domingo, 12 de enero de 2014

“BIENAVENTURADO EL VARÓN QUE SOPORTA LA TENTACIÓN;
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte”. Santiago 1:12-15
El enemigo tiene tres poderes legales:
  • Poder para tentar
  • Poder para perseguir
  • Poder para acusar
El enemigo tiene poder, pero no tiene autoridad. El único que le puede dar autoridad al enemigo es usted. Estamos en un conflicto entre dos reinos, por lo tanto, Dios le ha permitido al enemigo ciertos poderes legales.
Tentación: la más baja forma de ataque  La fuerza de toda tentación equivale
al deseo que está dentro de usted.
La palabra “tentación” significa: “seducir, desobedecer a Dios y hacer lo malo”.
Dios no tienta a nadie porque la tentación tiene que ver con seducirlo a cometer lo malo. Dios no quiere que desobedezca Sus principios ni que haga lo malo. Cuando hay un deseo malo en su interior, vendrá la tentación. Usted será tentado en el área que todavía no ha muerto. Satanás no sabe lo que hay en su interior, pero si conoce la manera cómo reacciona ante ciertas cosas; si no reacciona, no está en usted, pero si reacciona, eso está en usted.
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”. 1 Juan 2:15-16
La tentación se basa en los deseos de los ojos, los deseos de la carne y la vanagloria de la vida. La palabra “deseo” se refiere a “deseos malos y pervertidos”. Toda tentación está fundada en engaños y mentiras. Deseo=  G1939  ἐπιθυμία  epidsumía de G1937; (específicamente por lo prohibido): codicia, codiciar, concupiscencia, desear, deseo, pasión.
16(1) Los deseos de la carne son el intenso apetito del cuerpo; los deseos de los ojos son el intenso apetito del alma estimulado por los ojos; y la vanagloria de la vida es el orgullo, la jactancia y la exhibición vanas de las cosas materiales, de la vida presente. Estos son los componentes del mundo.
16(2) La palabra griega denota la vida física, refiriéndose a la vida que vivimos; es diferente de la palabra traducida vida en 1:1-2, la cual se refiere a la vida divina.
El diablo siempre le va a decir que el pasto luce más verde al otro lado, pero no caiga en esa trampa. La fuerza de cada tentación es equivalente al deseo que hay en usted. Si no tiene deseos, la tentación no le afectará.
La clase de personas que se le acerquen le mostrarán lo que hay en usted, porque los espíritus se atraen los unos a los otros.   
Cuando Satanás trae la tentación de continuo,
es porque el deseo está en usted.
El  plan del enemigo es desgastarlo por medio de la tentación. Satanás no tiene trucos nuevos. El vence a los cristianos por medio de la persistencia. El diablo seguirá trayendo cosas a su vida que lo harán reaccionar.
Todos somos tentados a diario. Ser tentado no es pecado, pero caer y entregarse a la tentación sí es pecado. Necesita saber cómo pararse firme y resistir la tentación. La tentación está en todos lados, por eso debe orar y buscar de Dios.
Venciendo la tentación
Jesús fue tentado, pero Él usó la Palabra para vencer al enemigo. Cada vez que la tentación viene, declare la Palabra.  
El poder de la tentación está en su carne. La persona que crucifica la carne está muerta a la tentación; por lo tanto, el diablo no lo puede tocar. Una señal de que alguien ha sido liberado, es la falta de ese deseo que antes lo controlaba.
“Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. Gálatas 5:24
Para vencer la tentación, necesitamos hacer lo siguiente:
  • Crucificar la carne
  • Quitar el deseo
  • Resistir la tentación
Usted será tentado a abandonar, pero dígale a Satanás que usted no es un desertor. ¡Usted es un guerrero! ¡Resista la tentación, levántese y pelee! Tiene las armas para pelear, sólo necesita usarlas.
Persecución: el segundo nivel de ataque
La persecución viene cuando usted vence la tentación. Cuando somete la tentación, Satanás entiende que no lo puede detener. Y cuando eso ocurre, lo que sigue es la persecución.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”. Mateo 5:10-11
“Persecución” significa que uno es erróneamente acusado. Usted puede ser perseguido por dos motivos: 1) por justicia o 2) por hacer lo correcto. Por eso, cuando la gente comience a hablar mal de usted y lo persigan, en lugar de quejarse párese firme y camine en santidad, justicia y verdad.
“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”. Mateo 5:11-12
¿Cuántos de ustedes están siendo perseguidos, ahora mismo, en su hogar, trabajo o escuela? Regocíjese porque hay una bendición y una recompensa viniendo del cielo para usted. Gócese porque grande es su recompensa en el cielo. Regocíjese y alégrese en la persecución porque eso le está ayudando a recibir su recompensa.
Acusación: el nivel más alto de ataque
“Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Apocalipsis 12:10
La acusación es el nivel más alto de ataque. Satanás nos acusa de día y de noche. La acusación es el último recurso del enemigo en su contra.  Esto sucede cuando ve que las personas se levantan contra los hombres y mujeres de Dios. El propósito de la acusación es atacar la credibilidad. Siempre existirá una persona que se pare contra otra para desacreditarla. Cuando la credibilidad de un Pastor es atacada, puede perder parte de su iglesia. Esto sucede cuando hay falta de discernimiento en la iglesia.
La acusación viene cuando usted se convierte en una amenaza contra el enemigo. Si no es una amenaza para el enemigo, nada le sucederá. La auto defensa es una obra de la carne. Cuando usted mismo se defiende, está diciendo que está vivo en su carne, y que le duele.
Adán cayó al nivel más bajo, pero Jesús venció. Adán cayó comiendo. Jesús venció ayunando. Cuando usted vence la tentación, Satanás trae personas para que lo persigan, y cuando eso no funciona, él lo acusa. Pero Jesús es su defensor.
Hoy, le animo a que se levante, pelee y venza  todo ataque del enemigo. En el nombre de Jesús, entregue su vida a Dios y permita que Él lo guíe. Permita que Dios quite todo deseo malo de su corazón. ¡Deje que Él sea su roca y su defensor!
¡Oh! Qué hermoso es confiar en el Dios Vivo, pues Él ha dicho: “nunca te dejaré, nunca te desampararé” (Hebreos 13:5).
Espera con hambre grandes cosas de Dios, y grandes cosas obtendrás. ¡La capacidad de Dios no tiene límites, su capacidad es igual a su voluntad, El no solo es deseoso de hacer sino también es capaz! ¡Alabado sea por siempre  Su glorioso Nombre! ¡Alabado sea en todas las cosas!
El Dios Viviente es nuestra suficiencia.  “Bendito sea el hombre que en Él confía” (Salmos 34:8).
Ore cuando camine, cuando caiga, y cuando se levante. Y la respuesta siempre viene en camino. Miles y decenas de miles de veces han sido respondidas mis oraciones. Una vez que estoy persuadido de que algo está de acuerdo a Su Voluntad y es para la gloria de Dios, me pongo a orar hasta que recibo la respuesta.

