miércoles, 10 de octubre de 2012


COMO VENCER MALAS NOTICIAS
Toda mala noticia trae consigo el desaliento, pero no te olvides, ¡Dios está contigo como poderoso gigante!
Hoy voy a compartir contigo, a través de la vida de Nehemías, cómo vencer el desaliento y el desánimo.
Está hecho en tres partes: La primera parte: “Qué son las malas noticias y lo que provocan”; la segunda: “Cómo afectó y reaccionó Nehemías para vencer el desaliento y obtener los recursos para reedificar su ciudad”
y la tercera: “La fuerte oposición anímica que el enemigo utilizó para desanimarlo y la manera en que Nehemías resistió y tuvo una victoria total.”

Primera parte: “Qué son las malas noticias y lo que provocan”.
Toda visión comienza en la imaginación. Visión es tener un objetivo bien claro de hacia dónde vas, dónde quieres llegar. Visión genera en ti una fuerza interior, un aliento tan poderoso que aunque vengan las crisis, los problemas, las malas noticias, tú estás automotivado. La fuerza y el aliento de Dios están mezclados con tu fuerza. No sabes cómo sigues hacia adelante, pero sientes la fuerza del Señor en tu interior. Esto hace que cada vez que te desalientes, te vuelves a levantar.
Visión: “Los ojos que miran son comunes, pero los ojos que observan son muy raros. (Myles Munroe)
Nehemías 1:1-3. Nehemías fue llevado cautivo a Babilonia. Estaba como asistente del rey en la degustación del vino y la comida. Además, era el hombre de confianza del rey Artajerjes. Un día informan a Nehemías, que la muralla de su ciudad estaba derribada y sus puertas quemadas por completo por el fuego.
Seguramente pasaste por momentos muy difíciles en tu vida, días de desaliento, de desánimo, días que ni a tu peor enemigo le desearías que pase. O probablemente estás pasando en este momento complicaciones, inseguridades. Quizás hoy tienes que tomar una decisión, pero tienes miedo de hacerlo porque piensas que puede perjudicarte más todavía.
Hoy quiero hablarte de cómo vencer el desaliento a través de Nehemías y del respaldo de Dios hacia él, en lo secreto y en manera invisible.
En un día, Nehemías recibe tres noticias:
Le informan a Nehemías.
Cuando el médico te informa del diagnóstico que no esperabas, cuando el jefe te informa del despido, cuando el banco te informa que tu casa será rematada, cuando te informan de la infidelidad del ser que amas, esa información te ha paralizado, es como que los cielos se te cayeron encima.

Nehemías recibe información inesperada. Nadie está preparado para recibir malas noticias. Ninguna persona se prepara para oírlas y mucho menos para pasarlas. A ningún ser humano le gusta recibir malas noticias. ¿Alguna vez pronunciaste estas palabras? Me cayó como un balde de agua fría, no puedo creer que esto me pase, ¿por qué me pasa todo a mí?, yo no le hago mal a nadie. ¿Estas palabras te son familiares? Verdad que sí, entonces te doy la bienvenida al mundo de los humanos, porque todos las dijimos alguna vez.

La muralla de tu ciudad está derribada.

Muralla simboliza todas aquellas cosas en las cuales te proteges: tu esposa/o, tus hijos, tus amigos, tu visión, tus sueños, tus deseos, tu propósito en la vida, tu empleo, tu profesión, tus habilidades, tus dones, tu conocimiento, tus logros, tu fuerza, tu confianza en ti mismo, tu casa, tu auto, tu dinero, tu familia. Y un día, sin darte cuenta, algo de esto, o todo, o casi todo, fue derribado.
Y sus puertas quemadas a fuego por completo.

Una puerta indica una salida, una entrada, indica un límite; puerta simboliza tu corazón, tus emociones, tus afectos, tu identidad, tu confianza.

En algún momento de tu vida le abriste tu corazón a alguien, le entregaste tus emociones, tus afectos y hasta tu identidad (tu yo interior) y no recibiste la misma respuesta. Quizás te engañaron, te mintieron, abusaron afectiva y físicamente. Las pérdidas, los rechazos, los abandonos, las desilusiones, las carencias de buenos resultados, son como fuego que consumieron tu corazón.
Y hoy el enemigo quiere desalentarte, dejarte paralizado, sin aliento interior, como sucedió con Nehemías. Toda mala noticia trae consigo el desaliento, pero no te olvides, ¡Dios está contigo como poderoso gigante!


