miércoles, 21 de agosto de 2013

TRANSFORMANDO EL ENOJO EN PAZ (I)
¿Quién no se ha sentido humillado y ofendido alguna vez? Todos hemos pasado experiencias de este tipo. ¡Las relaciones humanas pueden ser complicadas! La diferencia está en que unos son capaces de superar estas emociones de forma constructiva y saludable, mientras que otros permanecen toda su vida «humillados y ofendidos». Han transformado la ofensa inicial en resentimiento permanente. Y el resentimiento es como un veneno que poco a poco, aun de manera inconsciente, va intoxicando su mente y su espíritu hasta influir de manera decisiva en sus relaciones personales, su actitud ante la vida y su propia salud.

¿Cómo podemos evitar este proceso de envenenamiento que lleva a la amargura y la autodestrucción de no pocas personas?,
El enojo no siempre es malo
El enfadarse es una respuesta tan natural como, a veces, necesaria. De alguien que no se enfada nunca solemos decir que «no tiene sangre en las venas». Forma parte de las defensas que Dios mismo nos ha dado para afrontar situaciones desagradables o injustas.

De hecho, la capacidad para airarse forma parte de la naturaleza divina. Dios mismo se nos presenta como un Dios de ira ante el pecado y la injusticia. También vemos a Cristo, enojarse en momentos muy concretos de su ministerio y expresar su enfado con mucha energía. De Pablo se nos dice que «su espíritu se enardecía viendo la ciudad (Atenas) entregada a la idolatría» (Hch. 17:16).

En realidad, la ausencia de enojo en determinados momentos puede desagradar a Dios. Hay, por tanto, una ira santa que refleja la imagen de Dios en nosotros y que, lejos de ser pecado, puede reflejar madurez y discernimiento espiritual.

Los límites del enojo: «Airaos, pero no pequéis»         ¿cuándo el enojo es malo? El apóstol Pablo nos da la clave: «airaos, pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo ni deis lugar al diablo»   (Ef. 4:26-27).
«Airaos si hace falta», viene a decir el apóstol; pero hay una condición indispensable para que el enfado no se convierta en pecado: «no se ponga el sol sobre vuestro enojo». El problema no está en airarse, sino en permanecer airado.

Cuando el enojo anida en el corazón de forma permanente deja de ser una reacción natural, para convertirse en una actitud vital. Deja de ser un sentimiento espontáneo y transitorio para convertirse en un estado crónico. Cuando esto sucede, el enojo pasa a resentimiento y, de ahí, con el tiempo, engendra el odio y la amargura como eslabones de una misma cadena.
Son los efectos tóxicos del enojo. Lo que empieza siendo una reacción necesaria y positiva, acaba sumiendo a la persona en una actitud de autodestrucción. Por ello Pablo termina este versículo con la frase «ni deis lugar al diablo».

Apagando el enojo: «Meditad en vuestro corazón y guardad silencio»
El enojo es como un fuego que necesita ser cuidadosamente controlado, de lo contrario puede causar serios problemas. Hemos visto algunos de sus «efectos tóxicos». Ya nos advierte el autor de Proverbios que «aquel que fácilmente se enoja, hará locuras» (Pr. 14:17). Es interesante observar que el texto antes considerado (Ef. 4:26) es una cita del Salmo 4:4: «En vuestro enojo no pequéis; cuando estéis en vuestras camas, meditad en vuestro corazón y guardad silencio» (Traducción literal de la versión inglesa «New International Version»).

El versículo original, por tanto, nos da la primera clave para atemperar el enojo: la meditación y silencio. Estos momentos de quietud interior serán como gotas de agua que refrescan la tierra ardiendo por el fuego. Será entonces cuando oiremos la voz suave del Juez justo preguntándonos como a Jonás: «¿Haces tú bien en enojarte tanto?» (Jon. 4:4), o susurrando a nuestro corazón:   «No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré dice el Señor... No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal» (Ro. 12:19, 21).
Estos «descubrimientos», paso a paso, irán apaciguando la intensidad de nuestra ira y serán el antídoto contra el resentimiento y el odio.

Odiar no es inevitable, es una decisión.
Hay personas especialistas en hacer «confitura de resentimiento»: guardan el enojo en su corazón hasta terminar llenos de amargura y con una visión victimista de la vida piensan que todo y todos van en contra de ellos. ¿Por qué les ocurre esto? Importa destacar que en este proceso de intoxicación juega un papel central la voluntad.

A diferencia del enojo que surge de forma espontánea y es inevitable, el odio y el resentimiento no son inevitables sino que crecen en la medida que se los alimenta. Yo no puedo evitar enojarme, pero sí puedo evitar que este sentimiento se convierta en odio.
Ello es así porque el odio, al igual que el amor, es más que una emoción, es una decisión, nace de la voluntad. Yo puedo rehusar odiar de la misma manera que puedo decidir amar. Ahí es donde empezamos a entender la demanda del Señor Jesús de amar a los enemigos.

Como sentimiento natural, es imposible, pero en tanto que decisión es posible, en especial cuando contiene la capacitación sobrenatural del Espíritu Santo y no depende sólo de nuestro esfuerzo. Esta capacidad para detener el odio y transformarlo en paz interior y en pacificación es una de las características más distintivas de la ética cristiana. Su presencia es revolucionaria y transforma personas, relaciones y hasta comunidades enteras.
Piensa bien y acertarás... piensa mal y te amargarás
La sabiduría popular expresada en forma de refranes suele no equivocarse. Pero en el caso del aforismo «piensa mal y acertarás» yerra por partida doble.
Desde el punto de vista psicológico es un grave error porque ser un malpensado siempre lleva a una visión paranoide del mundo. Hasta tal punto es un veneno emocional que más bien deberíamos decir «piensa mal y te amargarás».
Todos los expertos en salud mental están de acuerdo en este principio: uno no puede pasarse la vida desconfiando de los demás sin que ello le pase una factura muy alta en su salud física y emocional.

