Si vives por el medio ambiente, eso viene a ser su realidad, porque se conforma a ese medio ambiente.  A lo que ven sus ojos.

Hebreos 11:6  6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Todo lo que haces por fe, te hace sentir una satisfacción linda… todo lo que haces sin fe te hace sentir insatisfecho…
Dios nos diseñó para vivir por fe.  Cuando vives por fe agradas a Dios, cuando no lo haces desagradas a Dios.

¿Qué es fe?
Hebreos 11:1  1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Lo imposible está fundamentado en la lógica y establecido en la razón.  Toda imposibilidad está basada en la mente, en la lógica.  En la mente se fundamenta lo imposible, por eso hay que renovar la mente, porque la mente siempre va a cuestionar lo imposible.
Hay que renovar la mente y pensar desde la perspectiva de Dios.  En el cielo no hay desempleo, en el cielo no hay depresión, en el cielo no hay desempleo, en el cielo no hay enfermedad.  [El doctor te explica la enfermedad, para que la entiendas…]
Yo trato de convencerte que la lógica, no tiene lógica; que la razón, no tiene razón.
En el espíritu, no tiene por qué venirte la maldición de tu papá o de tu mamá porque Cristo, un impecable en la cruz se llevó todo eso.  [la enfermedad, la adicción, la maldición generacional, etc.].
Cuando se trata de entrar en esa dimensión sobrenatural, ¡desconéctate!
Hay que desconectar la cabeza, desconecta la razón, desconectar la lógica para accesar la dimensión de lo sobrenatural.  ¡Desconéctate!

Hay un Dios que te llena de gracia para darte lo imposible, hay una lógica humana que tienes que removerla… eso es fe.  Más allá de la lógica, beyond logic, ahí está la fe… esa es la fe.  Lo invisible, lo imposible ésa es mi fe.

Si quieres vivir en victoria desconecta tu lógica, desconecta tu razón.  Úsala para esta tierra, pero para el mundo espiritual, allá donde está la abundancia, allá donde está tu salud, allá donde está tu trabajo, allá donde está la liberación, ¡saca la fe! La fe que está dentro de ti, la fe de Dios para creer cosas grandes, ¡maravillosas!

¿Tenemos todos fe?
Romanos 12:3  3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

“Porque a todos se nos ha dado una medida de fe”
Dios nos ha dado a TODOS una medida de fe… Todo lo que Dios da, lo da por medida.  Dios te da gloria, Dios te da unción, Dios te da bendiciones financieras, Dios te da autoridad, Dios te da poder y te lo da en medida.  Porque Dios una vez que te da algo en medida, te pone la responsabilidad de usarlo… eso se llama la mayordomía.  
Si no lo usas, se pierde… cuando Dios te da un favor es para usarlo para bendecir a su gente.

Hebreos 11:1  1 Ahora es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Hebreos 11:1 1Now faith is the substance of things hoped for, the evidence of things not seen.  [1]

En el inglés dice:  “NOW faith is”   –  La fe es AHORA…

No “es pues”, es “ahora”… la traducción original es ¡AHORA!
Vamos a desmenuzar lo que es fe:
¡La fe es!… Uno de los nombres propios de Dios es “YO SOY”… Yo Soy significa en el eterno presente; Yo Soy lo que tú quieres que yo me convierta ahora.  YO SOY,  así que la fe es ahora.  

A otra palabra dice en español, certeza.
Certeza [en el inglés dice substance]  =  hupostasis  ==>  hupos =  debajo / tasis =  sentarse  ->  siéntate y descansa  =  SUSTANCIA
Hupostasis significa siéntate y descansa debajo de Dios…

¿Cómo sabes que estás actuando en fe?
Porque estás descansando.  No estoy ansioso, no estoy tomando pastillas, no dejo de dormir, no estoy afanado… estoy descansando en Dios.  A pesar de las circunstancias, estoy descansando en Dios.  Estoy hupostasis…

Cómo sabes que no estás caminando por fe, porque estás bien afanado…  No importa lo que esté pasando, no importa lo que el diablo haya dicho, a pesar de la economía… ¡siéntate y descansa!  ¡Aprópiate, siéntate y descansa!  ¡Hupostasis!  
La fe es la hupostasis, la certeza… en el original dice sustancia [substance].
Hupostasis = certeza = sustancia  ->  extracto

Sustancia  =  La fe es el extracto de todo lo que existe en el mundo espiritual.  Es el extracto de la gloria, es el extracto de la autoridad, es el extracto de la santidad, es el extracto de la prosperidad, es el extracto de la salud, es el extracto de la liberación.  Ese es el pacto.  La fe es el extracto de todo lo que Dios es.  No es el algo, pero representa todo ese algo.  Es el extracto de todo lo que Dios es.