Las cosas nos suceden por tres motivos:
Por accidentes:

Sucederán cosas en tu vida accidentalmente. No podrás preverlas, imaginarlas o esquivarlas, simplemente suceden. Por eso tenemos miedo a lo desconocido. Salmo 23:4 dice: Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.
Vamos a hacer la primera declaración de sanidad emocional. Si tienes miedo a lo que pueda pasarte, o te imaginas lo peor, o si eres de los que esperan malas noticias, di en voz alta:
Declaro que a partir de este momento renuncio al miedo de lo que me pueda pasar, renuncio a imaginarme lo peor, renuncio a esperar siempre lo malo de la vida. Yo creo y determino la palabra de Dios para mí, que dice que el perfecto amor de Dios echa fuera todo temor. Gracias Jesús, porque tú eres el perfecto amor de Dios, y tu presencia en mi ser interior hace que el temor ya no me domine. Pasaré el valle de sombra de muerte, no me detendré en él. Ya no hay temor en mí. ¡Mi destino final es que pasaré todos los valles de sufrimientos porque tú, Señor, estás conmigo! ¡Lo creo, lo declaro y lo determino en el nombre de Jesúscristo. Amén y amén!
¡Felicitaciones, eres libre de todo temor, te aliento a hacer cosas que nunca hiciste!
Por negligentes:
Negligente es el que no pone el interés y el cuidado que tendría que poner al desempeñar una obligación. Implica un riesgo para uno mismo o para terceros y se produce por no leer las consecuencias previsibles y posibles de la propia acción, hay falta de interés y la persona está distraída. Aunque la persona no tenga mala intención, de todas maneras el resultado es perjudicial.
Proverbios 6:6 dice: Ve a la hormiga, oh perezoso, (negligente) mira sus caminos, y sé sabio (entendido); la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso (negligente) ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.

El ser negligente trae los resultados que no queremos. Todo lo que tenemos y somos es el resultado de una acción.
Puede ser que las consecuencias negativas que hoy estás atravesando, sean por alguien que estuvo o está al lado tuyo. Por la negligencia de esa persona hoy tienes resultados negativos. O puede ser que las consecuencias negativas que hoy estás atravesando, sean por tu propia negligencia. Estás distraído, no tienes interés.
De todas maneras, tengo una muy buena noticia para ti. Dios dice “que el ojo del amo engorda el rebaño”. Lo contrario a negligente es ser diligente: la prontitud, la prisa, el cuidado en la ejecución de algo. 
Quien es diligente, por lo tanto, se organiza y acciona con velocidad y eficacia.
Vamos a hacer la segunda declaración para dejar de ser negligentes y ser diligentes en todo lo que hagamos. Di en voz alta:
Renuncio a toda distracción. Renuncio a toda falta de interés en mis proyectos, mis sueños, mi imagen emocional y física. Renuncio a delegar lo que yo tengo que hacer a gente que no está preparada. Cancelo todo cansancio interior. Renuncio al pensamiento de fracaso, de derrota, al pensamiento de que nada me saldrá bien.
Declaro y decreto por la gracia de Dios que a partir de hoy recibo la inteligencia, la habilidad que el Espíritu Santo me ha dado. Activo en mi ser interior la energía divina, la fuerza de Dios. Recibo la sabiduría divina, activo en mi mente, en mi espíritu, en mi cuerpo la fuerza y el poder del Espíritu Santo. ¡Lo creo, lo declaro y lo determino en el nombre de Jesúcristo, amén, amén y amén!
¡Felicitaciones, hoy la energía y el poder de Dios te dan fuerzas nuevas!
Por ignorancia:
Se dice de la persona que está falta de cultura o de instrucción, que no ha recibido la formación o educación necesarias. También se aplica a la persona que no tiene conocimiento sobre un asunto o materia.
Los adultos sabemos que los bebés al comenzar a dar sus primeros pasitos, todos los objetos que encuentran, se los llevan a la boca, y de tener cerca los apliques para enchufar los aparatos electrónicos, seguramente pondrán los deditos dentro de ellos. ¿Y cuál es la reacción de los papis? Lanzamos un grito tipo Tarzán ¡Nooo, cuidado! Porque sabemos que ese acto involuntario puede traer consecuencias terribles. Así te ha sucedido en tu pasado. Por no tener el conocimiento completo sobre lo que tienes que hacer o decir, hoy estás viviendo las consecuencias de la ignorancia.
A través de Isaías 5:13 Dios dice: “Por tanto mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento.”