Y esta actitud, que es perjudicial emocionalmente, también lo es desde el punto de vista espiritual. De hecho, puede llegar a ser un pecado por cuanto la amargura apaga el Espíritu Santo. El lema del creyente debe ser «piensa el bien y tendrás paz». Ello nos lleva a preguntarnos: ¿cómo se consigue esto?
Plantando las semillas adecuadas: «todo lo puro, todo lo amable... en esto pensad»

En la mente humana los sentimientos están en gran parte determinados por los pensamientos. La forma de pensar es lo que nos hace sentir bien o mal, amar u odiar, resentidos o en paz. En este sentido, podríamos comparar la personalidad -el corazón- a un jardín en el que estamos constantemente plantando semillas, los pensamientos. Las semillas que yo siembre van a determinar qué plantas crecen. 
Si es un pensamiento de ánimo, me hará sentir bien, si es un pensamiento de hostilidad producirá resentimiento, etc.
Aun sin darnos cuenta, estamos todo el tiempo enviándole al cerebro mensajes que influirán mucho en nuestro estado de ánimo, en nuestras reacciones e incluso en nuestra salud.
En la Biblia encontramos numerosos pasajes que aluden a esta realidad.
En Filipenses 4 tenemos una formidable «vacuna» para evitar el odio y el resentimiento y transformarlo en paz. Es una perla inestimable que debería adornar todas nuestras relaciones.
Aprehender y practicar el mensaje contenido en este memorable pasaje es una ayuda inestimable cuando nos sentimos humillados y ofendidos:
«Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad» (Fil. 4:8).
¡Cuánta tendencia tenemos los humanos a invertir esta exhortación! Si hay algo negativo, algún defecto, alguna ofensa, algún motivo de queja, algún agravio en esto pensamos y nos obsesionamos! Y así, al cultivar estos pensamientos negativos, vamos creando el caldo de cultivo idóneo para que crezcan el odio y el resentimiento.

¡Cómo cambiarían nuestras actitudes y relaciones si aplicáramos este versículo a aquellas personas que nos han ofendido! Si en vez de pensar «cuánto mal me ha hecho» logro decirme «¿qué hay de bueno en él/ella,? ¿qué puedo encontrar de noble y de justo en esta persona?», poco a poco crecerán en el jardín de mi mente las plantas que llevan al sosiego y la paz.
Es importante observar cómo las ocho cualidades de la lista tienen una clara connotación moral. Afectan no sólo mis sentimientos y emociones, sino también mi conducta. 
El beneficio no es sólo psicológico para mí -relax mental, un efecto ansiolítico-, sino ético, afectará también a los demás. En la medida que yo cultive -«pensar en»- esta lista de virtudes, ello influirá no sólo sobre mi mente, sino también en mis reacciones y en mis relaciones.

El verbo «pensar» en el texto (logizomai) no significa tanto tener en mente o recordar, sino sobre todo «reflexionar, ponderar, sopesar el justo valor de algo para aplicarlo a la vida».

Paz para mí y en paz con los demás: «Una paz que sobrepasa todo entendimiento»
Cuando mi mente se ocupa en pensar el bien -lo bueno- ello tiene unas consecuencias en la vida diaria que se resumen en una sola: la paz. No es por casualidad que, como majestuosa puerta de entrada a todo el pasaje sobre el contentamiento, aparece esta áurea afirmación: «Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones en Cristo Jesús» (Fil. 4:7).
No se trata sólo de una paz subjetiva -«me hace sentir bien a mí»- sino también objetiva -se proyecta a mis relaciones con los demás                                                     El apóstol Pablo destaca tres observaciones sobre esta paz:
Su fuente es Dios mismo. No emana de ningún recurso humano, sino de la relación personal con Él a través de Cristo. Hay una relación inseparable entre la paz de Dios y el Dios de paz.
  • Sus efectos beneficiosos alcanzan a toda la personalidad. No sólo la mente, sino también el corazón (implicando las emociones y la voluntad) son guardados por esta paz.
  • Su resultado cardinal es que nos mantiene «guardados» -cobijados- en Cristo Jesús. El verbo usado aquí es un término militar que se aplicaba a los soldados que hacían guardia para proteger -«guardar»- una determinada plaza.
  • La paz de Dios no es tanto un sentimiento como una posición existencial. Pablo mismo describió esta posición con palabras muy hermosas:
  • «Quién nos separará del amor de Cristo? ... Porque estoy seguro de que ninguna cosa creada podrá separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (Ro. 8:35, 38-39).
Pensar el bien -centrarse en lo bueno- y rehusar odiar es el primer gran antídoto contra el resentimiento. Es el primer paso para transformar el enojo por la ofensa en paz.    

 jca

jueves, 8 de agosto de 2013

NO PONGAS TUS ESPERANZAS EN LAS SITUACIONES, SI EN DIOS

 «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma» 3 Juan 2.

Esa Escritura no dice, «yo oro para que tú seas prosperado conforme prospera la economía o conforme tu jefe decida ascenderte de puesto»; sino que dice «oro para que seas prosperado, así como prospera tu alma».
Es ahí donde la mayoría de los creyentes se equivocan en cuanto a la prosperidad económica. Se concentran en las situaciones externas, pensando que es ahí donde están sus esperanzas. Pero Dios no trabaja de afuera hacia dentro, sino de adentro hacia afuera.

Él lo bendecirá a usted materialmente conforme su alma prospere en su Palabra.

Esta es la prosperidad del alma del creyente. Cuando nuestra alma es ocupada y dirigida por el Espíritu de Dios mediante nuestro espíritu, de tal modo que dirige y pone nuestro cuerpo a disposición de Dios, entonces nuestra alma prospera.