Lo más importante de todo, es no desistir nunca hasta que se obtiene la respuesta Está de por medio una promesa de Jehová inmutable, y en ella me recuesto y descanso. El gran error que se comete entre los hijos de Dios es que no perseveran en la oración; no se mantienen orando; no son persistentes.
Si desean darle la gloria a Dios en todas las cosas, deberían permanecer orando hasta que lo consigan.

¡Oh!, ¡cuán bueno, amable, elegante y condescendiente es Aquel con quien tenemos que tratar! ¡Él nos ha ofrecido, sin merecerlo, muchísimo más de lo que pedimos o entendemos! Él ha oído nuestras oraciones decenas de miles de veces.
 Somos perdido por naturaleza, y salvos por la gracia de Dios. Aunque por naturaleza sea pecador, no viva en pecado. Deteste el pecado; y amo la santidad, si, cada vez amo más la santidad.”
He hallado muchas circunstancias desalentadoras´, pero siempre  mantenga y ponga su confianza en Dios. ¡En las palabras de las promesas de Jehová ha descansado mi alma!          Oh, qué bueno es confiar en Él; ¡Su Palabra nunca vuelve vacía!
“Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas” (Isaías 40:29).
Salmos 23: ´El Señor es mi Pastor; nada me faltará´.
 “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.”
Un pobre en una ocasión fue convidado como huésped en la casa del Rico. Allí fue él y se sintió muy feliz, se quedó contento. Todo lo que anteriormente había naturalmente deseado su alma se encontraba en la casa, “me quedaré aquí para siempre, nunca más me iré de este lugar.” Esto nos muestra lo que los hijos de Dios hallan, cuando ponemos en todo a Cristo Jesús; no simplemente tenemos que decir: “Mi copa está rebosando; me encuentro lleno de felicidad.” Sino que además, añadimos: “Esto es casi más de lo que puedo abarcar. Encuentro todo tan agradable, tan sumamente agradable y perfecto, en este camino que hay que hay recorrer, que no puedo escoger otro nunca más.      ¡Permaneceré en la casa de mi Padre para siempre!´

Esta es la posición a la que se nos ha traído como creyentes que somos en Cristo! Si ciertamente andamos de acuerdo a los caminos del Señor, y verdaderamente llevamos nuestros corazones rendidos a Dios, este es el resultado que alcanzaremos.
Lo encontraremos todo tan sumamente agradable, tan precioso, incluso comparándolo con esta vida, que no tendremos ningunas ganas de salirnos de los caminos del Señor.
En nuestra condición natural humana, procuramos momentos de felicidad; pero no alcanzamos esa felicidad nunca. Nada, sino desilusión es lo que cosechamos, porque después de unas pocas horas, toda esta felicidad mundana desaparece.

Pero en la posición que se nos ha ofrecido por la fe sola en el Señor Jesucristo, no solo se nos concedió “momentos felices” durante unos pocos días, o unos cuantos meses, o unos pocos años, sino por toda la eternidad. Por eso en nuestros corazones decimos: “Permaneceré en este camino; me siento repleto en este camino; nuca saldré de esté camino.”
Y no solamente eso, sino que, además, en esa felicidad eterna ´la misericordia y el bien me seguirán todos los días de mi vida”.
Seré desde ahora un hombre feliz hasta la eternidad, y me mantendré en la presencia de mi Padre; no abandonaré Su casa nunca más, porque en ella he hallado tanta, tanta preciosidad en ser un hijo de Dios.´

¿Para considerar este pensamiento?
Hubo un día en el cual yo morí, literalmente morí´,  muerto para el mundo, sus felicitaciones o censuras –muerto para la aprobación o la vergüenza aun hasta de mis hermanos y amigos– y desde entonces:   
LLEVO ESTUDIANDO PARA PRESENTARME APROBADO SÓLO ANTE DIOS.
 Lamentaciones 3:22-23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana, grande es tu fidelidad.”
Aunque todas las cosas vayan mal, el precioso Jesús  Amigo nuestro es “el mismo ayer, y hoy, y por toda la eternidad”.
Aunque seas el más grande, el más antiguo, el más ardiente pecador, aunque hayas cometido pecados una, y otra, y otra vez, abiertamente y con conocimiento, si en este momento te pones en las manos de Cristo, tú serás por sus méritos perdonado, puesto que hay poder en la sangre de Cristo que quita de encima los más grandes pecados.
¡Oh cuán maravillosamente´¡cuán misericordiosamente, cuán tiernamente, cuán graciosamente nos ha tratado el Señor en Cristo Jesús! Y todo lo que ha hecho y está haciendo, será fiel para perfeccionarlo en nosotros hasta que acabe por fin este peregrinaje terrenal – Él nunca nos abandonará ni se olvidará de nosotros, y un poquito más, y entonces nos recogerá en nuestro hogar para estar siempre con él y con el Padre.-

¡Oh cuán brillante es el glorioso panorama que nosotros los pobres, miserables pecadores tenemos a través de la fe en Cristo Jesús! Y que al final seamos recogidos a casa por toda la eternidad para estar siempre con el Señor, y ver cara a cara Aquel amado que entregó su vida por nosotros, permitiéndosenos besar sus pies, ¡permitiéndosenos besar sus manos!

¡Oh cuan brillante es la panorámica que nos aguarda! Alabado sea Dios y gracias en el maravilloso nombre de nuestro señor Jesucristo. Amen.



viernes, 15 de noviembre de 2013

59 -   Rom 11:29  Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Usted ha sido llamado a cumplir un propósito y un destino, pero una fortaleza puede detenerlo y hacer que aborte el propósito de Dios para su vida. Su mente no le permitirá abrirse al propósito de Dios, pero cuando comienza a verse tal como Dios lo llamó a ser, entrará en el destino que Dios tiene para usted.

La mentalidad de una familia es heredada por los hijos, y en ellos esa mentalidad se desarrolla casi por completo, aproximadamente a los siete años.
Cada pensamiento tiene un ciclo; eso significa  que tiene un principio y un fin.
Los ciclos pueden ser renovados o cancelados. Si usted no termina un ciclo negativo, éste hará lo que estaba destinado a hacer. Cuando un ciclo no es cancelado o terminado, hará que la gente experimente el mismo patrón de pensamiento repetidamente.
Si el viejo ciclo de pensamientos no es cancelado, se repetirá y evitará que un nuevo ciclo comience.
¿Existe alguna situación o problema que continuamente está ocurriendo en su vida?              ¿Hay un área donde persiste la misma situación?
¿Repite las mismas situaciones con diversas personas en lugares diferentes? La repetición de un ciclo representa la falta de cambio en usted.

¿Cómo vienen los pensamientos?
Un pensamiento es una palabra no hablada que se activa en el momento que hablamos.
Los pensamientos vienen por medio del poder de la sugestión. El enemigo comienza a sugerirle cosas a través de varios métodos, usualmente esperando por el momento de mayor debilidad en nuestra vida para hacerlo. No vendrá cuando usted esté orando, ayunando.
Cuando el enemigo envía una sugerencia, tenemos la opción de aceptarla o ignorarla.