Uno no es pobre por falta de recursos, sino por no saber cómo generar los recursos. Una mujer que sufre violencia de pareja no es porque está con un hombre violento, sino por ignorar que no es merecedora de tal violencia.
Pero hoy tengo una muy buena noticia, a pesar de los resultados que tuviste o tienes por las malas decisiones, Dios te restaura por completo y te da su sabiduría y conocimiento. 
Pablo dijo: “habiendo sido yo blasfemo, un perseguidor y un insolente; pero Dios tuvo misericordia de mí, porque yo era un incrédulo y actuaba con ignorancia. ¡Doy gracias al que me fortalece, Cristo Jesús nuestro Señor, porque me consideró digno de confianza al ponerme a su servicio!
¡Impresionante esta declaración de Pablo! Hoy es tuya. Hoy podés decir que el Señor te fortalece. Hoy podés decir que muchos de los que te rechazaban te pedirán perdón, porque Dios mostrará que eres una persona digna de confianza y llena de sabiduría.
Vamos a hacer la tercera declaración para extirpar de la mente la ignorancia que te limita y no te permite avanzar. Di en voz alta:
Renuncio a todo pensamiento de ignorancia. Renuncio a pensar que soy un torpe. Renuncio a todo pensamiento de que no sé, de que no puedo, de que no tengo.
Hoy determino por la gracia de Dios que a través de la presencia del Espíritu Santo en mí, se activan la sabiduría, conocimiento, discernimiento de espíritu. Se activan las distintas habilidades que Dios puso en mí para abrir puertas extraordinarias, para tener conexiones con El, comunión con El, ¡Lo creo, lo declaro y lo determino en el nombre del señor Jesús, amén, amén y amén!
¡Felicitaciones, prepárate para ver la gloria de Dios en todo lo que hagas!
En Hechos de los Apóstoles 28:15 dice: “Después que Pablo vio a la gente que él quería, que amaba, dio gracias a Dios y cobró aliento para seguir adelante.”
¡Vamos, toma aliento, recupera tus fuerzas porque Dios puso al lado tuyo gente que te ama, que te alienta a seguir!
¡Rodéate de gente que te inspira, gente de fe! ¡Vamos, que este es el tiempo para conquistar! ¡Levántate, porque naciste para ganar!

     jca

miércoles, 26 de septiembre de 2012


SE PUEDE CAMBIAR DE LA MANO DE DIOS
Convertirnos en las personas que Dios quiso que fuéramos al crearnos, es un proceso de adentro hacia fuera.
¿Alguna vez prometió solemnemente abandonar un mal hábito, para caer de nuevo al poco tiempo en el mismo?
Los sentimientos de culpa pueden llevarle a prometer a no actuar de la misma manera otra vez. Usted decide hacer lo correcto, pero el día siguiente el ciclo se repite al ceder a las mismas tentaciones.
La derrota le deja preguntándose: ¿Qué pasa conmigo? ¿Por qué no puedo vencer esto? La desesperación por el fracaso repetitivo le produce resignación y confusión. Usted quiere saber: Señor, ¿por qué no puedo cambiar?
Todos hemos querido honrar a Dios, pero hemos vuelto a los viejos hábitos pecaminosos casi de inmediato. ¿No se supone que la vida cristiana es más liberadora y victoriosa que esto? Después de todo, la Biblia dice. "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Co 5.17). ¿Por qué, entonces, el pecado habitual se apodera de nosotros? ¿No se supone que Cristo cambia todo esto? Si somos nuevas criaturas, ¿por qué seguimos actuando mal? Al igual que un buque encallado, nos sentimos como si estuviéramos totalmente atascados.
Entonces, ¿cómo podemos quedar libres de las conductas pecaminosas? Primero, tenemos que examinar cómo se produce el cambio en la vida cristiana.
La salvación es una obra instantánea de Dios, que sucede en el momento que recibimos al Señor Jesús como Salvador.
Romanos 10:9,10,11  9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 11Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Pero a partir de ese momento, uno entra en un proceso continuo de transformación llamado santificación. El propósito del Señor es moldearnos a la imagen de Cristo, pero este proceso requiere de nuestra cooperación. Eso es lo que quiere decir la Biblia cuando expresa:
"Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor" (Fil 2.12).
Si descuidamos esta responsabilidad, nos encontraremos luchando con los mismos problemas una y otra vez. Pero si nos sometemos al Espíritu Santo, Él ejercerá su influencia en cada aspecto de nuestras vidas. Los viejos hábitos pecaminosos se disiparán, y serán reemplazados por una nueva conducta agradable a Dios.
El camino a la transformación.
Convertirnos en las personas que Dios quiso que fuéramos al crearnos, es un proceso de adentro hacia fuera. Ya que nuestros pensamientos gobiernan nuestras emociones, decisiones, acciones, actitudes y palabras, cualquier transformación duradera debe comenzar con la mente.
Si lo único que queremos es modificar nuestra conducta, nunca experimentaremos la victoria a largo plazo. Lo que necesitamos es una nueva manera de pensar.
Esto puede lograrse solamente por lo que la Biblia llama la renovación del entendimiento
Romanos 12.2. 2No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
No es una transformación repentina, sino un proceso que dura toda la vida. En el momento de la salvación, el Señor no borra todos nuestros patrones negativos y pecaminosos de pensamiento, así como no elimina automáticamente nuestras imperfecciones físicas. Si usted tenía una cicatriz en su brazo antes de recibir a Cristo, lo más probable es que todavía la seguirá teniendo.
Somos un reflejo de todo lo que hemos estado pensando durante años. Desde el principio, se nos enseñó a responder a las situaciones de cierta manera, con un patrón de respuesta particular, y esto tiene que ver con cada aspecto de nuestras vidas. En algunos casos, podemos ver cómo las expresiones de las personas revelan la manera como se han desarrollado sus mentes a lo largo de su vida, grabando en sus rostros su continua preocupación, dolor y sentimientos de culpa.
Mírese en el espejo. ¿Ve usted el gozo de Cristo en sus ojos? ¿O delata su aspecto los efectos destructivos del pecado? La buena noticia es que, no importa cuáles hayan sido sus pensamientos en el pasado,
Dios puede enseñarle a pensar de manera diferente. Él le da su Espíritu para guiarle mediante un proceso que produce una restauración real y un cambio permanente.