Luego, cuando las semillas de la prosperidad hayan sido sembradas en su mente, en su voluntad y en su corazón, y cuando usted deje que esas semillas broten, entonces producirán una gran cosecha material no importa cuán malas estén las condiciones alrededor de usted.

Lea la historia de José en Génesis, desde el capítulo 37 hasta el 41. Cuando José fue vendido como esclavo a los egipcios, no tenía ni un centavo y ni siquiera tenía libertad. Sin embargo, justo en medio de su cautiverio, Dios le dio a José tal sabiduría y capacidad que éste pudo hacer que su amo, Potifar, se hiciera rico. Como resultado de esa acción, Potifar puso a José a cargo de todas sus posesiones. Luego, la esposa de Potifar se enojó con José y él terminó en prisión.

Vaya futuro para José en la cárcel. No hay mucha oportunidad para progresar en la prisión, ¿cierto? Pero Dios le dio a José entendimiento como nunca otro hombre lo tuvo en Egipto. Dios le dio tanta sabiduría que José llegó a ser parte del personal de Faraón: no como esclavo sino como el hombre más honrado en todo el país, después de Faraón. José pasó de la cárcel a ser primer ministro; viajaba en carruaje y la gente, literalmente, se inclinaba ante él. Durante el tiempo de hambruna que hubo en todo el mundo, José estuvo a cargo de todos los alimentos. ¡Eso sí es prosperidad!

¿Cómo Dios llevó a cabo eso? Lo hizo prosperando el alma de José.
No importa cuán miserable llegó a ser la situación de José, no importa cuán difícil era de resolver sus problemas, Dios pudo revelar los secretos espirituales que le abrirían a José la puerta al éxito.

Eso es lo que hace que el método de Dios para prosperar sea tan emocionante; en cualquier parte da resultado.

Él pudo revelarles los secretos del éxito para su situación en particular porque ellos creyeron en la Palabra de Dios y estuvieron dispuestos a escuchar su voz.

Deuteronomio 29:29 dice lo siguiente: «Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley».
¡Las cosas secretas! ¿Cuántas veces se ha quebrado la cabeza tratando de resolver un problema? Usted sabía que había una respuesta pero no se imaginaba cuál era. En otras palabras, la respuesta era un secreto, un secreto que solo Dios conocía y que no le competía a usted.

Pero si usted hubiera ido a la Palabra y de veras la hubiera escudriñado en oración y en meditación, hubiera recibido revelación en cuanto a ese secreto. Dios le habría mostrado cual era la solución precisa para ese problema.
Esa es la razón por la cual Dios le ha dado el Espíritu Santo. 

¿Tiene usted alguna idea de cuán increíble recurso es Él? La mayoría de los creyentes no tienen idea de eso; van a la iglesia y dicen: «Oh sí, amén hermano, gracias a Dios por el Espíritu Santo, alabado sea Dios, aleluya». Luego se van a sus hogares y se olvidan del Espíritu Santo. No es que ellos no sean sinceros los domingos, sí lo son, de veras aprecian lo poquito que entienden acerca del Espíritu Santo.

Pero no han aprendido a aprovechar la sabiduría y el poder ilimitados que Él pone a disposición de ellos en sus vidas diarias. Jesús dijo:

«Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir» (Juan 16:13).

Si usted es empresario, ese versículo significa que el Espíritu Santo le mostrará cómo aumentar sus ganancias y reducir sus gastos. Si usted es madre, ese versículo significa que el Espíritu Santo le mostrará cómo manejar las discusiones entre sus hijos. Si usted es estudiante, ese versículo significa que el Espíritu Santo le mostrará cómo sobresalir en sus estudios.

Hay muchísima gente por ahí retorciéndose las manos y preocupada: «Dios nunca me podrá prosperar —dicen—. Gano un sueldo muy bajo, y la compañía en la que trabajo está perdiendo dinero, así que sé que no me van a dar un aumento, ¿Cómo es que Dios me va a prosperar?» 
Tal vez Él le de una idea que haga que las pérdidas de la compañía se vuelvan en ganancias. Quizá Él le dé una idea de un producto nuevo y usted podrá fundar su propia compañía. Es posible que Dios le haya dado idea tras idea que podrían hacerlo rico si usted tuviera suficiente discernimiento espiritual para asimilarlas.

Sin embargo, usted ni siquiera sabía que existían esas ideas porque no ha prestado atención a las cosas de Dios. No ha estado buscando las revelaciones de las «cosas secretas». Posiblemente usted ha estado muy ocupado viendo la televisión y prestando atención a los anuncios sobre cuál pasta dental debería comprar o a los comentarios sobre la economía.

Óigame bien, el Espíritu Santo no podrá hacerle entender nada mientras usted esté tendido viendo la televisión. Él es un caballero, no va quitarle el control remoto de su mano y decirle: «Óyeme, terco. Tengo algunas cosas importantes que decirte». No, Él va a estar callado, esperando hasta que usted apague toda esa basura que está ocupando su mente y se concentre en Él.
Justo aquí es donde la mayoría de los creyentes se equivocan. Están tan ocupados con cosas de la vida, incluso tan ocupados en las actividades de la iglesia y de las organizaciones religiosas que no tienen tiempo para el Señor; nunca se toman el tiempo para estar en comunión con Él.

Hay creyentes a los cuales Dios ha querido poner en altos puestos políticos. Él les habría mostrado como resolver algunos de los problemas de sus naciones, pero Él no ha podido lograr que ellos le presten atención. Entonces Dios los deja donde están, que sigan dando vueltas en un trabajo sin futuro. Hay otros a los cuales Dios hubiera ascendido hasta llegar a ser gerentes de grandes corporaciones, pero ellos estuvieron tan ocupados en sus propias e insignificantes metas que no se molestaron en averiguar cuáles eran las metas de Él.