El desarrollo de un pensamiento
El desarrollo de un pensamiento depende de nosotros. Por tanto, cuando viene la sugerencia, tenemos varias opciones de dónde escoger:
1.     Cultivar el pensamiento.                2. Entretener el pensamiento.
3.     Meditar en el pensamiento.            4. Cooperar con la Palabra. Retener la Palabra.
Si sólo vamos a la iglesia una vez al mes y no tenemos una vida de oración, cuando el pensamiento (o la sugerencia) viene estaremos débiles. Necesitamos estar fuertes para poder pararnos firmes en la Palabra de Dios y no rendirnos a la sugerencia del enemigo.
Cree una atmósfera en la cual   constantemente piense en Dios.

Sal 1:2  Sino que en la ley de Jehová está su delicia,  Y en su ley medita de día y de noche.
El trabajo de Satanás es sembrar una semilla en nuestra mente; luego deja el resto en nuestras manos. Cuando Satanás le sugirió a Jesús convertir la piedra en pan, Jesús usó la Palabra para mantenerse firme.
Mat 4:2  Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.  Mat 4:3  Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí que estas piedras se conviertan en pan.
Mat 4:4  El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.(B)

Necesitamos poner la Palabra en nuestro espíritu. No hay tiempo ni lugar para entretener un pensamiento; cuando éste viene, debemos echarlo fuera inmediatamente. Debemos parar el pensamiento y evitar que entre en la atmósfera de nuestra vida.
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”. Hebreos 10:23

Cuando la sugestión viene, debemos apropiarnos de nuestra confesión. Cuando un pensamiento entra en cualquier área de nuestra vida, nos apropiamos de nuestra confesión y lo resistimos. Los pensamientos vienen cuando alguien los habla. Por tanto, debemos responder declarando la Palabra (como lo hizo Jesús). Si desconocemos la Palabra, no tenemos nada con qué pelear.

La mente: la razón versus la verdad
Un argumento se lleva a cabo en la mente porque es ahí donde Satanás lo pone. No es suficiente decir que estamos en desacuerdo. ¡Debemos pelear! Los pensamientos necesitan un lugar donde desarrollarse. Cuando un pensamiento es plantado en nuestra mente, comienza a desarrollarse una mentalidad.

Una mentalidad es un patrón de pensamientos establecidos; es allí donde se forman los hábitos. La mentalidad atrae espíritus y personas con igual mentalidad, porque los unos se atraen a los otros.
Cuando la mentalidad es establecida, entra al corazón, y el próximo paso es una fortaleza.

La meta máxima del enemigo es regresarnos al lugar de donde salimos.
La mente: argumentos y razonamientos Nuestra mente está llena de argumentos y razonamientos —un argumento comienza con una discusión—. La mayoría de los creyentes nunca argumenta con el enemigo.

El enemigo trata de envenenar nuestra mente y nunca le peleamos o cuestionamos.           Muchas personas que ya no están en la iglesia, han regresado al mundo debido a un pensamiento. Si nunca revocamos ni argumentamos un pensamiento, el pensamiento se desarrollará en algo más.

Todos los argumentos se basan en la razón, y la razón viene del árbol del bien y del mal. El razonamiento se basa en el conocimiento caído —el conocimiento que Adán buscaba cuando eligió desobedecer a Dios—.

Cuando lidiamos con argumentos, debemos   aferrarnos a nuestra confesión de fe.
Co 10:5  derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
Derribando: G2507 καθαιρέω =  kadsairéo de G2596 y G138 (incluído su alternado); rebajar (o con violencia) demoler (literalmente o figurativamente): bajar, destruir, quitar.

La razón se basa en hechos. Los pensamientos parecen buenos porque se componen de hechos. La verdad es una realidad más alta. Los hechos pueden cambiar, pero la verdad nunca cambia.
La verdad permanece antes, en medio, y después de los hechos, y las circunstancias están arraigadas en la razón. Por tanto, cuando se efectúa una pelea, ésta es entre la razón y la verdad.
Toda imposibilidad está dentro de la razón, la cual tiene la tendencia de limitar a Dios, pero Dios no tiene límites. Somos hijos del Dios viviente y está en nosotros cambiar los hechos.

Cuando somos libres de las fortalezas, nuestra mente queda vacía y necesita ser llenada con la Palabra.
2 Corintios 10:3,4  3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4- porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
2 Corintios 10:4  4(1) Puesto que la guerra espiritual no se pelea contra carne, o sea, hombres, sino contra fuerzas espirituales (Efe_6:12), las armas no deben ser carnales sino espirituales. Tales armas son poderosas para derribar las fortalezas del enemigo.
4(2) Es decir, poderosas a los ojos de Dios, o sea, divinamente poderosas; por lo tanto, sumamente poderosas.
Fortaleza : G3794  ὀχύρωμα = ojúroma  de un derivado remoto de G2192 (significa fortificar, mediante la idea de sostener con seguridad); castillo (figurativamente argumento) : fortaleza.

Libertad en el arrepentimiento
Cuando entendemos que un pensamiento no viene de Dios debemos arrepentirnos.
Todo pensamiento del cual no nos arrepentimos, produce una mentalidad cerrada.
El diablo opera en secreto, por eso, cuando le decimos a otra persona lo que él está haciendo, pierde poder. Debemos decirle a alguien cuando estamos batallando con pensamientos que contradicen la Palabra de Dios, para que esa persona nos ayude a pelear y a derrotarlos.

La fortaleza más fuerte que    puede operar en una persona es el temor.
Job 3:25  Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y me ha acontecido lo que yo temía.
El temor es creencia, y lo que uno cree recibe. Porque Creer es una ley.
Job 3:26  No he tenido paz, no me aseguré, ni estuve reposado;  No obstante, me vino turbación.
No me asegure uno tiene que asegurarse de la Verdad de la Palabra de Dios para estar reposado, como lo estuvo el señor Jesucristo cuando fue tentado, y responder con la Palabra.
Ahora mismo, admita delante de Dios si usted le dio permiso al enemigo para establecer pensamientos en su mente, y pídale perdón a Dios. Si quiere evitar que los pensamientos y sugerencias de Satanás entren a su mente y vida, repita escrito esta, escrito esta.
2Ti 3:16  Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,   2Ti 3:17  a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Jer 15:16  Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.
H398 = Comi: hebreo
אָכַל akál   raíz primaria; comer (literalmente o figurativamente): abrasador, alimentar, banquetear, carcoma, comedor, hacer comer, dar comida, consumidor, consumir, destruir, devorador, devorar, disfrutar, mantener, roer, sustentar.