Dónde nacen los pensamientos.
Entonces, ¿qué es lo que desencadena los patrones negativos de pensamiento? El Señor nos ha dado sentidos físicos para que podamos interactuar unos con otros y con nuestro mundo. La capacidad de ver, oír, tocar, saborear y oler, es un regalo maravilloso de Dios que afecta el desarrollo de nuestros pensamientos y lo que pensamos. Sin embargo, debido a que continuamente estamos siendo influenciados por el mundo que está a nuestro alrededor, a veces no utilizamos esa capacidad de manera que honre a Dios. Experimentamos la vista, sonidos, olores, sabores o sentimientos que nos dan un placer momentáneo, y comenzamos a pensar: "¿Qué más podría haber?" Y así comienza la espiral descendente; nuestros sentidos desencadenan pensamientos que provocan patrones destructivos de conducta.
Santiago 1.14, 15 dice: "Cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte".
Por eso, debemos tener discernimiento en cuanto a lo que vemos y escuchamos. Es también la razón por la que el apóstol Pablo nos dice que debemos despojarnos del viejo hombre, que está viciado, y ser renovados en el espíritu de nuestra mente —para vestirnos del nuevo hombre creado a imagen de Dios
Efesios 4:22-24). 22En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Una segunda fuente de pensamientos pecaminosos es el Enemigo de nuestras almas. ¿Alguna vez ha estado usted pensando en algún plan o tarea, solo para que una idea perversa e impía le surja en la mente? Usted podría preguntarse: "¿De dónde vino eso?" Son los intentos de Satanás de proyectar sus ideas en nuestras mentes y torcer la verdad, incitándonos a desobedecer a Dios. Su propósito es destruir nuestro carácter y descarriarnos para no hacer la voluntad de Dios.
Nuestra manera de responder determinará si cederemos a sus tentaciones, o si nos mantendremos firmes contra él. ¿Pensaremos, como dice Pablo, en "todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre" (Fil 4.8), permitiendo que nuestras mentes y corazón sean transformadas por estas cosas? ¿O morderemos el anzuelo?
No importa de qué manera nuestras mentes sean bombardeadas por las tentaciones, debemos recordar que, como creyentes, no tenemos que ser esclavizados por el pecado. No somos víctimas, sino hijos de Dios todopoderoso.
Tenemos dentro de nosotros una potente influencia positiva que es más poderosa que el enemigo: el Espíritu Santo. Porque somos morada del Espíritu de Dios, tenemos el poder para extinguir las flechas de fuego del enemigo (Ef 6.16). Por la presencia del Espíritu Santo, somos también capaces de conocer la mente de Cristo, llevar cautivos nuestros pensamientos a Él, y vencer toda tentación
1 Corintios 2.16; 16Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. 10.13 13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.;
 2 Co 10.3-5). 3Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
La renovación de nuestra mente.
Dios nos llama a ser vigilantes y cuidar de nuestras mentes en todo momento. Si no lo hacemos, los valores y los propósitos mundanos se introducirán sutilmente e influenciarán nuestra manera de pensar. Cada vez que nos permitimos ser conformados al mundo, el enemigo consigue un punto de apoyo en nuestras mentes. Y cuanto más nos sometemos a esos pensamientos, más fuerte se vuelve su control.
2Corintios 10:3,4,5    3Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
Tenemos que elegir sabiamente qué pensamientos aceptaremos, y cuáles rechazaremos. No basta resistir las mentiras del enemigo; debemos también, y de manera deliberada, llenar nuestra mente con la verdad de la Palabra de Dios. Jesús usó esta técnica cuando Satanás lo tentó en el desierto (Mt 4.1-11). Respondió cada reto con las Sagradas Escrituras, diciendo: "Escrito está…" Cuando tenemos un versículo listo en nuestros labios que refute una mentira de Satanás, tenemos la verdad espiritual más poderosa posible y la victoria .
Tal vez usted siente como si estuviera en una cuerda de un tira y afloja entre Dios y el pecado, siendo halado todo el tiempo en dos direcciones opuestas. No se castigue cuando fracase. Más bien, confiese su falta y arrepiéntase lo más rápidamente posible 1 Juan 1.99Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad..
En esos momentos, recuerde que usted está involucrado en un largo proceso, y que no tiene el poder de renovar su propia mente.
Esforzarse más y hacer promesas a Dios solo le desanimará, porque con sus propias fuerzas nunca será capaz de cambiar.
La transformación verdadera es obra del Espíritu Santo, y eso toma tiempo. Por tanto, sométase a la dirección de Él, preste atención a sus advertencias, y obedezca su voz y usted no será avergonzado o defraudado.
Romanos 10:11   11Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Comience hoy. Como creyentes, podemos esperar que este proceso de transformación continuará hasta llegar al cielo; sin embargo, lo importante es que comencemos hoy.
Así como su batalla se inició al ceder a la tentación, también su camino a la victoria puede comenzar con un acto de sometimiento a Dios. Por el poder del Espíritu Santo, comience a decir no a los pensamientos que no tienen cabida en la vida de un creyente, y a decir sí a los que sí tienen cabida, mediante la meditación en las Sagradas Escrituras su creencia en ellas y en el autor, Dios y actuar de acuerdo a ellas.
Si usted llena su mente y corazon con la verdad de la Palabra de Dios, y cree, actua de acuerdo a ella: tendrá discernimiento, comunión con Dios y podrá identificar más fácilmente los pensamientos y los sentimientos que desencadenan una respuesta pecaminosa en usted y con la poderosa ayuda de Dios podrá cambiarlos por la Verdad de su Palabra y asi caminar andar en esa transformación que nos hara vivir en vida nueva, agradando a Dios con nuestra creencia en El. Amen. Amen.
jca