No desaproveche los planes de prosperidad que Dios tiene para usted. Pase tiempo con Él, préstele atención y aprenda a reconocer su voz. 
No bastará con unos cuantos versículos bíblicos y con unos cinco minutos de oración para tener acceso a las revelaciones que el Espíritu Santo tiene para usted; es necesario que tome esto muy en serio.

Si usted cree que no tiene tiempo para hacerlo, piénselo otra vez. ¿Cuántas horas al día pasa en frente del televisor? ¿Cuántas horas a la semana pasa leyendo los periódicos? ¿Cuántas horas pasa leyendo novelas y viendo revistas? ¿Cuánto tiempo pasa pensando en sus problemas?

Reemplace esas cosas por la Palabra de Dios; use ese tiempo para meditar en las Escrituras. Ore y diga: «Espíritu Santo, necesito saber qué hacer en relación a esta situación en la que estoy involucrado». Luego, ponga atención, Él comenzará a darle la sabiduría de Dios con respecto a sus finanzas (o cualquier otro aspecto de su vida). ¿De veras lo hará? ¡Sin duda alguna!

Santiago 1:5-6 dice: «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Aquí la sabiduría se relaciona directamente con Dios, como en Pr 1:7.
La sabiduría no sólo incluye el conocimiento que viene de Dios, sino también la habilidad de ponerla en práctica (Pr 1:2–4; 2:10–15; 4:5–9; 9:10–12).

Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra».
pida con fe. Significa pedir de acuerdo con la voluntad de Dios, con plena confianza de que Dios es soberano (1 Jn 5:14–15).   sin dudar. Es decir, el que vacila en la práctica de su fe, que está lleno de indecisión.

No obstante, permítame advertirle una vez más. No se trata de leer unos cuantos versículos cada día y esperar ser prosperado. Sino que estamos hablando de escudriñar la Palabra y meterse en ella hasta que el Espíritu Santo empiece a hablarle y hasta que usted desarrolle una fe inconmovible.
Eso no es algo que sucede de la noche a la mañana. 
Como agricultor espiritual, usted debe sembrar, deshierbar y regar la Palabra en su corazón. Va a tomar tiempo y esfuerzo, pero créame, la cosecha bien valdrá la pena.

NAHUN 1:7 Bueno es el SEÑOR; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían. 

Gracias Dios, Padre de nuestro señor Jesucristo, por lo que nos das: la paz, por tu protección del corazón, por tu ayuda para ayudar a otros, por tu cuidado, por hacer que todas las cosas nos ayuden a bien, conforme a tu propósito, a tu llamamiento, nos alegramos y regocijamos en tu amor, gracias por conocer nuestras angustias, por darnos vida, paz, por no abandonarnos, por tu calma, por levantarnos de tu mano, y por no desanimarnos, porque eres un Dios bueno, nuestro refugio y protección, levantamos los ojos a ti Padre amado de donde viene nuestra salvación y prosperidad.  Amen.


viernes, 26 de julio de 2013

VERGÜENZA O  PODER DE DIOS
Hay muchos temas donde la Iglesia puede verse en falta con el cometido a la cual Dios le ha mandado pero el lugar donde más nos debería dar vergüenza es en la falta de líderes Cristocéntricos. O sea el número de líderes de la Iglesia que no reflejan a Cristo en su vida ni en su ministerio.

Sea cual sea la causa, la verdad es que las mismas 3 tentaciones que Satanás puso delante de Cristo son las mismas que él sigue poniendo delante de cada líder de la Iglesia:
1. Enriquecimiento personal, (Mateo 4:4 “Ordena a estas piedras a que se convierte en pan.”) 2. Estatus personal, (Mateo 4:6 “si eres el Hijo de Dios”.) 3. Poder personal (Mateo 4: 9 “todo esto te daré si te postras y me adoras.”)

Cristo hubiera podido cumplir con creces todo lo que el diablo le estaba pidiendo pero hubiera actuado fuera de la voluntad de Dios y le hubiera llevado a un camino y propósito ajenos a los de la cruz. Su camino era otro y su misión más completa. Cristo tenía que resistir estas mismas tentaciones no solo esta vez pero también a lo largo de su ministerio.
No dejó de infundir en sus discípulos la importancia de buscar primeramente el Reino de Dios y no la propia. Cristo sabía que él mismo no podía hacer su propia voluntad y luego añadir a Dios a sus planes.  
  
 Sus planes tenían que ser los de Dios el Padre para él.
“No sea lo que yo quiero sino lo que quieres, tú, Padre” (Mateo 26:39)

La falta de líderes Cristocéntricos no es porque los líderes se han propuesto ser carnales. (Con esto no quiero decir que no hay buenos líderes Cristocéntricos.) Pero sabemos que “El corazón es engañoso sobre todas las cosas” y aunque el líder no lo buscaba, la falta de economía en la iglesia, la falta de estatus en el “pequeño pueblo muy feliz” , o bien la falta de poder ejercer los grandes milagros o ministerios de los grandes “apóstoles” de nuestros tiempos pone delante de todo líder en versión moderna las mismas 3 tentaciones.

Lamentamos que el “viva yo” sigue muy dentro del carácter y es muy difícil crucificar esta parte de uno mismo. Dios conoce esta actitud y nos ha dado el cuerpo para ayudarnos.
YA NO VIVO YO MAS VIVE CRISTO EN MI
GALATAS 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.     Creer que Cristo vive en mi.   De gracias por sus bendiciones. Viva por Cristo que el gobierne su vida.

  Podríamos ser transparentes con nuestras vidas sabiendo que la otra persona vela por nuestro bien. La vida Cristocéntrica es una vida en conjunto con el Cuerpo de Cristo.
Si el líder Cristiano no ha logrado importancia  en la sociedad, es posible que sí lo ha encontrado dentro del mundo Evangélico. Con el tiempo estos grupos llegan a estar bien organizados y todos conocen su lugar en la “genealogía evangélica” o si no, por lo menos su lugar en el “organigrama” de la Iglesia    (El “Quien es Quien” de los Evangélicos,o grupos)              Sin saber donde se ha metido el líder despierta un día y se da cuenta lo importante que es su posición para él y su identidad.