Estimar la Palabra de Dios mas que nuestra comida, comer, devorar, este sustento para nuestra alma, poner esta Palabra en el Corazón y creerla como lo hizo nuestro señor Jesucristo, el cual es nuestro ejemplo y en quien tenemos que poner lo ojos en El, el autor y consumador de fe.    Jca.

domingo, 3 de noviembre de 2013

58 - FORTALEZAS O TRANSFORMACIÓN
Hay una batalla que tiene lugar en la mente de cada creyente, y esa batalla se está incrementando. Aprenda acerca de lo que es una fortaleza mental y lo que hace en tu vida...
Cuando usted se conforma a lo que piensa, eso se convierte en su realidad. Una mente conformada está programada para resistir el cambio.
2 Corintios 10:3-6.  3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4- porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5.derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.
2 Corintios 10:4  4(1) Puesto que la guerra espiritual no se pelea contra carne, o sea, hombres, sino contra fuerzas espirituales (Efe_6:12), las armas no deben ser carnales sino espirituales. Tales armas son poderosas para derribar las fortalezas del enemigo.
4(2) Es decir, poderosas a los ojos de Dios, o sea, divinamente poderosas; por lo tanto, sumamente poderosas.
Fortaleza : G3794  ὀχύρωμα = ojúroma  de un derivado remoto de G2192 (significa fortificar, mediante la idea de sostener con seguridad); castillo (figurativamente argumento) : fortaleza.
Cada creyente tiene una batalla mental. Donde quiera que su mente vaya allí también irá su vida.
Vivimos un tiempo donde todas las cosas están siendo sacudidas, por tanto, en todo combate siempre habrán víctimas. Hay una batalla en la mente de cada creyente, y esa batalla va incrementándose.   Es una batalla continua, que se cumple cada día.
Su mentalidad determina su realidad.

¿Qué es una Fortaleza?
1.        Una fortaleza es el lugar desde donde algo o alguien opera.
2.        Una fortaleza es una muralla o un castillo, edificado a lo largo de su vida.
3.        Las fortalezas son mentiras del enemigo que se esconden en la razón humana; esperando por su aceptación o su aprobación.
4.        Cada fortaleza se edifica en base a un argumento, el cual está basado en la razón. Todo argumento está fundado en el árbol del conocimiento del bien y del mal, y en los hechos.
El temor viene cuando una palabra es pronunciada, porque las palabras desatan la imaginación.
5.        Una fortaleza retiene y constantemente modifica el comportamiento de las personas, con el fin de limitarlas. Después de un tiempo, la fortaleza se convierte en una “zona de confort”, que es el punto desde donde la gente se resiste al cambio.
Las fortalezas son generacionales, porque  usted pasa su mentalidad a sus hijos.
6.        Una fortaleza es una estructura mental rígida que limita a una persona para ver, sentir o percibir en el ámbito espiritual. Por tanto, es imposible caminar en lo espiritual cuando tenemos una fortaleza.

Usted tendrá afinidad con cualquier   pensamiento que entretenga.
Una fortaleza contiene teorías, argumentos, conceptos e imaginaciones. ¿De dónde vienen las fortalezas de ser pobre o de no ser bueno? Vienen de nuestra cultura, educación y medio ambiente.
Cuando muchos le dicen que no lo va a lograr, esas palabras se convierten en fortalezas.
El pensamiento puede venir a su mente, pero es su decisión aceptarlo o desecharlo.

¿Qué hace una fortaleza en su vida?
1.        Evita que pueda percibir
2.        Modifica su comportamiento
3.        Limita la perspectiva de Dios acerca de su futuro
4.        Resiste el cambio
La verdad está antes, en medio, y después de los hechos.
La verdad es la misma ayer, hoy y por siempre.
La fortaleza de falta de fe evitará que alcance su destino y es capaz de hacer que lo aborte. Es imposible mantenerse libre de fortalezas que no han sido derribadas por una mente renovada.

Co 10:5  derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
Derribando: G2507 καθαιρέω =  kadsairéo de G2596 y G138 (incluído su alternado); rebajar (o con violencia) demoler (literalmente o figurativamente): bajar, destruir, quitar.
En este día, arrepiéntase delante de Dios por permitir y aprobar cualquier tipo de manifestación de fortaleza mental, y pídale a Dios que destruya toda fortaleza en su vida. En el nombre de Jesucristo, sea libre de toda fortaleza y aprópiese de las promesas de Dios para su vida.

MATEO 15:19    ¿ para que vamos a la iglesia?, o nos conformamos o nos transformamos por el poder de Dios, o queremos lo mismo de siempre, elije hoy cristianismo sin poder, mecanico, religioso o transformado, de gloria en gloria, en gloria. Este mensaje tiene que cambiar el corazón o es religión, esto tiene que cambiarnos, o estamos estancados, estamos lo mismo o nos transformamos. Necesitamos cambiar.  No conformados al pasado al dolor a lo que sea.
Comúnmente, la batalla más cruenta que libramos es en nuestra propia mente, por eso Dios nos exhorta a que “sobre toda cosa guardada, guardes tu corazón porque de él mana la vida”  (Proverbios 4:23).
Pero, ¿qué guardas en tu corazón? ¿Pensamientos de derrota, de temor, de soledad, de dolor, de amargura?  ¡TAL ERES TÚ!
Todas las instituciones seculares y religiosas están siendo sacudidas. La economía es sacudida en todo el mundo. Todo lo que no esté en el Reino será sacudido. Todo lo que está siendo sacudido es porque no está alineado con Dios. Vemos desastres nucleares y terribles actos de la naturaleza en total desorden. Las enfermedades aumentan. Vemos una condición del mundo que necesita respuestas. La condición de la Iglesia es que hay un aumento de iglesias que buscan complacer a los creyentes. Ven algo del Espíritu Santo y lo rechazan. No tienen respuestas para el mundo. La única solución es un movimiento y derramamiento de la gloria de Dios.
2 Corintios 3:18
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. Estamos siendo transformados de gloria en gloria. Ése es un movimiento.
El Movimiento de la Gloria de Dios
El movimiento es el pensamiento de Dios en actividad. La revelación es la dirección hacia donde se dirige el movimiento. Cuando se detiene la revelación, el movimiento para.  No se puede ir más allá de la revelación que uno tiene. El movimiento sale de la soberanía de Dios, no del hombre. No es la unción de una persona, es Dios mismo. Opera más allá de la fe, la unción y el don de un hombre.
Moverse en el poder de Dios no es un don, es la gloria de Dios. Cuando hay un movimiento basado alrededor de un hombre, el movimiento muere cuando el  hombre muere, pero cuando es de Dios, permanece.

La oración le impone poder a ese movimiento. Los enemigos de la gloria de Dios son la religión y el conformismo espiritual.
Tiempo de cambio y transformación

La mayor tragedia de la vida es perder la presencia de Dios y no darse cuenta. El equivalente de la transformación es el cambio. La esencia del cristianismo es ser transformado. Si quitas del cristianismo la transformación, sólo queda una religión.
Ninguna religión del mundo tiene la capacidad de transformar el corazón.