Nosotros somos seres naturales que servimos a un Dios sobrenatural
¿Porque Dios le dio la fe al hombre?  Porque en el huerto Dios le dio todo, pero el hombre lo perdió… ¿y que le dio?  La Gloria.
La gloria es en esencia todo lo que Dios es… la gloria de Dios es salud, prosperidad, bendición, paciencia… todo lo que el hombre necesita.  Y el hombre lo perdió cuando pecó.  

Entonces le dio la fe [la sustancia, el extracto] porque el hombre tiene que estar conectado a este mundo y al mundo de Dios no se puede entrar por la vista, entonces te da la sustancia para que pruebes lo que hay ahí; para entrar a lo sobrenatural. 
La fe es lo que te lleva a todo lo que tiene Dios…

Sabiduría del Cielo:  Nunca vas a experimentar nada si no tomas riesgos
Convicción  [en ingles dice “evidence” o evidencia]  =  elenco  ->  término judicial que se utilizaba en esa época = prueba, evidencia, previo conocimiento, convicción.  Convicción -> Título de propiedad [title deed]

¿Cómo sé que estoy actuando en fe?
La fe tiene que ver con una convicción.  Cuando tienes convicción de algo.  Lo sé, que lo sé, que lo sé, que lo sé.  No dije que entiende…  No tiene que entenderlo, tiene que tener el convencimiento, la convicción.  La fe no es Dios, la fe es el extracto de todo lo que Dios tiene y de todo lo que Dios es.
Sabiduría del Cielo:  El fracaso se define como aquel que se desenfoca en la vida

Elenco también significa conocimiento previo…  Dios le pidió a Abraham que le diera a Isaac, y Abraham estaba persuadido de que el que se lo dio lo iba a resucitar.  Abraham tenía el conocimiento por adelantado, eso es convicción.
Hebreos 11:17-19  17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito,  18 habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia;  19 pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.

Cuando usted tiene convicción ahí Dios envía su bendición.
La fe que está en mí como estaba en la abuela de Timoteo (la fe es generacional) estaba en la abuela, en su madre y ahora en él.  Desato esa fe sobre ti AHORA.
¡Padre, en el nombre de Jesucristo  recibo esa fe!. Para aplicarla:
Aplicando una ley que da resultados                             Romanos 3:27
“27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.”
La fe es una ley y como toda ley hay que practicarla, respetarla y  ponerla por obra. Hay una ley de la fe y está operando a favor de su vida y usted la tiene que respetar y aplicar.
Todo su estilo de vida, lo que va desarrollando en Dios y todo lo que va alcanzar en esta tierra tiene que estar respaldado por la fe en Dios.
 Dentro suyo hay cosas poderosas que Dios ha depositado no sólo para completar su vida con toda plenitud y bendición, sino para operar a través de su vida en la vida de otras personas. Hay poder que fluye cuando sabe operar en la ley de la fe y lo hace con la palabra de Dios.
Lea Marcos 5:25-34. Seguramente ya habrá oído anteriormente sobre esta mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía mucho tiempo y después de haber recorrido muchos médicos y no haber encontrado solución en esta tierra, encontró a Jesús.
El versículo 28 muestra cómo ella aplicó la ley de la fe: “28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.” El versículo siguiente muestra los resultados: “29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.” Así fue como aquella mujer aplicó la ley de la fe.
Hizo que el poder se manifestara por aplicar esa ley.
En esos momentos había como trescientas personas que estaban alrededor de Jesús porque querían recibir algo. Pero la que recibe la manifestación del poder es una persona que respeta leyes espirituales, las pone en práctica y ve los resultados en su vida.
La palabra de Dios está sobre todas las cosas y Dios se va a encargar de cumplir con su palabra y no va a quebrantar el pacto.
Cuando usted se pone en acuerdo y en pacto con él, caminando en esa palabra y aplicando las leyes espirituales va a hacer que el poder fluya y que la autoridad se manifieste en su vida y a través de su vida.
Para que todo eso se movilice y se encamine usted tiene que actuar en acuerdo con la palabra de Dios y poner en práctica las leyes espirituales para que se manifieste y fluya el poder con libertad.
Hay multitudes que lo necesitan y que quieren recibirlo pero no ponen en práctica aquello que hará que la bendición, el poder y la autoridad se manifiesten.
Sea como la mujer del flujo de sangre que aplicó una ley que da resultados. Yo no sé si necesita una sanidad milagrosa, la cancelación de una deuda o alguna otra cosa más interna pero algo sé, si usted aplica la fe sobre ese problema tienen que manifestarse los resultados en su vida.
Es así, si usted aplica la ley de la fe, o ley de la creencia indefectiblemente verá buenos resultados. Pruébelo y verá.
Oración: Padre, hoy entendí cuán importante es para mi vida el creerte y poner por obra tu Palabra. Todo lo que aplique en mi vida con fe, creyéndote, sé que me llevará al éxito seguro. Gracias por amarme tanto y poner a mi disposición todas las herramientas necesarias para caminar triunfante en esta tierra. Quiero vivir los días de los cielos en la tierra. En el nombre de Jesucristo, amén.
Jca.