Cristo ya no está en el Centro sino que el prestigio del líder ha tomado posesión del Centro.    
El nuevo creyente pronto aprende en sus primeros pasos en el discipulado que una cosa es lo que la Biblia dice de cómo se debe de llevar una iglesia y como comportarse como discípulo y otra es la realidad de cómo funciona “la iglesia” y su liderazgo.
 El nuevo discípulo con ganas de comerse al mundo para Cristo recibe sus primeras clases de discipulado en el contexto del líder quien le guió al Señor. Lamentablemente todos conocemos casos donde este contexto desentona con una vida Cristocéntrica y el resultado es que termina siendo que el nuevo discípulo se encuentra que tiene que hacer dos conversiones. Uno, convertirse a Cristo y la segunda convertirse a la vida real de la iglesia.

Hace pocos días un hermano me preguntó “¿Por qué es que cada Iglesia que hemos visto aquí pertenece a un líder? Si él lo ve bien entramos, si él lo ve mal no entramos. Yo pensé que la Iglesia es de Cristo.”
En otra Iglesia en otra ocasión un hermano me dijo. “El líder de la iglesia pide mi dimisión del ministerio porque si no lo hago el va a perder sus fondos y eso no piensa hacerlo.”En otro lugar otro líder me dijo. “¿Quién se cree que son estos? Yo me lo he ganado y he dejado la piel por este ministerio. Ahora para que me venga otro para decirme lo que tengo que hacer y cómo hacerlo.”

Para mí ya no es cuestión de vergüenza sino de tristeza profunda porque sé que estas actitudes no han venido porque lo han querido sino porque han sido engañados en su corazón por el diablo con las mismas tentaciones de siempre.
El pueblo de Dios sufre por la falta de líderes Cristocéntricos. Los ministerios, los cargos, los dones y el llamado son de Dios y son para Dios y nunca nos pertenecen. Hemos de sostenerlos con la mano abierta para que otros puedan correr con el testigo que nos ha tocado llevar por un tiempo.  “No mi voluntad pero la tuya Señor”.

La falta de líderes Cristocéntricos afecta a toda la Iglesia. Tenemos iglesias débiles porque tenemos familias débiles, tenemos familias débiles porque tenemos hombres débiles. Tenemos hombres débiles porque no han sido entrenados o discipulados para ser hombres Cristocéntricos.

No han sido entrenados para ser hombres Cristocéntricos porque nuestra forma de formar líderes es más bien información académica y no formación del carácter Cristiano a la luz de la Biblia.
Regañamos desde el púlpito y no moldeamos vidas Cristocéntricas en las casas. Información académica aunque sea de la Biblia no es suficiente para responder al diablo cuando viene con sus tentaciones.

 Cristo usó la palabra de Dios para combatir al diablo pero era su cercanía al Padre que le dio esa fuerza de carácter y voluntad para usar la espada de doble filo. El había estado 40 días en ayunas y comunión con Dios el Padre justo antes de esta tentación.
El diablo no le pudo engañar.  Col 1. Dice que “Cristo es la imagen visible de Dios”. Y más adelante en la misma Epístola Pablo nos da a entender el “misterio” que la Iglesia es la manifestación de Cristo.
El vivir una vida Cristocéntrica es manifestar a Cristo en cada área de nuestras vidas como lo haría Cristo.    
 La “misión de Dios ” es que todo hombre y nación llegue a conocerle a El y alabarle a El. Solo será posible si los lideres reflejan en si y reproducen en sus discípulos una vida que gira alrededor de Cristo.
El discipulado es el proceso de formar a otra persona para que sepa cómo tomar las decisiones de la vida para mantener a Cristo en el centro de su familia, trabajo, responsabilidad civil, esposa, finazas, vida personal cuando nadie les ve, cuerpo físico, razón de vivir, etc.

Conozco una joven promesa que deseaba con todo el corazón servir al Señor y se apuntó a un Seminario. Con el tiempo los trabajos meramente académicos aunque relacionados con la Biblia le “secaron los huesos” y marchitaron su visión.
Hoy aún está buscando su lugar y su dignidad como creyente. ¿No hubiera sido mucho mejor que él primeramente hubiese recibido una formación Bíblica e Espiritual con otro hombre Cristocéntrico quien le hubiera enseñado como orar, como escuchar a Dios, como mantenerse limpio delante de Dios, discernir su lugar en la misión de Dios  y como relacionarse con el Cuerpo de Dios como uno más?

Gracias a Dios que nadie tiene que ni tirar una piedra a otro en falta, ni recibir una piedra de nadie. Yo por lo menos no me encuentro en ningún lugar para tirar la primera piedra. Lo que sí podemos es unirnos para la edificación de la Iglesia y el cumplimiento de la Misión de Dios.

A) Anhelamos ver grandemente intensificados los esfuerzos en el discipulado, mediante trabajos de enseñanza a largo plazo para la educación de los nuevos creyentes, a fin de que aquellos a los que Dios llama y da a la Iglesia como líderes estén cualificados de acuerdo con el criterio bíblico de madurez y servicio.
B) Renovamos nuestro compromiso de orar por nuestros líderes. Deseamos que Dios multiplique, proteja y anime a los líderes que son bíblicamente fieles y obedientes. Oramos para que Dios reprenda, retire o lleve a arrepentimiento a los líderes que deshonran su nombre y desacreditan el evangelio. Y también oramos para que Dios levante una nueva generación de siervos-líderes discipulados cuya pasión sea, por encima de todo, conocer a Cristo y ser como El.
C) Aquellos de nosotros que estemos en un liderazgo cristiano necesitamos reconocer nuestra vulnerabilidad y aceptar el don de la responsabilidad dentro del cuerpo de Cristo.