Todo aquello a lo que nos conformemos se convierte en nuestra realidad.  Cuando no somos, dejamos de ser parte activa del cuerpo, perdemos lo espontáneo, perdemos el poder y volvemos a la religión. La madurez del cristiano se mide por la medida de cambio.
Si paramos de ser transformados, paramos de madurar, de crecer. Todo aquello a lo cual nos conformamos se convierte en nuestra realidad.
¿Qué es la transformación?
El propósito de la transformación es el cambio del corazón. Cuando el corazón no está cambiando, todo eso sale de adentro.
Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15:19
Este es el mensaje más duro, porque para ser cambiados en el corazón, nosotros debemos tomar la decisión.

Muchos están conformados a la enfermedad, al dolor, a la religión, al pasado, pero hoy es día de cambio. La gente no quiere la presencia de Dios, porque ese tipo de cambio. Es un movimiento de cambio.

Isaías era profeta de Dios, en ejercicio de sus funciones, anciano ya, pero cuando tuvo un encuentro con la gloria de Dios reconoció que necesitaba un cambio, que era hombre inmundo de labios.
Lo primero que sucede cuando alguien es transformado, es abandonar su “yo” o ego.         Cada vez que es transformado en un área, regresa la inocencia, lo que tenía Adán en el principio. Por eso Dios quiere cambiar nuestro corazón. 

Cuando eres transformado, Dios se convierte en tu realidad suprema. Mucha gente esconde su falta de carácter tras el don, pero en la presencia de Dios eres quien eres. No puedes esconderte ni fingir.
¿Cuál es la necesidad del cambio?
◦Cuando cesamos de ser transformados nuestra carne se convierte en nuestra realidad. No vemos más allá de lo que percibe nuestra carne. Hay un movimiento de Dios tremendo, pero no lo podemos percibir. El mayor problema de un religioso es que no percibe ni discierne la hora del cambio.
◦Cuando has agotado todos los recursos y aún estás en el mismo lugar, el cambio es urgente.
◦Cuando viene una frustración con la situación presente.
◦Cuando se desata un hambre espiritual por Dios y Su presencia, que nada te la puede saciar. Si has perdido ese hambre, estás estancado.

El cambio es enemigo de la vieja guardia. Cuando el cambio venga perderás relaciones, porque ellas siguen en la vieja fe.
Obstáculos para el cambio:
◦Rebelión y testarudez   ◦El ego o yo  ◦El orgullo   ◦La religión
◦La desobediencia            ◦Un corazón endurecido
Nunca podrás cambiar más de tu sumisión a Dios. Es hora de escoger. ¿Quieres lo mismo de siempre o quieres el cambio? ¿Te quedas con la religión o eliges la transformación?

¿Cómo toma lugar el cambio?      Por la renovación de la mente:
Romanos 12:2. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.    (NTV) No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
Pero el religioso no ve la necesidad de cambio porque está conformado.
El cambio viene porque cambia la dieta espiritual. Pasas de la leche a la carne o revelación, y dejas que los cinco ministerios entren a tu vida.

Necesitas un rompimiento en tu medio ambiente. Muchos están conformados a personas, lugares, circunstancias, enfermedades… y esa es su realidad y su manera de pensar. ¡Rompe con ese ambiente!
Ten un corazón de arrepentimiento como lo tenía Isaías. Habla con Dios. Arrepiéntete de la religión, la desobediencia, el orgullo y todo lo que te ha detenido de permitir que Dios cambie tu corazón.
Toma un momento y permite que el Espíritu de Dios haga lo que Él quiera contigo.  Ahora que le permitiste traer cambios a tu corazón, Él está listo para traer cambios a todas las áreas de tu vida —tus finanzas, tu negocio, tu iglesia, tu hogar. ¡Dios continuará llevándote de gloria en gloria!

Tu corazón es donde guardas tus más preciados tesoros y que solo tú tienes la llave de el, no permitas a nada, ni a nadie que te separe entre las promesas de liberación de Dios y tu.
Proverbios 12:14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; Y le será pagado según la obra de sus manos.
Y a medida que este hombre va meditando en Su ley día y noche, irá aprendiendo el arte de concentrar sus pensamientos en Dios. Solamente entonces podrá acercarse a la cosecha de las realidades espirituales del gozo, la paz interior, la abundancia y la sanidad.
Vendrá a ser más que vencedor por medio de Cristo.  Flp 4:13  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.  13(2) La palabra griega significa hacer dinámico interiormente. Cristo mora en nosotros (Col_1:27). El nos da poder, nos hace dinámicos desde adentro, no desde afuera. Por medio de este poder que le era dado, Pablo lo podía todo en Cristo. Amen.     Jca.


viernes, 25 de octubre de 2013

57 - UN NUEVO ENCUENTRO CON DIOS
Dios está siempre dispuesto a hablarle a su vida. ¿Está usted listo para escuchar?

Sal 25:14  La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,                                                   Y a ellos hará conocer su pacto.

Comunión intima : sod
de H3245; sesión, i.e. compañía de personas (en deliberación estrecha); por impl. intimidad, consulta, secreto: compañía, comunicar, comunión, congregación, consejo, consultar, entrar, favor, íntimo, reunión, (consejo) secreto.
Temen : yaré
de H3372; temer; moralmente reverente: medroso, temer, temoroso, temor.
Conocer : yadá
raíz primaria; conocer (propiamente asegurar al ver); usado en una gran variedad de sentidos, figurativamente, literalmente, eufemismo y inferencia (incluído observación, cuidado, reconocimiento; y causativo instrucción, designación, castigo, etc.) [como sigue]: aparecer, caso, castigar, célebre, comprender, concernir, conocer, conocido, conocimiento, considerar, contar, contestar, cuidar, dar, declarar, desconocer, descubrir, diestro, diligente, dirigir, discernimiento, discernir, distinguir, docto, doler, echar, elocuente, encontrar, enseñar, entender, entendido, enterar, entrar, examinar, experimentado, experimentar, experto, familiar, hallar, ignorante, ignorar, informar, inquirir, insaciable, llegar, manifiesto, mostrar, notar, notificar, notorio, pariente, pensar, percibir, preocupar, príncipe, pronosticar, quebrantar,reconocer, responder, saber, a sabiendas, sabio, señalar, sentir, tener, ver.
Pacto: berít
de H1262 (en el sentido de cortante [como H1254]); pacto (porque se hace pasando en medio de pedazos de carne): aliado, confederación, convenir, hacer alianza, pacto, prometer.   (Concordancia Strong)

El agobio de la vida es capaz de embotar nuestros sentidos espirituales. En vez de anhelar una comunión más cercana, muchos creyentes encuentran placer y satisfacción en las cosas del mundo. El resultado es que nos movemos día tras día, y semana tras semana, sin la alegría y la satisfacción que son posibles por medio de una relación estrecha con el Señor.

La triste verdad es que algunos cristianos se conforman con tener una relación distante con Dios. Lo que ellos no entienden es que Dios anhela realmente relacionarse con ellos, y también con usted.