lunes, 17 de septiembre de 2012


AMISTAD
¿Tienes amigos? ¿Quiénes son? ¿Cómo comenzó la amistad? ¿Dónde están? ¿Estan contigo por conveniencia o por amor, o desaparecen por miedo…?
¿Qué los hace ser tus amigos? ¿Qué es amistad? Son muchas las preguntas que uno puede tener al pensar en este tema. En este artículo voy a tratar de responder algunas de ellas.
Cuando lees la Biblia en tu mente, ¿Quién se te viene primero a la mente cuando piensas en “un amigo” o “amistad”? Yo primero pensé en Dios y Moisés:
Éxodo 33:11ª
“Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero.”
Un verdadero amigo habla cara a cara, no se escuda en otros, o lo que dicen otros. El pregunta a su amigo para saber, porque es amigo, no tiene  miedo a ser excluido de...  porque alguien que se dice amigo, pero que es contrario y tiene miedo determino otra cosa.
 Cuando leí este verso me preguntaba cómo es que una amistad se da. Cada vez que te cambias a una nueva ciudad/pueblo/estado o te unes a otra iglesia pasas por la misma cosa de nuevo –hacer amigos. Ves gente nueva, observas lo que hacen, cómo hablan, buscas las cosas que estimas mucho en un amigo, luego te juntas con ellos para ser amigos.
En la Biblia, la única referencia que encontré para ver como se da una amistad está en  1Samuel 18:1:
“Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo.”
Cuando veo a las amistades en mi vida debo decir que simplemente ha sido así –viendo la relación después de un tiempo me di cuenta que nos habíamos vuelto amigos. No había escogido aquel amigo, simplemente había algo ahí que no había encontrado con los otros, un gusto mutuo.
¿Qué es una amistad, cómo se manifiesta, cómo tiene que ser un amigo? “¿Cómo tiene que ser un amigo?” – “amigable”. Al principio me quedé en shock con la simplicidad de esta respuesta. Pero debo decir que esa es realmente la esencia de esto.
La Biblia da múltiples respuestas a esta pregunta y voy a poner los versos y dejarlos hablar por sí mismos:

Da de tus propios bienes
1 Samuel 18:4
“Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte”

Confía, incluso en el peligro
1 Samuel 20:1
“1 Después David huyó de Naiot en Ramá, y vino delante de Jonatán, y dijo: ¿Qué he hecho yo? ¿Cuál es mi maldad, o cuál mi pecado contra tu padre, para que busque mi vida?”