ESTO ES LO IMPORTANTE LIDERES:     LA CRUZ PODER DE DIOS
1CORINTIOS 1:17,18  1Co 1:17  Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.
Cristo, poder y sabiduría de Dios
 1Co 1:18  Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
Unica fuente de poder sobrenatural. La cruz poder de Dios, se refiere a la obra que Jesucristo hizo en la Cruz, si se predica la cruz se tiene que manifestar el poder de Dios

1CORINTIOS 2:1-4 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 1Co 2:2  Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 1Co 2:3  Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;(A)  1Co 2:4  y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,
La base es lo que Jesucristo hizo, eso trajo provisión total en todas las áreas, la cruz es la base con la que Cristo administro una derrota total y permanente a satanás.
Cuando hay ACUSACION;  Legalismo y carnalidad, o brujería. Es porque se perdió de vista lo que Cristo hizo y dejamos de predicarlo, entonces viene un sustituto que oscurece para que no me de cuenta para que no vea que soy libre, es un anticristo.

ANTI: en contra, o en lugar de, toma el legalismo no puede venir de frente trae un sustituto. Cristo en la cruz es poder, poder para sanar liberar derrotar toda opresión sustituye eso, reemplaza, reemplaza la predicación vocacional, hablamos y no mencionamos a Cristo, son anticristo, sustituyen reemplazan el poder de Dios.
Otro sustituto es el entretenimiento no es que sea malo, sino que no tiene el poder de Dios, entretiene a la gente con actividades, no esta mal sino que el tema es que no reemplace el poder de Dios.   Predicar a Cristo y a este crucificado que derroto a satanas.

Los profetas, apóstoles, traen el poder de Dios, no conferencionistas con motivos carnales, sin la cruz es un culto mas es una secta, saque la cruz y a Cristo y es una secta.

Esto va mas alla de lo común es sobrenatural, hay unos que rechazan todo lo sobrenatural, Hel, maravillas, etc.   Otros lo creen predican en teoría, son los religiosos los fariseos, no lo viven es un concepto teológico, se vuelven religiosos no trae a Dios te hablan del pasado y el futuro no del ahora, donde esta la necesidad, hay que traer el reino de Dios y el poder de Dios.  Traer el reino de Dios  ahora.    
Como sabes si estas caminando con el poder de Dios que es sobrenatural, si no estas estancado y estas creciendo, lo sobrenatural establece el ritmo el orden y el fluir de Dios en nuestra vida. Orden produce vida, sino es interrumpida.
Cristo vino a manifestar a Dios, lo sobrenatural. La fe es la entrada legal a lo sobrenatural a lo invencible. En hechos todo capitulo hay un evento sobrenatural.
DEVOCION POR DIOS:    JUAN 21:   DEVOCION: FUERZA QUE SOSTIENE, SI NO ES RELIGION

DEVOCIÓN: Prontitud con la que se esta dispuesto a dar culto a Dios y hacer su voluntad. Rápido para honrar a Dios. Practica piadosa no obligatoria, ni movida por compromiso, ni manipulación.   Nace de tu corazón. Hay que practicar cosas que alimenten tu devoción, es practica diaria.

PIEDAD: Virtud que inspira por el amor a Dios tierno, devoción hacia las cosas santas y por amor al prójimo, actos de compasión y amor.  Virtud que se alimenta en el corazón que te ayuda por amor a Dios a tener un afecto apego y cuidado y amor por las cosas de Dios y en cuanto a los seres humanos un amor una compasión hacia los demás, si no hay devoción uno quiere volver adonde estaba antes.
JUAN 21:1,2,3,    Jua 21:3  Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.      (A)NO PESCARON NADA  4,5,     4  Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús.  Jua 21:5  Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.    
NO BUSQUES NADA FUERA DE EL, EL TE DA TODO.

JUAN 21:6-14, El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.(B) Jua 21:7  Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. Jua 21:8  Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos. Jua 21:9  Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.  Jua 21:10  Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar.  Jua 21:11  Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió.  Jua 21:12  Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. Jua 21:13  Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado.  Jua 21:14  Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.            
Esta vez obedecieron la red no se rompió, en el Obedecer hay bendiciones.

Un amigo te cocina, te sirve, no le reprocha. Dios te llama a la mesa de comunión para que tu devoción sea otra vez.

En el pasado no hay nada que buscar Pedro perdió la devoción por Jesucristo, de servirlo de amarlo, le faltaba la prontitud por Dios. Jesucristo le dice vuelve a ser mi amigo Pedro te lo estoy ofreciendo otra vez, yo quiero tener comunión contigo
JUAN 21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos.  
Lo lleva a una nueva relación con Dios. La pregunta de amar es ágape, y Pedro responde phileo, con el afecto personal que se tiene por un amigo, en ágape hay interés de espíritu devoción, el dice te amo como un amigo.

Hoy hay esperanza para los que quieren amar a Dios.  Las actividades no son suficientes para esto, sino tener comunión con el Padre y con el señor Jesucristo.   
JEREMIAS 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Con este tipo de pensamiento nos anima a acercarnos confiadamente al trono de la Gracia y no tomarla en vano. Todo es por gracia de Dios.

Jca.

miércoles, 17 de julio de 2013

NO PERMITAS QUE EL FUEGO SE APAGUE
2Ti. 1.5. trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.
2Ti.1.6.      Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
2Ti.1.7.      Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

El fuego al que se refiere aquí es el don de Dios en Timoteo que le fue regalado por medio de la imposición de manos de Pablo al momento de ser ordenado como Ministro de Jesucristo.
Lo que Pablo le estaba aconsejando es que .. de ninguna manera desmayara” o se enfriara en su servicio como Ministro.
Es muy clara la voluntad de Dios en que permanezcamos como esa llama sirviendo sin desanimarnos, al punto que esa llama se apague.
Dios nos quiere animados sirviendo con actividad y dinamismo todos los días en su obra.
(…) el justo vivirá por su fe”. Habacuc 2:4 (NVI)

Hay algunas cosas que podemos hacer para estimular la fe, creencia, auto-motivarnos y no caer en el desánimo.
 Activa tu memoria: Trae a tu mente cuando Dios te respondió aquello que tanto deseabas, que creías difícil y ¡¡que luego llego!!.      El mismo Dios que te libró en el pasado ¡¡es el mismo que lo hará ahora mismo!! La memoria puede inducirnos a orar, a meditar y a fortalecer la fe de una forma irrefrenable.