¿Qué significa tener un encuentro con Dios?.
Aunque el Señor normalmente se comunica con nosotros por medio de la oración, la Biblia, y la intervención del Espíritu Santo, a veces viene a nosotros de una manera más dramática, como lo hizo con el profeta Isaías (Is 6). Tales momentos… Son inesperados. La palabra encuentro transmite la idea de una reunión inesperada.

Cuando Isaías fue al templo cierto día, no tenía idea de que algo trascendental sucedería. Era un día normal como todos, hasta que el Señor se le apareció con un despliegue deslumbrante de su gloria.
Son provocados por Dios. No podemos manipular esta clase de experiencias. 
Nuestra responsabilidad es mantener abiertos nuestros oídos espirituales y ser receptivos. Luego, cuando Dios tenga algo que decirnos, estaremos listos para escucharle.
Stg 1:19  Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;
Siguen sucediendo hoy. Los relatos de la Biblia describen a Dios teniendo comunicación inesperada con las personas. Puesto que el Señor nunca cambia, Él sigue tratando con la humanidad de maneras grandiosas e imprevistas.
¿Qué impide tener un encuentro con el Señor?
Esta clase de experiencia no está reservada solo para los pastores o los personajes de la Biblia. Dios quiere comunicarse con todos sus hijos, pero a veces estamos demasiado ocupados y preocupados, que no lo escuchamos. Si usted no puede recordar algún encuentro con el Señor, tal vez se deba a que sus oídos están en sintonía con los sonidos y las voces del mundo.
Para subrayar lo que digo, piense en cuánto silencio experimenta usted en un día normal. ¿Hay un tiempo cuando está callado y receptivo al Señor, o está su día lleno de voces y agitación desde la mañana hasta la noche? Cuando Dios tiene que competir con toda la actividad y el bullicio que hay en nuestra vida, su voz es ahogada.

Si usted se siente desconectado y distante del Señor, no tiene que seguir así. Él desea relacionarse, pero usted tendrá que aquietar su espíritu, acercarse a Él y escuchar la voz de Dios hablándole por medio de su Palabra. Luego, cuando Él venga con un mensaje especial, estarán dadas las condiciones para que se abra una puerta de comunicación. El momento de comenzar a acercarse a Él es ahora mismo, no cuando usted necesite desesperadamente escucharlo.

¿Qué puede usted esperar de un encuentro con Dios?
Aunque el Señor quiere hablar con usted cada día en comunión constante, a veces tiene algo tan importante que transmitir, que entrará en su vida de una manera más dramática. La experiencia de Isaías muestra lo que puede esperarse cuando el Señor nos hace una visita no anunciada (Is 6.1-9).
Una abrumadora conciencia de su presencia: Un encuentro con Dios puede suceder en cualquier lugar: en el hogar, la iglesia, durante una caminata, o mientras conduce su automóvil; pero dondequiera que Él se presente, usted sentirá siempre una abrumadora sensación de su presencia. Isaías dijo: "Vi al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo" (v. 1). A pesar de que la experiencia suya probablemente no será tan dramática, en cualquier momento que Dios quiera llamar su atención, Él hará evidente su presencia.

Una conciencia de su santidad: Cuando el Señor se le apareció a Isaías, estaba acompañado de seres angelicales que cubrían sus rostros con total reverencia por su absoluta pureza y perfección, mientras clamaban: "¡Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos!" (v. 3). Este atisbo en el dominio espiritual abrumó a Isaías con una conciencia de la gloria y la santidad de Dios.
El hecho de vivir en un mundo caído nos impide comprender verdaderamente cuán inmensa es la diferencia entre el Señor y nosotros. Con demasiada frecuencia intentamos bajarlo a nuestro nivel, pero un encuentro con Dios abre nuestros ojos para reconocer su superioridad inalcanzable.
Una sensación de nuestra indignidad. Uno de los resultados de tener un encuentro con Dios es una conciencia inmediata de nuestra condición pecaminosa. Es por eso que Isaías exclamó: "¡Ay de mí que soy muerto!" (v. 5). En la presencia de Dios se magnifica el contraste entre su santidad y nuestro pecado, no para condenarnos, sino para ayudarnos a ver lo malo que hay en nosotros desde su perspectiva, para que lo confesemos y nos arrepintamos.

La visión del Señor le recordó inmediatamente a Isaías su propia área de debilidad: Dijo que era un "hombre inmundo de labios" (v. 5). Aunque los creyentes hemos sido perdonados totalmente en Cristo, nuestras vidas nunca deben ser dominadas por el pecado. A medida que crecemos en nuestra fe, el Espíritu nos revela cada vez más las conductas y las actitudes que no se ajustan a nuestra nueva identidad en Cristo.

Una conciencia del misericordioso perdón de Dios: Después de tener un encuentro con el Señor y enfrentar nuestros pecados, tenemos que saber que hemos sido perdonados. Para limpiar los labios de Isaías, uno de los serafines tocó su boca con un carbón encendido del altar. El carbón encendido simbolizaba el sistema de sacrificios de expiación por medio del cual Dios concedía su perdón al pueblo. Para los creyentes de hoy día, el perdón ha sido logrado de una vez por todas, por el sacrificio de Cristo en la cruz.
Esta ha sido la acción más grandiosa en la historia humana, pero a veces no apreciamos verdaderamente el sacrificio del Salvador. Hemos oído hablar de ese sacrificio y lo hemos alabado, pero ¿hemos derramado lágrimas de gratitud? Si pensar en el Hijo de Dios colgado en una cruz no le conmueve, algo anda mal en su relación con Él. Cuando la familiaridad ha hecho que nuestros corazones se enfríen, un encuentro con Dios despierta de nuevo nuestro amor y agradecimiento por la magnitud de su sacrificio.

Efe 2:8  Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;            Efe 2:9  no por obras, para que nadie se gloríe.   Efe 2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Un llamamiento a la acción. Cuando el Señor se le apareció a Isaías, le preguntó: "¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?" (v. 8). Tenía un trabajo para Isaías, así como Él tiene tareas para cada uno de nosotros. A veces, para movernos en la dirección correcta, Dios tiene que interrumpir nuestras vidas con una abrumadora sensación de su presencia.       ¿Cómo debe usted responder?
Aunque los contextos, las ocasiones y las situaciones han cambiado, , cada vez que tengo la sensación de la presencia del Señor, espero en silencio para escuchar lo que quiere decirme. Por lo general, me revela algo muy concreto que Él quiere que yo haga.

Si usted anhela tener un encuentro con Dios, comience hoy a cultivar una relación íntima con Él. El Señor le ama muchísimo y quiere que usted esté consciente de su presencia, pero debe tener la disposición de estar con Él.