Ten disposición de ayudar
1 Samuel 20:4
“Y Jonatán dijo a David: Lo que deseare tu alma, haré por ti.”

Ama a tu amigo como a ti mismo
1 Samuel 20:17
“Y Jonatán hizo jurar a David otra vez, porque le amaba, pues le amaba como a sí mismo.”

Imparte fe, señala hacia Dios. Asi se comporta un amigo, no lo abandona
1: Samuel 23:16-18
“Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios. Y le dijo: No temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe.  Y ambos hicieron pacto delante de Jehová; y David se quedó en Hores, y Jonatán se volvió a su casa.”

De muestra de compasión en tiempos de aflicción.
Job 6:14ª
“El atribulado es consolado por su compañero”

Ama en todo tiempo
Proverbios 17:17
“En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.”

Se amigo y más cercano que un hermano
Proverbios 18:24
“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.”
Da buen consejo
Proverbios 27:9
El ungüento y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre.”
Aguza y se aguzado
Proverbios 27:17
“Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.”

Ayuda uno al otro
Eclesiastés 4:9-10a
“Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero !hay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.”
Ayuda incluso si no tienes ganas
Lucas 11:8
“Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.”

En la Biblia encontramos una personalidad resaltante, alguien que va al extremo de la amistad e incluso ofrece Su vida:

Juan 15:13
“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”

Por supuesto que sabemos que fue nuestro Señor y Salvador Jesucristo el que dio su vida por nosotros. Nos llama Sus amigos. ¿Qué significa eso para nosotros?
Juan 15:14-15
“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.”

Este verso es el vínculo entre Dios hablando a Moisés “cara a cara, así como un hombre habla a su compañero” y Jesucristo siendo nuestro amigo –hablando abiertamente, siendo franco, amigable, confiando, devoto, comprometido, estando más cerca que un hermano, amando al amigo, incluso si eso significa dar la vida.

Santiago 2:23
“Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios”

Dios nos dio libre voluntad. Está en nosotros por Cristo, es Dios en Cristo en uno  con quién hacemos amistad:
Santiago 4:4
“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”
Las relaciones se tratan de amor y perdón. Aprendimos muchas cosas al pasar por ellas más que al evitarlas.
Santiago 4:8ª
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.”

O como El Mensaje lo pone, más “amigablemente”: “di un sí a Dios y Él no se tardará en estar ahí”.

A Abraham también se le llamó amigo de Dios y está escrito sobre él que caminó con Dios. No caminó ante Él o estaba millas atrás de Él sino con Él y eso hace la diferencia.
Gran lección para aquellos que nos ponemos el titulo de amigo de, y luego desaparecemos por miedo, falta de criterio y de enseñanzas sanas de la sana doctrina de las Palabra de Dios, no torcida o acomodada a mi conveniencias, también por falta de carácter cristiano, o inducido por lo que dictamina algún obispo sin ser ejemplo y sin siquiera tener el valor para comprobarlo.
TITO 1:6-11
el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.
7Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
 8sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, 9retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. 10Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión,
11a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.

Mi mamá me enseñó a tratar a mis amigos de la forma en que yo deseo que me traten.
Yo sé que no toda amistad es como la de David y Jonatán . Pero te animo a ser genuino (por dentro y por fuera) sin esperar nada a cambio, amando incondicionalmente y perdonando unos a los otros, caminando en los pasos de nuestro amigo y Salvador, Jesucristo. Amén. Amen.
jca

lunes, 27 de agosto de 2012


La guía de la      Iglesia de Dios

En nuestra búsqueda de las grandes verdades de las Sagradas Escrituras, ninguna de las fuentes de consulta que tengamos puede remplazar la guía de maestros guiados por el Espíritu de Dios.

Un fiel servidor de Dios puede ayudarnos en gran manera a entender correctamente las Escrituras.
Como dijo el apóstol Pablo: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” (Romanos 10:14-15).

Jesucristo dijo claramente: “Edificaré mi iglesia”, y agregó: “Las puertas del Hades [el sepulcro o la muerte] no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18).
Tiempo después ordenó a sus discípulos: “Id, y haced discípulos a todas las naciones. . . enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20).