[1]The King James Version, (Cambridge: Cambridge) 1769.

DESCANSO Y REPOSO PARA LOS HIJOS DE DIOS
"El Señor es mi pastor; tengo todo lo que necesito. En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos. Él renueva mis fuerzas". Salmo 23:2-3
La respuesta les puede sorprender: El insomnio.. La mayor parte de mi vida me reía secretamente ante el pensamiento de tener dificultades para dormir. Mi problema no era dormirme. Era mantenerme despierto.

Hace unos años, una noche me acosté, cerré los ojos y nada pasó. No me podía dormir. En vez de bajar la velocidad gradualmente para quedar en neutro, mi mente parecía haber enganchado una velocidad alta. Mil y una obligaciones me venían a los pensamientos. Pasó la medianoche y aún estaba despierto. Tomé un poco de leche y volví a la cama. Todavía estaba despierto. en algún punto, en horas de la mañana, tras haberme iniciado en la fraternidad de los insomnes, me dormí. Nunca más me reí de las dificultades para dormir.
Las personas con demasiado trabajo y poco sueño van al lugar de reclamo del equipaje de la vida y recogen el bolso del cansancio. Uno no lo carga. No se lo cuelga del hombro para caminar por la calle. Lo arrastra como lo haría con un obstinado perro San Bernardo. El tedio cansa.

¿Por qué estamos tan cansados? ¿Ha leído el periódico recientemente?
Ataques al corazón, deslealtades, deudas y batallas por la custodia de los hijos.
Puesto que no podemos dormir, tenemos un problema adicional.

Nuestros cuerpos están cansados. Piénselo. Si tantos  no duermen lo necesario, ¿qué significa? Que un tercio del país se duerme en el trabajo, toma siesta en las clases o se duerme en el volante. (Muchas  muertes en la carretera se atribuyen a camioneros soñolientos.) Diariamente se consumen treinta toneladas de aspirinas, pastillas para dormir y tranquilizantes. 2 El medidor de energía en el tablero de mandos de nuestra cabeza marca vacío.
Si invitáramos a un extraterrestre a resolver el problema, sugeriría una simple solución: todo el mundo a dormir. Nos reiríamos de él. No entiende nuestro modo de trabajar. De veras, no entiende nuestro modo de trabajar. Trabajamos arduamente. Hay que ganar dinero. Hay títulos que alcanzar. Hay escaleras que subir.

Según nuestra mentalidad, estar bien ocupado es estar a un paso de la santidad. Idealizamos a Tomás Edison, quien decía que podía vivir con quince minutos de sueño. Y por el contrario nos olvidamos de Albert Einstein, que promediaba once horas de sueño por noche.

En la actualidad dormimos siete y nos enorgullecemos de ello. Tenemos la mente cansada. Tenemos el cuerpo cansado. Pero, lo que es peor, tenemos el alma cansada.
Somos criaturas eternas y nos hacemos preguntas eternas: ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? ¿Hay vida más allá de la muerte? Estas son preguntas fundamentales para el alma. Si las dejamos sin responder, tales preguntas nos robarán el descanso.

Sólo otra criatura viviente tiene tanto problema para descansar como nosotros. No los perros. Estos dormitan. Ni los osos. Estos hibernan. Los gatos inventaron las siestas breves, y las marmotas duermen veinte horas diarias La mayoría de los animales saben descansar. Hay una excepción. Tales criaturas son lanudas, tienen poca inteligencia y son lentas. No, no se trata de los maridos en un día sábado. ¡Se trata de las ovejas! La oveja no duerme.