Dedique tiempo cada día para leer la Biblia y orar, para que sus oídos espirituales se acostumbren a la voz de Dios. Pídale que le hable a su corazón, y espere después sus instrucciones. Luego, cuando Él venga a usted con una dirección muy clara, responda de la manera que lo hizo Isaías:  "Heme aquí, envíame a mí”.   jca.

miércoles, 2 de octubre de 2013

 LA SANIDAD ES LA VOLUNTAD DE DIOS
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Isaías 53:4-5
El punto de partida para recibir la sanidad es saber que Dios lo quiere sano, entonces: Comprenda que la voluntad de Dios es que usted sea sano.
No sólo perdonó todas nuestras iniquidades sino también “sanó todas nuestras dolencias” no dejó ni siquiera un dolor de cabeza. No diga: “- quizás me pueda sanar de una gripe, pero no del cáncer -”. Él se llevó toda enfermedad, hasta el cáncer. Se llevó todas nuestras enfermedades y sufrió todos nuestros dolores.

Ahora sería bueno saber ¿por qué es la voluntad de Dios querer que estemos sanos?  Todo forma parte del propósito divino. Jesús vino a esta tierra a pregonar las buenas nuevas del reino de Dios. Vino a establecer el reino. Él declaró al empezar su ministerio en esta tierra lo siguiente:

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.                        Mateo 4:17

Es por ello que la voluntad del Padre es que seamos sanos y saludables, llenos de energía y vitalidad. Somos parte de un propósito divino. Por desconocimiento de esta verdad algunos llevan años cargando enfermedades y dolencias en sus cuerpos alegando que es una prueba del Señor. ¡NO! ¡Esto no es así! Dios no es el autor de las enfermedades. Él no iría en contra de su propósito. No está en Su naturaleza el mal.
Vuelva a leer atentamente el versículo. ¿Para qué murió Jesús? ¿Para qué pasó por la cruz? ¿Qué obtuvo? Déjeme decírselo: su SALVACIÓN pero también su SANIDAD.
“… y por su llaga fuimos nosotros curados”.

Curado significa sanado, hecho completo, bendecido, restablecido. El Señor Jesús en la cruz del calvario pagó el precio por la obra completa: la sanidad del ser humano tanto en el espíritu, alma como en el cuerpo.
Toda esa bendición está disponible para el hombre y la mujer completamente. Esto es parte del plan divino, es la voluntad de Dios.
No piense que porque usted no lo ve todavía esto quiere decir que no pueda ser suyo, porque lo suyo es lo que dice la Biblia, nada más ni nada menos.
Que la obra de Cristo no sea en vano para usted. Él ya lo hizo, Él ya lo sanó. Ahora usted debe recibir por medio de la CREENCIA  esta sanidad.
Él llevó nuestras enfermedades. ¿Para qué va a sufrir si ya Él se las llevó? Ciertamente lo hizo.
Diga: Yo tengo el derecho a estar saludable, fuerte y lleno de la sabiduría de Dios.
Levante los brazos y comience este proceso de sanidad confesando esta palabra: Se llevó mis enfermedades, no hay más dolor en este cuerpo. El Señor lo sufrió por mí porque me ama, me ama, me ama. Declare: “Ya estoy curado. ¡Mi cuerpo estás sano! Es el pacto de la salud, de la bendición, gracias Dios.”
Para que la voluntad del Padre fuese llevada a cabo, Jesús tuvo que morir en la cruz como nuestro sustituto y pagar por los pecados, la miseria, las enfermedades y la maldición.                Romanos 8:32
  El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”

Nuestro Padre es un Padre generoso, en amor nos dio todo a través de Jesús. Jesús pagó el precio del pecado para que nosotros no tuviéramos que hacerlo y pudiéramos, por medio de él, volver al propósito original (establecer el reino) y a su comunión, donde no hay falta de ningún bien, hay buena salud, vida abundante, paz y amor sobreabundante. En Él no nos falta absolutamente nada y es el deseo de nuestro Padre que esto lo vivamos aquí en la tierra y lo impartamos a los que nos rodean. Él nos eligió para extender su reino, para ser portadores de su Espíritu, manifestando su gloria y amor.
Sepa que a usted no le falta nada para ser sano. La provisión de sanidad ya fue hecha, ¿Donde? En la Cruz.

¡Recíbalo ahora por la fe, CREENCIA  en el nombre del Señor Jesucristo!

Dios dice en esta escritura que nos dio a Jesucristo, ¿cómo no nos dará con él todas las cosas? Entonces, crea que lo recibe ahora. No piense que esto es para otro, ¡es para usted! No viva como un sobreviviente cuando la voluntad de Dios es su sanidad completa. Usted es digno de Jesucristo, usted es digno de recibir su sanidad.)

Fortaleza en medio de la soledad, si usted se siente solo, Dios esta para sanar esta dolencia del alma que enferma también.

Cuando nadie le ofrezca ayuda, DIOS estará con usted.
La soledad es una de las experiencias más dolorosas de la vida. Puesto que Dios nos creó para relacionarnos, la falta de compañía puede ser muy angustiosa. Es probable que en algún momento, todos hayamos luchado con sentimientos de aislamiento. Es especialmente difícil cuando estamos atravesando una situación penosa, y no hay nadie que pueda darnos ánimo
Fortaleza para soportar la soledad, Lo que queremos en ese momento es compañía, apoyo y aliento, para que nuestro dolor emocional se vaya.
Pero, a veces, la situación persiste, y el aislamiento parece que seguirá para siempre. En momentos así, necesitamos fortaleza para soportar.
Cuando estamos solos y otros no pueden o no quieren ayudarnos, Él es quien nunca nos deja.
El apóstol Pablo conocía el dolor de la soledad. Después de muchos años de fiel servicio al Señor, fue a parar a una prisión en Roma. Su última carta a Timoteo nos da una idea de su actitud durante los últimos días de su vida terrenal.
A pesar de que se había entregado al servicio a los demás, Pablo estaba solo al final de su vida; solamente Lucas lo acompañaba (2 T 4.9-16.). Demas, uno de sus primeros compañeros, lo había abandonado, y otros colaboradores se habían mudado. Y tristemente, en su primera defensa ante el tribunal romano, Pablo dijo: "Nadie estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon" (v. 16).
Veremos las maneras como Dios obró en su vida, cómo puede hacerlo en nosotros. Pablo era de carne y hueso, con debilidades humanas. Luchó con sentimientos, frustraciones y dificultades.
Pablo experimentó la soledad de muchas maneras. Extrañaba la compañía de quienes amaba, y sentía el dolor de haber sido abandonado por Demas. Las limitaciones y las privaciones de su vida en la cárcel aumentaban su sensación de aislamiento. Ya no era libre para hacer lo que más amaba: ir a todo el mundo para anunciar el evangelio, Y conforme avanzaban los días, él sabía que su muerte era inminente.
La ayuda del Señor en nuestra soledad
Pero la vida en la cárcel no fue la única situación de aislamiento que enfrentó Pablo.
Cuando fue llamado ante las autoridades romanas para defenderse, nadie lo apoyó. Pero no estuvo solo, Dios estuvo con él y lo fortaleció para que pudiera cumplir los propósitos del Señor (v. 17).
La seguridad de la presencia de Cristo. Aunque los romanos dominaban el mundo, el Rey del universo permanecía junto a Pablo.
Un hombre con Cristo es más poderoso que cualquier autoridad terrenal.
Cuando Pablo se enfrentó al tribunal, su valentía creció al recordar cuando el Señor había estado con él.
Aunque nuestras experiencias personales con el Señor son de un valor incalculable, nuestra mayor fuente de seguridad es la Biblia. Dios le dice a su pueblo en sus páginas, que Él está con ellos. Antes de que Cristo ascendiera al Padre, prometió a sus seguidores: "Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mt 28.20). 