¿Qué es la Iglesia? La Biblia no la describe como un edificio o una corporación física, sino como gente guiada por el Espíritu de Dios (Romanos 8:14).  El compañerismo con el pueblo de Dios puede ayudarnos en el aprendizaje de las verdades espirituales de las que habló Jesucristo.

Dios nos dice: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21).  Nosotros tenemos que hacer una parte, pero él ha funda- do su Iglesia que es “columna y baluarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15).
También ha puesto maestros fieles en su Iglesia para que enseñen su Palabra sin tergiversaciones.  Consideremos lo que el apóstol Pablo escribió a uno de sus discípulos:

“Por esta razón te dejé en Creta, para que corrigieseis lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como te mandé . . . Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios . . . retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen” (Tito 1:5-9).

Cristo advirtió que habría engañadores que dirían que eran sus representantes:
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.  Por sus frutos los conoceréis. . . Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?   Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mateo 7:15-16, 22-23).

Un ministro de Dios debe enseñar fielmente las leyes y los caminos de Dios.  Como dice la Biblia: “¡A la ley y al testimonio!  Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” (Isaías 8:20).
Pero más importante aún, ¡debe vivir de acuerdo con lo que enseña!

Por lo tanto, siguiendo las claves que Dios nos ha dado en su Palabra, necesitamos escudriñar las Escrituras para ver cómo éstas describen a la Iglesia y a sus ministros.  ¿Cuáles son algunas de las características del pueblo de Dios?  En seguida mencionamos cuatro formas en que la Biblia las describe, pero desde luego no son todas:

• Sumisos a las leyes de Dios: Los miembros de la Iglesia de Dios, los “santos”, se describen como “los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12).
El pueblo de Dios también se describe como la obediente novia de Cristo: “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa [la Iglesia] se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos” (Apocalipsis 19:7-8).

Quienes forman la Iglesia de Dios guardan fielmente los mandamientos de Dios y confían en “la fe de Jesús” para su salvación.

• Permanecen en el amor de Dios: Una de las grandes cualidades de la Iglesia de Dios la señaló Jesucristo en la noche en que fue traicionado: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35).

El apóstol Juan hizo eco a esto al escribir: “Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros,
porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor . . . Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros. A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros”
(1 Juan 4:7-8, 11-12, Versión Popular).

• Una manada pequeña: En la Biblia, la Iglesia de Dios no se describe como una organización grande e influyente. A quienes forman su Iglesia Cristo dijo:
“No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino” (Lucas 12:32). A los cristianos se les describe también como quienes siguen el camino estrecho
y difícil que pocos desean seguir en este presente mundo de perdición (Mateo 7:13-14).

• Rechazan los caminos del mundo: Cristo dijo claramente que sus discípulos “no son del mundo”, como tampoco él era del mundo (Juan 17:14).
De manera franca y abierta, el apóstol Santiago advierte a los cristianos que no cedan ante la influencia nociva de este mundo:

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”
(Santiago 4:4). Como resultado de no seguir los caminos de este mundo —que en realidad es el mundo de Satanás

(2 Corintios 4:4; 1 Juan 5:19)— la Iglesia de Dios finalmente se verá forzada a huir de la persecución de que será objeto antes del retorno de Jesucristo (Apocalipsis 12:13-17).

Estas descripciones deben ayudarnos a entender cómo podemos buscar y encontrar miembros de la Iglesia de Dios.

Que Dios le ayude en su búsqueda por entender las Escrituras, y que por medio de las
claves que él ha dado, pueda usted encontrar a sus fieles y obedientes  seguidores.
jca