Para que la oveja duerma todo tiene que estar bien. Que no haya depredadores. No puede haber tensiones en el ganado ni insectos en el aire. No debe tener sensación de hambre en el vientre. 4 Todo tiene que andar bien.
Desafortunadamente la oveja no puede hallar lugares de delicados pastos, ni puede rociar insecticida, ni tratar las fricciones personales, ni hallar alimento.
Necesitan ayuda. Necesitan un pastor que las «guíe» y las ayude a «descansar en lugares de delicados pastos». Sin un pastor no pueden descansar.

Nosotros tampoco podemos hacerlo sin un pastor.
En el versículo dos del Salmo 23 , el poeta David se convierte en David el artista. Su pluma se convierte en pincel, su pergamino en lienzo y sus palabras pintan un cuadro.
Un rebaño de ovejas echadas sobre sus patas dobladas rodea al pastor. Los vientres de las ovejas descansan en el pasto largo. A un costado hay una laguna quieta, al otro hay un pastor que vigila. «En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará» ( Salmo 23.2 ).

Note los dos pronombres que preceden a los verbos: Me hará … me pastoreará ¿Cuál es el sujeto activo? ¿Quién está a cargo? El pastor. Los pastores eligen el camino y preparan los pastos. La tarea de la oveja (nuestra tarea) es mirar al pastor.
Con los ojos puestos en nuestro Pastor, podremos dormir.
«Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera» ( Isaías 26.3 ).
Cambie de enfoque y relájese.
¡Y mientras lo hace, cambie de programa y descanse!

Mi hermana se encontró con una amiga en una cafetería. Las dos entraron al estacionamiento al mismo tiempo. Cuando salió de su coche,  vio a su amiga que le hacía señas. Pensó que le decía algo, pero no pudo oír palabra alguna. Un martillo neumático rompía el pavimento a corta distancia. Caminó hacia su amiga, que, como supo luego, sólo la saludaba, y ambas entraron en la cafetería.
Llegado el momento de irse, mi hermana no logró encontrar sus llaves. Buscó en su cartera, en el suelo, en el coche de su amiga. Finalmente cuando llegó al coche, allí estaban. No sólo estaban en la cerradura del contacto, el motor estaba funcionando. Había estado funcionando todo el tiempo que ella y su amiga habían estado en el café.  culpa al ruido. «Había tanto ruido, que olvidé apagar el motor».

El mundo se comporta de esa forma. La vida se puede hacer tan ruidosa que olvidamos apagarla. Quizás se deba a eso que Dios pone un énfasis tan grande en el reposo en los Diez Mandamientos.

Puesto que hizo tan bien el ejercicio, hagamos otro. De las diez declaraciones grabadas en las tablas de piedra, ¿cuál ocupa más espacio? ¿El adulterio? ¿El homicidio? ¿El robo? Uno tiende a pensar así. Cada uno de ellos merece que se le dé espacio.
Pero es curioso: estos mandamientos son un tributo a la brevedad. Dios necesitó sólo tres palabras en castellano para condenar el adulterio y sólo dos para denunciar el robo y el homicidio. Pero cuando se llegó al tema del reposo, no bastó una oración.

«Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó» ( Éxodo 20.8–11 ).

Dios nos conoce muy bien. Podemos ver al dueño de la tienda que al leer este versículo piensa: «Pero alguien tiene que trabajar ese día.
Si yo no lo hago, lo tiene que hacer mi hijo». Pero Dios dice, ni tu hijo . «Entonces lo hará mi hija». Ni tu hija. «Entonces un empleado». Ninguno de ellos. «Pienso que tendré que mandar mi vaca para que atienda el negocio, o quizás encontraré algún extranjero que me ayude».
No. Dios dice no. Un día de la semana dirás no al trabajo y sí al culto. Te detendrás, te sentarás y te recostarás para descansar.

Aún objetamos: «Pero … pero … pero … ¿quién se hará cargo de la tienda?» «¿Y mis calificaciones?» «No he alcanzado mi cuota de ventas». Ofrecemos una razón tras otra, pero Dios las acalla todas con un conmovedor recordatorio:
«Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día». El mensaje de Dios es claro: «Si la creación no sucumbió cuando reposé, no sucumbirá cuando reposes».