Efectivamente, los creyentes tienen al Espíritu Santo dentro de ellos, y Él permanecerá allí para siempre (Jn 14.16, 17). En tiempos de debilidad, soledad o temor, recuerde que el Señor está siempre con usted, aunque no pueda percibirlo.
La realidad de la presencia constante de Dios con nosotros es un hecho cierto, sobre todo en períodos de soledad.¿Por qué me siento tan solo? Cuando su presencia no es perceptible, nuestro valor para enfrentar el aislamiento y las dificultades se debilita. En momentos así, necesitamos depender de la verdad, no de los sentimientos. Confíe en la realidad de que Él nunca desamparará ni dejará a quienes han sido salvos (He 13.5).
La ayuda de la fortaleza divina. 

La segunda manera cómo el Señor ayudó a Pablo a enfrentar solo a las autoridades romanas, fue fortaleciéndolo (v. 17). Años antes, Pablo había escrito una carta a los filipenses, en la que les decía: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4.13). Ahora estaba practicando lo que predicaba.
La poderosa presencia del Señor le dio la valentía que necesitaba para proclamar a Cristo en esta amenazadora situación.
En su caminar con Cristo, Pablo había aprendido que sus tiempos de debilidad eran la invitación de Dios para que dependiera de Él. Cuando el apóstol estuvo luchando con un "aguijón en su carne", el Señor le dijo: "Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad" (2 Co 12.9 NVI). No deje de sentir esperanza en su soledad.
Cuando usted está emocional, física o espiritualmente débil, se encuentra en posición privilegiada para ser testigo del poder de Dios obrando en usted. Él le dará la fortaleza y el valor necesarios para soportar cualquier cosa por la que esté pasando.
El cumplimiento del llamado de Dios. Una cosa en la que podemos confiar, es en la fidelidad de Dios. Él siempre nos dará el poder para realizar su plan. Pablo dijo que el Señor lo fortaleció "para que por [él] fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen" (2 Ti 4.17). Él sabía que este lugar era donde Dios quería que él fuera; su prisión y su juicio eran parte integral del cumplimiento de su llamado.
En efecto, antes de su primera prisión en Roma, el Señor le dijo claramente a Pablo que este era su destino. Cuando los judíos de Jerusalén trataron de matarlo, el Señor Jesús estuvo a su lado, y le dijo: "Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma" (Hch 23.11). Y durante una tormenta rumbo a Roma, un ángel se paró delante de él, diciendo: "Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César" (Hch 27.24).

Ya que el deseo de Pablo era hacer la voluntad de Dios, podemos estar seguros de que aprovechó esta oportunidad en la cárcel para anunciar a Cristo a los gobernantes romanos de su época. No fue complaciente ni suavizó su mensaje para salvar su vida. Cuando tenemos la convicción de que estamos haciendo el trabajo que Dios nos ha dado, nos llenamos de celo y coraje que las fuerzas del mal no pueden destruir.
Esta no fue la primera demostración de coraje de Pablo; su historia anterior de valentía había moldeado su respuesta actual. Cada vez que defendemos lo que creemos, Dios usa eso como una oportunidad para fortalecernos para el próximo desafío, que puede muy bien ser más difícil y más costoso. La vida de Pablo estuvo siempre en peligro, pero él no la estimaba preciosa para sí mismo. Su meta era terminar el ministerio que había recibido del Señor Jesús (Hch 20.24).
El temor a la muerte puede hacer que perdamos el ánimo, pero el saber que Dios tiene nuestros días en su mano, nos da la confianza para seguir adelante. El Señor ha trazado una ruta para cada uno de nosotros, y Él guarda nuestro camino cuando buscamos cumplirlo.
Aunque Pablo estaba dispuesto a morir como resultado de su testimonio ante el tribunal, los propósitos del Señor para él no se habían consumado; por tanto, preservó su vida (2 Ti 4.17).

A sus ojos, un creyente postrado en la cama de un hogar de ancianos todavía tiene un propósito y un llamado de Él. Tenga la seguridad de que, si todavía respira, el Señor sigue teniendo planes para usted.
La respuesta a la soledad
Mantener un enfoque en la eternidad. Durante toda su experiencia en la cárcel, Pablo fue capaz de responder de manera agradable, pues su meta era terminar lo que el Señor le había llamado a hacer, y recibir el galardón celestial guardado para él (2 Ti 4.6-8). Sin esta clase de perspectiva, estamos propensos a caer en la amargura.
Seguir testificando. Pablo nunca mantuvo su enfoque en sí mismo. Hasta su último aliento, buscó las maneras de compartir el evangelio de la esperanza. Su última carta está llena de preocupación por los demás, y de consejos para su querido amigo Timoteo. Las limitaciones de su situación no le impedían servir y ocuparse de otras personas.

Dejar los resentimientos. A pesar de haber sido abandonado, Pablo no guardó resentimientos. Cuando nadie lo apoyó, dijo: "No les sea tomado en cuenta" (v. 16). Tampoco tuvo amargura contra Dios por su soledad. Aunque una prisión no era el final apropiado para un siervo tan fiel, Pablo la consideraba la última fase de la misión que recibió del Señor.
Permanecer en la Palabra. En la conclusión de su carta, Pablo le pide poco a Timoteo: solo un abrigo y "los libros, especialmente los pergaminos" (v. 13). La capa era, sin duda, para su bienestar físico, pero el material de lectura era para su aliento espiritual. Los pergaminos eran, probablemente, copias del Antiguo Testamento; ellas habían guiado su corazón y su mente durante tantos años, y anhelaba su consuelo y aliento en la fría y solitaria prisión.
Para todos nosotros, habrá momentos en que nos sentiremos solos, cuando otros no podrán o no desearán ayudarnos. Pero pensar en nuestra situación o en los agravios de los demás, solo conduce al resentimiento y a la autocompasión.


En cambio, si buscamos al Señor y confiamos en la verdad de su Palabra, descubriremos el consuelo y la fortaleza de su presencia. Nuestras almas se llenarán de valor, dándonos el poder para soportar la soledad y terminar la carrera. Dios también nos sana el alma de la soledad, porque no estamos solos El y el señor Jesucristo están con uno.  Amen.    A CREER Y VIVIR EN SANIDAD.    Jca.