“Moisés le dijo al pueblo:    «Acuérdense de este día en que salen de Egipto, país donde han sido esclavos y de donde el Señor los saca desplegando su poder”. Éxodo 13:3

Toma con pasión la palabra de Dios: Las historias bíblicas son cosas que han sucedido también para nuestro ejemplo, no solo enseñan, sino que relatan situaciones similares a las que podemos vivir hoy día.
Música inspiradora: La música tiene un poder fuertísimo en nuestro ánimo y espíritu. La música es una expresión anímica o espiritual, es lo que manifiestan los corazones.
Personas que te desafían A lo largo de tu vida habrás conocido a ciertas personas que te desafiaron a más, ya sea de forma personal o por medio de biografías estas personas te inspiran. Recuerda a esas personajes ejemplares, vencedores, dignos de imitar.
Lugares motivadores: Seguro que tú tienes lugares en los que desearías estar o vivir, paisajes o ambientes que te estimulan. Toma un tiempo para ir a estos lugares y meditar la Palabra de Dios.
“En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará”. Salmos 23:2
Libros especiales Los libros son una fuente incuestionable de inspiración y fortaleza, la lectura es el método que uso Dios por excelencia para propagar su palabra hasta este día, la palabra escrita pudo trascender tiempo y espacio en todo el mundo para llevar la luz que cambia vidas

Amistad con Dios  Creo que tomar a Dios como un amigo es lo máximo, porque ya no solo somos sus siervos para el trabajo de su obra o sus hijos nacidos de él, sino que damos un paso más, un paso para los que se atreven a introducirse en el corazón de Dios, a los que animan a tener amistad con su creador. ¡Esto es glorioso!
No creas que debes ser siempre ser solemne y formal para relacionarte con Dios, en todo momento, en cualquier lugar y para toda ocasión puedes abrir tu corazón a Dios para compartir algo con él. Te desafío en este día a que busques una amistad con Dios. El siempre estará para escucharte y atenderte. Dios debe ser nuestro mejor amigo. 
Pienso que tener un amigo así para compartir es un inmenso motivo para estar inspirado.
Mateo 6:6 En los tiempos bíblicos donde se establecía una batalla, una lucha, la recompensa se llamaba botín. El ganador tenía derecho de recoger el botín, el cual podía consistir en oro, riquezas, tierras o esclavos.
Para poder tener una recompensa hay que pasar primero por una batalla, un desafío y ganar, entonces la comunión tiene recompensa.

La Biblia nos cuenta que Jesús al irse de esta tierra, dijo que iba a enviar a uno como Él, el llamado paracletos (al Espíritu Santo). Jesús subió a los cielos sabiendo que volvería a buscar a su pueblo, pero mientras tanto dejó al paracletos, para que cada vez que clames a Él, cada vez que lo busque de una manera especial, se haga real en tu habitación.
Es importante que entendamos que el Espíritu Santo no es una persona física, sino espiritual
Mateo 6:6 dice: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”.
Esto quiere decir que hay recompensa a la comunión.

En el libro de Malaquías 1:10a. (Leer) el profeta está diciendo: “Yo prendí el fuego en el altar, pero las puertas del templo están abiertas y el frío gélido del mundo, el viento del mundo está comenzando a soplar y el altar que yo encendí se está apagando.
Esto nos lleva a reflexionar sobre los vientos, Jesús se tuvo que enfrentar a una tormenta y reprendió los vientos. El Señor nos dice: “Cierra la puerta porque hay correntada y se está apagando el fuego”. Los vientos tipifican: a las modas, las tendencias y las tentaciones que vienen a apagar lo que Dios encendió. Él está llamando a su iglesia, a cada uno de nosotros para decirnos:
“En estos días el viento está soplando más que nunca sobre este mundo, la frialdad, la apostasía y la rebeldía se han instalado.
Una forma tibia e irreverente delante de Dios se ha instalado y sabemos según la Biblia que todo esto irá de mal en peor. Pero mientras esto suceda en el mundo, en la iglesia se deben cerrar las puertas y se debe cuidar el fuego.
Esto es para nuestro corazón y también para la iglesia; no debemos permitir que las corrientes de este mundo ingresen a la iglesia diciendo: “Bueno, si en el mundo se hace, ¿porque no acá?”. Entonces sucede como dice la Biblia, que comenzamos a llamar bueno a lo malo y malo a lo bueno.

No permitamos que los vientos apaguen el fuego. No hay nada más frustrante que haber recibido algo de Dios, una fuerte pasión por su presencia y haberlo perdido, dejando que el viento frío del mundo entre a nuestro corazón.
Cierra la puerta.    En el libro de Nehemías capitulo uno, nos habla del pueblo que salió cautivo de Jerusalén. Nehemías 1:3(Leer).

Las puertas en la Biblia nos indican acerca de la autoridad y de la influencia. Los sabios, los profetas, las personas de autoridad, aquellas personas que tenían algo para hacer o para decir se sentaban a las puertas.
Las puertas cerradas establecían un marco de protección para las naciones. Cuando vinieron los enemigos de Israel a atacarlos, lo primero que hicieron fue derribar los muros y quemar las puertas y cuando esto aconteció, entraron y tomaron cautivos al pueblo de Dios. Pero hay una gran noticia: “Jesús reconstruye puertas”, esta palabra es para que nuestra vida espiritual sea reconstruida y para comenzar a vivir en victoria.