«Aun las bestias de carga necesitan que se les suelte a pacer de vez en cuando; el mar mismo se detiene en el flujo y reflujo; la tierra guarda sus reposos durante los meses de invierno; y el hombre, aun cuando es exaltado al rango de embajador de Dios, debe descansar o desmayará, debe limpiar la mecha de su lámpara o alumbrará mal, debe recuperar su vigor o envejecerá prematuramente … A la larga haremos más haciendo menos».
El arco no puede siempre curvarse sin temor de que se rompa. Para que un campo dé fruto, de vez en cuando debe permanecer en barbecho.

Para que tenga salud, debe descansar. Baje la velocidad y Dios lo sanará. Traerá reposo a su alma, a su cuerpo y a casi todo su ser. Le guiará a lugares de delicados pastos.

Los pastos verdes no eran el paisaje natural de Judea. Las colinas de Belén donde David cuidaba su rebaño no eran fértiles ni verdes. Aún en la actualidad son casi desérticas. Los pastos verdes de Judea se deben al trabajo de algunos pastores. Han limpiado el terreno áspero y rocoso. Han quitado los tocones y las han quemado junto con la maleza. Riego, cultivo. Ese es el trabajo de un pastor.

Por eso cuando David dice «en lugares de delicados pastos me hará descansar», en realidad dice: «Mi pastor me hace descansar en su obra terminada».

Con sus manos horadadas, Dios en  Jesúcristo creó una pradera para el alma.
Arrancó los espinosos arbustos de la condenación. Arrancó los enormes peñascos del pecado. En su lugar puso simiente de gracia y cavó lagunas de misericordia.
Y nos invita a reposar allí.

¿Puede imaginarse la satisfacción en el corazón del pastor cuando, acabado el trabajo, ve a sus ovejas descansando en lugares de delicados pastos?

¿Puede imaginar la satisfacción en el corazón de Dios cuando hacemos lo mismo? Sus pastos son su don para nosotros. No son pastos que hemos cultivado. Tampoco son pastos que merecemos. Son un don de Dios.
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios» ( Efesios 2.8 ).

En un mundo difícil debido al fracaso humano, hay una tierra en que verdea su divina misericordia. Su Pastor le invita a ir allá. Quiere que se recueste, que se hunda hasta quedar oculto en los altos pastos de su amor. Allí encontrará descanso.
Como lograr esta paz, muy sencillo veamos que dijo el señor Jesucristo:
Lucas 11:28 28Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
Otras versiones:
(LPD) Jesús le respondió: "Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican".
(DHHe)  Él contestó:
–¡Dichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!
(TA) Pero Jesús respondió: Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios, y la ponen en práctica.
(GNT)  αὐτὸς δὲ εἶπε· μενοῦνγε μακάριοι οἱ ἀκούοντες τὸν λόγον τοῦ Θεοῦ καὶ φυλάσσοντες αὐτόν.

Bienaventurado, dichoso, feliz al que escucha la palabra de Dios y la guarda, la obedece.

Oír, guardar y seguir la palabra de Jesús, los que la ponen en practica a la palabra anunciada por él, eso es lo que preserva, y eso da paz, felicidad, y reposo.

La palabra de Dios y su guarda hace ingresar en el Reino, con todo lo que esto significa y uno accede al reposo de Dios, tan necesario en este tiempo tan demandante que vivimos, y a la cual no de vemos conformarnos a el sino transformarnos por medio de la renovación  de nuestro entendimiento como dice Romanos 12:2

Guardando estas verdades en nuestro corazón, practicándolas es la única forma de comprobar su voluntad agradable y perfecta y disfrutar de ser bienaventurado y terminar un año y comenzar otro con descanso en el alma.

Hebreos 4: 9 – 11 9Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. 10Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.
11Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
 Siempre recordando que Dios cumple siempre no se arrepiente ni miente, El es bueno y es nuestro Padre Celestial.
Números 23:19      Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta.     El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

Cada uno debe procurar entrar en ese reposo que Dios da a sus hijos, el ha reposado de sus obras asi nosotros también de las nuestras, y se entra por creencia y obediencia a lo que Dios dijo en su Palabra que es su voluntad revelada para nosotros.

En estos tiempos tan demandantes acordémonos de lo que Dios dijo y pongamos en practica y no solo oir o leerlo y quedarnos allí, es en la acción en la practica que somos Bienaventurados, dichosos y felices   por su amor y misericordia y gracia hacia nuestras vidas,  ya que para el somos su especial tesoro.     Malaquias  3:17.