HIJOS DE DIOS
Somos Cristianos . Hijos de Dios, No somos ni más ni menos que cristianos. Nuestro norma de creencia y practica es la Biblia Misma. Por tanto, creemos exactamente lo que enseña la Biblia, al grado que la entendamos y usemos bien y correctamente para tener la verdadera Palabra.         ( 2Timoteo 2:15)
2TIMOTEO 3:16       Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia, 17a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
SANTIAGO 1:19 – 25 19Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. 21Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
22Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.                   23Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
Recibir con mansedumbre la Palabra de Dios, para ser un hacedor y ser bienaventurado en lo que hacemos.
Tratamos de practicar esto mismo y le animamos a usted a que haga lo mismo.
El propósito de este sitio web es: facilitar el estudio de la Biblia y animar a todos a conocer mejor lo que Dios ha revelado en Su Palabra y practicarlo en Su vida.
Declaración Personal
La información que pudiéramos incluir sobre títulos académicos, lugares y años de servicio significa muy poco para el verdadero siervo de Dios. Ciertamente son medios que Dios utiliza para forjar la vida de uno y le debemos dar las gracias por las oportunidades que El nos da. Sin embargo, estos datos le comunican muy poco acerca del valor que puedan tener mis escritos para su alma, lo importante es tener la Palabra de Dios tal como fue revelada.
1CORINTIOS 3:5-9 5¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. 6Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.
7Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 8Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 9Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
Si encuentra algo en el material que aquí publicamos que beneficie su espíritu, será porque sea de Dios, no por las credenciales que tenga este servidor.
Algunos querrán saber mi afiliación. Soy cristiano – Hijo de Dios, nada más. Rehuso cualquier otra designación para distinguirme de otros miembros de la familia de Dios, al renacer del espíritu santo de Dios somos hijos de Dios.
Mi meta es ser siervo de Dios – Colaborador  verdadero y fiel – y que la Biblia sea mi única regla de fe y práctica.
Mi deseo es hablar donde la Biblia habla y callarme donde ella se calla.          No estoy sujeto a las creencias, doctrinas o prácticas de ninguna agrupación religiosa y no promuevo ninguna secta religiosa.
Conforme a instrucciones bíblicas, me reúno con otros cristianos para adorar a Dios, edificarnos unos a otros y llevar a cabo las obras que Cristo ha encargado a Su iglesia.
Las fuentes de las cuales he adquirido información, ideas e ilustraciones desde que empecé a escudriñar las Escrituras en 1983 son innumerables y muchas de ellas nunca apuntadas. Ideas sembradas informalmente en la mente por medio de una predicación escuchada, una revista leída, una conversación entablada, o una vida observada se mezclan con las meditaciones de uno mismo de una manera tan completa que ya se hace difícil distinguir entre una y otra fuente. Por tanto, no pretendo que sea completamente original lo que leen aquí sino que sea una presentación sencilla y fiel de la verdad de Dios. Al mismo tiempo acepto la responsabilidad completa por los errores que encuentren y le pido a Dios que me perdone por cada uno de ellos y me limpie, 1Juan 1:9.   Estoy aprendiendo y corrigiendo, lo que algunos no enseñan por conveniencia y llevan a error practico.

JUAN 14:26,27 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. 27La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.



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Hoy Dios te dice:
"Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi pacto de paz, dice el Señor, que de ti se compadece." Isaías 54:10 (Nueva Versión Internacional)

"Porque el Señor tu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados." Deuteronomio 4:31 (NVI)

"Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas." Isaías 43:2 (NVI)

"Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa." Isaías 41:10 (NVI)
Recuerda que "el Dios sempiterno es tu refugio; por siempre te sostiene entre sus brazos. Expulsará de tu presencia al enemigo..." Deuteronomio 33:27 (NVI)

"Por amor a su gran nombre, el Señor no rechazará a su pueblo; de hecho él se ha dignado hacerte a ti Su propio pueblo." 1 Samuel 12:22 (NVI)

Recuerda que Jesús te dejó dicho: "No voy a dejarlos solos; volveré a estar con ustedes." Juan 14:18 (Traducción Lenguaje Actual) y también: "Yo estaré siempre con ustedes, todos los días, hasta el fin del mundo". Mateo 28:20 (TLA)

Mira lo que dice el autor de la carta a los hebreos: "No vivan preocupados por tener más dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho en la Biblia: "Nunca te dejaré abandonado". Hebreos 13:5 (TLA)

Así que te animo a que seas "fuerte y valiente. No temas ni te asustes ante esas naciones, pues el Señor tu Dios siempre te acompañará; nunca te dejará ni te abandonará." Deuteronomio 31:6 (NVI)

Hoy Dios te dice como a Josué: "Nadie podrá derrotarte jamás, porque yo te ayudaré, así como ayudé a Moisés. Nunca te fallaré ni te abandonaré. Pero tú debes ser fuerte y valiente, porque serás tú quien guíe al pueblo de Israel para que reciba el territorio que les prometí a sus antepasados.

Sólo te pido que seas muy fuerte y valiente. Así podrás obedecer siempre todas las leyes que te dio mi servidor Moisés. No desobedezcas ni una sola de ellas, y te irá bien por dondequiera que vayas. Nunca dejes de leer el libro de la Ley; estúdialo de día y de noche, y ponlo en práctica, para que tengas éxito en todo lo que hagas. No te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas." Josué 1:5-9 (TLA)

Que Amor el que nos da Dios, Amarlo a El y a su Palabra, asegura nuestro andar, El es nuestra ayuda para que nos vaya bien.  Gracia Dios en el nombre de Jesucristo.  Amen.