Mateo 6:6 nos dice que debemos cerrar la puerta cuando oremos. Este es el tiempo donde nosotros tenemos que definirnos y pararnos firmes diciendo: “Este es el año donde voy a tomar la victoria, donde voy a vivir una nueva realidad espiritual, donde voy a tomar lo que he estado esperando por años”.
¿Cuál es el secreto, o la clave para que esto ocurra?
Cuando el Señor habla de cerrar la puerta está haciendo referencia a la privacidad, lo cual significa que no hay nada más importante que Él y que debe ser el centro de atención.

El Señor está queriendo decir que al cerrar la puerta debemos establecer un marco donde lo que voy a hablar con él, no debe compartirse con los pensamientos y la preocupaciones ya que lo único que provocan es distracción que me impide llegar a una buena comunión con el Señor.

Debemos aprender que al cerrar la puerta, estamos entrando en un tiempo exclusivo con Dios, dejando de lado todo tipo de distracción.
También la Biblia dice que debemos orar en nuestro cuarto. No dice que lo hagamos en la cocina, o mirando televisión, mientras caminamos, en el subte, donde podemos distraernos, sino que nos dice que cuando oremos en nuestro cuarto, Él se manifestará y nos recompensará en público. Dios quiere un lugar exclusivo para estar con Él.

Cuando el Señor hace referencia al cuarto, en realidad está hablando de intimidad, donde somos nosotros mismos, donde nos sinceramos, donde somos transparentes y auténticos, donde no mostramos una imagen, una apariencia, donde no tenemos un prestigio o un nombre que cuidar, donde somos simplemente una persona necesitada, hambrienta y desesperada por Dios.

Es en ese cuarto donde vas a tener acceso exclusivo hacia Dios. Él y tu persona se unirán en un encuentro espiritual que cambiará y renovará tu vida para siempre.
El Lugar secreto.   Cuando el Señor dice en su palabra: “Ora a tu Padre que está en lo secreto”
Aquí podemos encontrar otra clave importante. Cuando el Señor dice en su palabra “Buscad y me hallareis, llamad y se os abrirá”

Cuando habla del secreto, pereciera que el Padre nos deja ver en su palabra que Él tiene como un lugar exclusivo, un escondite que para el mundo está cerrado pero para sus hijos está abierto.                    
Quiero animarte a frecuentar ese escondite, como lo hizo Moisés cuando le dijo: “Señor si tu gloria, si tu presencia que yo frecuento cada día no ha de ir conmigo, entonces no me saques de aquí”
David dijo: “El que habita al abrigo del altísimo, morará bajo la sombra del omnipotente”,      ese es el lugar secreto, el abrigo del altísimo.
El que habita en el lugar secreto morará bajo la sombra del omnipotente, David continuó diciendo: “Diré yo a Jehová; castillo mío, fortaleza mía, mi Dios en quien confiaré.
Él te librará del lazo del cazador y de la peste destructora, con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro”.                  
Dios quiere que descubramos nosotros también ese lugar secreto en el cual David habitaba.
 2 de Reyes 4:1-5  ¿Que ocurrió cuando ella se tuvo que encerrar?
Ella al encontrarse con Eliseo le dijo que no tenía nada, que iba a perder a sus hijos, quienes serían llevados como esclavos. Y el hombre de Dios le respondió en otras palabras: “La solución está detrás de la puerta, cuando te encierres, Dios cancelará todas tus deudas, él se comenzará a glorificar en tu vida y el aceite del Espíritu Santo no va a cesar de fluir”.
¿Qué tuvo que hacer esta mujer para recibir el milagro de parte de Dios? Tuvo que encerrarse y creer; eso es lo que nosotros debemos hacer para ver la gloria de Dios fluir en nuestra vida, porque hay recompensa a la comunión.
Las vasijas fueron llenas del aceite. Si en tu vida hay un vacío, Dios lo llenará con su aceite fresco!!    
La recompensa viene detrás de la comunión, cuando nos encerramos con Dios y oramos algo pasa.   Dios resucitará tus sueños y proyectos cuando te encierres a buscarlo detrás de la puerta y a solas!!
Es en su palabra que podemos ser instruidos para vivir en abundancia pues esa es su voluntad.
Es en su palabra que podemos encontrar lo  correcto para llegar a buen destino. Y evitar ser destruidos por el diablo como bien lo dice el profeta Oseas 4:6 mi pueblo fue destruido porque le falto conocimiento.
La gente de hoy deberia vivir verdaderamente bien, sin falta de nada, completamente sana y exitosa, feliz, ya que esa es la voluntad de DIOS.
 Pero es Satanas el que aprovecha el alejamiento de la gente de DIOS no de sus familias, no de las iglesias, no de los congresos, o seminarios, si no de la palabra de Dios.
Jer 2:13  Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.
Hay cosas que los hombres determinan que se tienen que hacer, y las mismas muchas veces no equivalen a la palabra de DIOS, Ni es voluntad de Dios, es una cisterna rota, pero es en su palabra que encontramos pastos verdes, rios de agua viva y vida en abundancia que nuestro Dios en el señor Jesucristo hizo disponible.
La palabra de DIOS es el lugar donde Dios puso lo que necesitamos  para aprender a vencer, a tener comunión con El, no dejando apagar el fuego de la Palabra de Dios que vive en nosotros.

Cerrando la puerta de nuestro corazón al viento del mundo que es un viento frio, y dejar que el calor del amor de Dios entre a nuestros corazones a nuestro ser, alma y espíritu, por su Palabra que el engrandeció sobre todo, como su santo nombre. Alabado sea Dios el Padre en Jesucristo por tanta bondad dada al hombre.  Por eso amemos a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente y a nuestro prójimo como a nosotros mismo.                           Jca.