Jca.

martes, 11 de diciembre de 2012


ALIENTO DE DIOS  Y NO IMPEDIMENTO DEL HOMBRE

¿Cuántas veces pensamos que Dios nos ha abandonado? Creemos falsamente que Él ya no nos escucha ni le interesa por las situaciones que estamos pasando. Hoy te demostraré que  Dios es un Dios que está atento y cercano a los que lo invocan. Mira lo que dice Su Palabra:

 "Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos." Salmos 34: 15 (RVR60)
Cuando dice justo significa aquel que vive según la ley de Dios.             "Todos somos justificados por la fe, y no por las obras que la ley exige". Romanos 3:28 (NVI)

¡Dios no se ha olvidado de ti! "El Señor cuida de los hombres honrados y presta oído a sus clamores." (Versión Dios habla hoy)
Y sigue diciendo este salmo: "Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias." Salmos 34: 17 (RVR60)

¿Por qué has permitido que gane la preocupación? Pareciera que en las biblias de algunos  dijera: "Claman los justos, y Jehová oye cuando se le da la gana, y los libra de algunas de sus angustias". ¡Pero no es así, gracias a Dios!
Dios escucha a los suyos, atiende su clamor y los libra de TODAS sus angustias.
Y no sólo eso:
"El Señor siempre está cerca para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza." Salmos 34:18 (DHH)
Y el verso 19 dice: "Muchas son las aflicciones del justo,Pero de todas ellas le librará Jehová."     ¿Te librará de algunas aflicciones? ¡No! ¡De todas ellas! "Los que son de Dios
podrán tener muchos problemas, pero él los ayuda a vencerlos. Dios cuida de ellos y no sufrirán daño alguno." (v. 19-20 TLA)

Termina diciendo: "Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían." (RVR60) 
"Los malvados tendrán que sufrir las consecuencias de su maldad, pues Dios habrá de castigar a los que odian a su pueblo. Dios siempre salva a los suyos; los que confían en él no sufrirán ningún castigo." Salmos 34:19-20 (TLA)

Dime ahora,  ¿todavía te queda duda que Dios está contigo? Si sigues dudando, vuelve a leer este mensaje y todo el salmo 34 mientras le pides a Dios que se revele en Su palabra a tu vida.

"Le pedí a Dios que me ayudara, y su respuesta fue positiva: ¡me libró del miedo que tenía!
Los que a él acuden se llenan de alegría y jamás pasan vergüenzas.
Yo, que nada valgo, llamé a Dios, y él me oyó, y me salvó de todas mis angustias.
Dios envía a su ángel para que salve del peligro a todos los que lo honran.
Dios bendice a los que en él confían.
Ustedes, pueblo de Dios, vengan y prueben su bondad; verán que a quienes lo adoran
nunca les falta nada.
Los ricos pasarán hambre, pero a los que confían en Dios nunca les faltará nada bueno.     " Salmos 34.4-10 (TLA)

La crisis que estás viviendo no determina quién eres, el lugar donde naciste no determina tu destino. Dios te dice, ¡ determinarás una cosa y te será firme
Juan 5:1- 9,14 – 1Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.
2Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. 3En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. 4Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. 5Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. 6Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? 7Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. 8Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. 9Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo* aquel día.14 4Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

Si no tienes en claro qué quieres y cómo puedes lograrlo, entonces estás sin visión. No tener una visión clara, lograble, motivadora e inspiradora produce desánimo, depresión, tristeza. Si no tienes visión estás sin dirección, sin guía, te falta orientación, no sabes cómo lograr tus sueños y anhelos.

El no poder ver se debe a muchas situaciones que has vivido. Es probable que nadie te haya motivado o enseñado cómo hacerlo. También puede ser que te hayan puesto miles de límites, la falta de recursos, la falta de enseñanza.
No sé cuál es el motivo por el cual no puedes verte bien emocional, espiritual o físicamente. Sí sé que hoy es el día en que el Señor viene a tu vida para decirte: "Levanta la vista desde el lugar donde estás y mira hacia el norte y hacia el sur, hacia el este y hacia el oeste. Yo te daré a ti y a tu descendencia para siempre, toda la tierra que abarca tu mirada.

Había cojos
El ser cojo o lisiado aquí significa no solo una limitación física, sino también un estancamiento en la vida, una situación de conformismo y cierta "estabilidad".
Como una persona ciclotímica, un día estás bien y otro día estás mal, la relación con tu pareja parece que está bien encarrilada, pero al otro día está todo mal, en lo financiero alcanzas a cubrir tus deudas, pero al otro día te vuelves a endeudar.
Un día estás bien con Dios, oras, lees la palabra, asistes a la iglesia, hasta que vives una circunstancia difícil y por no tener los resultados que esperas te vuelves a deprimir y abandonas todo lo que habías logrado.
Algo sucedió en tu pasado, viviste cosas muy fuertes, por eso estás lisiado y el estar lisiado no te hace una persona lisiada, no confundas el estar con el ser.
El ser es una condición definitiva. El estar es una situación momentánea.
Y hoy tengo una muy buena noticia para ti, la crisis que estás viviendo no determina quién eres, el lugar donde naciste no determina tu destino. Dios te dice, ¡determinarás una cosa y te será firme!

Había paralíticos
Un paralítico no solo es una persona que está discapacitada físicamente, con sus miembros sin fuerza, fuera del control de su mente. También hay áreas en su vida que están paralizadas, en lo emocional, en lo económico, en lo sentimental, en lo familiar y en lo espiritual.
Tu mente se paralizó por causa de las pérdidas, de las enfermedades, de haber perdido todos los recursos que tenías, por abandonos, por rechazos. No puedes terminar nada de lo que empiezas, parece que todo es muy difícil, todo te cuesta muchísimo.
Tienes miedo a emprender cosas nuevas, a enfermarte, a volver a formar una pareja, a estar solo/a, a la vejez. Te paralizan las fobias, la tristeza, la timidez, el miedo a hacer el ridículo. Y todo paralítico es dependiente de una silla de ruedas y de personas que lo atiendan. Si tienes una pareja eres feliz, sino parálisis, si te llaman eres feliz, sino parálisis.
Pero hoy tengo buenas noticias para ti. Así como Jesús gritó, ¡Lázaro, ven fuera!, hoy el Señor te grita , sal fuera de esa parálisis y corre a cumplir tus sueños!

Había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba inválido. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo, ¿quieres quedar sano? Este hombre le responde a Jesús, otro desciende antes que yo.
Los otros que se adelantan son aquellas personas que están en tu círculo íntimo, familiar, amigos, tu pareja, esposo, esposa, hijos, hermanos en Cristo, e inclusive pastores, son las personas que esperas que te ayuden, que te extiendan una mano y parece que se olvidaron de ti.

Este hombre le dijo a Jesús, no puedo hacerlo por mi mismo, necesito ayuda, estoy solito, nadie se acuerda de mí, nadie me llama por teléfono. Y cuando más ayuda necesitas, nadie aparece, cada uno está en lo suyo, y cada vez te sientes más decepcionado de la gente. A esta actitud la podemos llamar dependencia hacia los demás.

Jesús se dirigió a este hombre y no a los enfermos, a los ciegos, a los cojos y a los paralíticos. ¿Por qué? Porque este hombre estaba inválido, se evidenciaba que el único que podía hacer el milagro en su vida era el Señor.
Invalidez es cuando ya no puedes hacer nada de nada, buscaste las mil maneras de solucionar tus problemas, y ya nadie te puede ayudar, e inclusive el diagnóstico médico, dice, no hay nada que hacer.
Entonces es hora que le des el lugar al Señor para que te sanes por completo.
Si estás inválido, es necesario que oigas lo que el Señor te dice: ¡Levántate, toma tu camilla, y anda!
No importa en qué área estás inválido, no importa si no entiendes muy bien la pregunta que Jesús hace, ¿quieres quedar sano? Lo importante está en obedecer su orden, su palabra, levantarte, tomar (tu camilla) tus problemas, tus crisis, y (andar) encaminarte hacia tus metas, tus sueños, al cumplimiento de tus propósitos.

Si decidiste levantarte, eso se llama creencia, acción en las promesas de Dios, al instante vendrá tu bendición, ya no estarás más en el piso, no vas a estar más en la humillación, hundido en los problemas, vas a andar y cumplir lo que hace mucho tiempo querías hacer.
La camilla es la codependencia hacia los demás, es cuando necesitas que otros te lleven, que otros te sostengan. Pero hoy decidiste no esperar más, por lo tanto, no necesitas que otros te lleven. Hoy escuchaste la voz del Señor y con eso es más que suficiente.
Hay cosas que solo el Señor puede hacer por ti, nadie más. Y no es porque la gente no quiera o no pueda, es que el Señor quiere irrumpir en tu vida para que veas su gloria. Ya no necesitas que otros te motiven, que otros te lleven, ya no importa si otros se adelantan. El Señor ya te vio, ya sabe que llevas mucho tiempo así y hoy te da su palabra, ¡levántate y anda, camina hacia tus sueños!
Nuestra ayuda no viene de nuestra cuenta de dinero en el Banco, de nuestra afiliación política, los grados educativos, nuestros empleos o carreras, nuestras posesiones materiales, nuestra fuerza física o nuestra nacionalidad.

Nuestra ayuda viene del creador de los cielos y de la tierra. Él es nuestro protector, Él es nuestro guardián, él es nuestro defensor, Él es nuestro guardián, Él es nuestro pastor, Él es nuestra ancla, Él es nuestro escudo, Él es nuestro refugio y Él es nuestro Padre celestial.
II Crónicas 6:18 dice: "Los cielos, los cielos de los cielos no te pueden contener"
El universo entero no es lo suficientemente grande para contener nuestro Dios.
 "¿Puedes echar un vistazo a la inmensidad y majestad de nuestro Dios y de Su gloria impresionante?
En el versículo 14 dice, después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado, no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.
Mira, has sido sanado. Cuida ahora tu sanidad emocional, cuida tu salud física, cuida tu bendición, cuida tu familia, cuida tu vida, cuida tu dinero.
No vuelvas a errar. El Señor te da una nueva oportunidad. Llegó el tiempo nuevo, llegó el tiempo de las nuevas oportunidades y nunca más volverás a retroceder.
Jesús lo encontró en el templo
No te pierdas ninguna reunión, ve a la iglesia, escucha la palabra, activa la fe, cuida tu iglesia. Cuida el templo del Espíritu Santo, el templo eres tú, aliméntate con revelación y con la presencia del Señor.
¡Si Dios está contigo, quien contra ti! Cuando Jesús lo vio allí, en el suelo, y se enteró que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó, ¿quieres quedar sano?
No es la voluntad del Señor que estés tirado, humillado, como tampoco que estés mucho tiempo en la adversidad.
Como a este hombre, el Señor te pregunta, ¿quieres quedar sano? Si dijiste que sí, entonces juntos vamos a declarar y confirmar tu sanidad.  Di en voz alta:
Señor , hoy decido salir de toda ceguera espiritual y emocional. Hoy decido activar mi fe para dejar de ser un lisiado. No quiero depender más de nadie, no quiero estar más un día bien y otro día mal. A partir de hoy me afirmo en tu palabra, me afirmo en tus promesas, sé que tu presencia y tu palabra me dan aliento y me sanan.
Renuncio a la incredulidad, , a todo lo que me limita y no me deja avanzar. Renuncio a ser un paralítico en todas las áreas de mi vida. Declaro y afirmo que todo lo que haga me saldrá bien y lo terminaré.
Gracias Señor, porque en tu nombre tengo la victoria, me declaro libre, sano, restaurado, en lo físico, en la mente, en lo emocional, en lo económico y en lo familiar. Declaro mi casa bendecida. ¡En el nombre de Jesúcristo, amén, amén y amén!

El Señor te dice, ¡el bien y la misericordia te seguirán todos los días de tu vida! Levántate y anda porque todo lo que hagas te saldrá bien.
Isaías 40:26, 6Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.
 Dios creó a cada sola estrella, y "Él les saca como un ejército, una tras otra, llamando a cada uno por su nombre.
Debido a su gran poder y fuerza incomparable, ni una sola falta. "¿Está empezando a tener una idea de cuán grande es nuestro Dios?

Isaías  dice: "toma toda la tierra como si fuera un grano de arena" e Isaías declara que Dios es "el Alto y Sublime, el que habita la eternidad!"
Es incomprensible para la mente humana para empezar a entender la gloria, el poder, la fuerza, la grandeza y la supremacía de nuestro Dios.
Nada se compara a Él! Sin embargo, estamos preocupados y llenos de ansiedad por el noticiero de la noche!
Nuestro corazón necesita despertar y abrir los ojos a la grandeza de nuestro Dios.
Tenemos que volver nuestro corazón hacia el poderoso trono de Dios y decirle a nuestro corazón: "¡No temáis! ¡He aquí vuestro Dios! "
Todas las ansiedades  de esta edad se desvanecen cuando empezamos a ver la gloria inconmensurable, la fuerza y ​​el poder de nuestro Dios!

Por esto podemos decir:   HECHOS 4:18-20  18Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús. 19Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;      
 20porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.

No se puede dejar de decir lo que hemos visto y oído y vivido con nuestro Padre Celestial, a El sea la gloria y la honra en el maravilloso nombre de nuestro señor Jesucristo. Vivamos de acuerdo a su santa Palabra haciendo su Voluntad la nuestra.  Amen.
jca